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Liverpool evalúa la salida de Luke Chambers

En Anfield miran al mercado… pero hacia la puerta de salida

Mientras el debate en la grada se centra en a quién puede traer Liverpool en enero, en los despachos hay otro dossier abierto: quién se va. Y uno de los nombres que más claramente se encamina hacia la puerta de salida es el de un lateral izquierdo de la casa que no ha logrado convencer al nuevo técnico.

Un lateral atrapado en el embudo

La banda izquierda ha sido un foco constante de discusión esta temporada. Milos Kerkez ha generado más frustración que certezas. Kostas Tsimikas, llamado a competirle el puesto, tampoco ha aprovechado del todo las oportunidades que ha tenido. Y por detrás de ellos, casi invisible, aparece Luke Chambers.

El inglés, de 22 años, apenas ha disputado cinco minutos con el primer equipo en toda la campaña. Cinco minutos en un contexto en el que Andoni Iraola ha demostrado que no le tiembla el pulso para dar sitio a los jóvenes. Ese dato lo dice casi todo sobre el peso real de Chambers en la rotación.

Celtic entra en escena

Según una información de TEAMtalk, el futuro del lateral apunta lejos de Merseyside. Celtic se ha posicionado como el club más interesado en hacerse con sus servicios de forma definitiva en el próximo mercado de invierno.

Chambers ya sabe lo que es vivir lejos de Anfield: ha encadenado cesiones en Charlton, Wigan y Kilmarnock en las últimas temporadas. Esa experiencia en diferentes contextos del fútbol británico lo convierte en un perfil familiar para el conjunto escocés, que, de acuerdo con el citado informe, lo ve como un proyecto a largo plazo para el lateral.

La previsión inicial pasa por una salida en calidad de cedido cuando se abra la ventana de enero. Sin embargo, hay un matiz clave: al defensor le restan solo 12 meses de contrato. Ese detalle abre la puerta a que la operación derive en un traspaso definitivo si las partes ven clara la oportunidad.

Una apuesta que Liverpool puede dejar marchar

Iraola ha dejado claro desde su llegada que está dispuesto a respaldar a los jóvenes con minutos reales, no solo con discursos. Precisamente por eso pesa más el hecho de que Chambers no haya logrado hacerse un hueco. El mensaje es evidente: si no entra ahora, difícilmente lo hará después.

Para el futbolista, un movimiento permanente podría ser algo más que un cambio de camiseta. Sería una vía para dejar de ser un recurso de emergencia y convertirse en una pieza central de un proyecto que lo contemple como inversión de futuro, tal y como se apunta desde el entorno de Celtic.

Visto el escenario —competencia feroz en el lateral, contrato en cuenta atrás y un club dispuesto a apostar por él a largo plazo—, si llega una oferta sólida desde Glasgow, nadie en Anfield se llevaría las manos a la cabeza por ver a Luke Chambers marcharse de forma definitiva. La pregunta ya no es si saldrá, sino si Liverpool decidirá capitalizar ahora a un jugador que nunca terminó de encontrar su sitio bajo el mando de Iraola.