logo

Mary Earps regresa a la WSL con London City Lionesses

Mary Earps conoce la Women’s Super League como pocas y su regreso al fútbol inglés no podía tener un guion más simbólico: el posible debut con London City Lionesses frente al club que la catapultó a la élite, el Manchester United. Para ella, casi una señal.

En su plenitud, la guardameta pasó cinco temporadas en Old Trafford, se consolidó como la número uno de Inglaterra y fue nombrada en dos ocasiones mejor portera del mundo por la FIFA. Desde ahí levantó el vuelo hacia el Paris Saint-Germain. Ahora, con 33 años, quiere aterrizar de nuevo en la WSL por la puerta grande en el estreno de la temporada este viernes (19:00 BST). Y sabe que, como casi siempre, el foco la apuntará directamente.

“Tuve una bonita recepción en Old Trafford en la Champions femenina la temporada pasada y significó muchísimo para mí en aquel momento”, recordó en declaraciones a BBC Sport. No lo olvida. Tampoco olvida lo que dejó atrás. “United ha cambiado mucho desde que me fui, pero pasé cinco años maravillosos allí e hice recuerdos increíbles. Gané una FA Cup y conocí a mucha gente increíble. Sé que los aficionados no cambian: siguen siendo igual de incondicionales”.

Más de 100 partidos con la camiseta del United, el primer gran título del club en 2024 y un impacto que traspasó el vestuario. Mientras defendía la portería en Manchester, fue pieza clave en el triunfo de Inglaterra en la Eurocopa 2022 y en la carrera hasta la final del Mundial 2023. Ese doble escaparate, club y selección, la convirtió en rostro reconocible incluso fuera del fútbol: BBC Sports Personality of the Year en 2023 y una de las figuras más influyentes del deporte británico.

El precio de esa exposición también llegó. Su libro, publicado en noviembre, desató polémica y ocupó titulares durante semanas. Aun así, cuando regresó a Old Trafford con el PSG la pasada temporada, la ovación fue cálida. El mural con su imagen en los alrededores del estadio sigue ahí, testigo de una historia que no se ha borrado.

París como pausa, Londres como nuevo reto

Earps pasó dos años en el PSG y disputó 22 encuentros de liga el último curso. Se marchó de Manchester en busca de Champions y títulos, pero también de algo menos visible: un respiro del torbellino mediático que la rodeaba en Inglaterra.

La calma duró poco. El lanzamiento de su libro volvió a ponerla en el centro de la conversación, aunque ella prefiere quedarse con lo aprendido en la capital francesa. “Estoy agradecida por todo el amor y el apoyo increíbles que he recibido durante los años, pero fue agradable estar lejos”, admitió. París le ofreció fútbol y algo más: el Parc des Princes, la gastronomía, el ritmo de vida, el idioma. Un paréntesis necesario para una competidora feroz. “Soy una persona intensa, especialmente cuando estoy en el campo, así que me vino bien tomarme un periodo de reflexión lejos de la locura en Inglaterra”.

No fue una huida. Fue un desafío distinto. “Me fui para salir de mi zona de confort”, explicó. Pero cuando el contrato terminó, el tirón de casa pudo más. Echaba de menos el pulso de la WSL, esa mezcla de ruido, expectativa y cercanía que solo encuentra en Inglaterra.

“Por supuesto, siempre hay cosas que echas de menos. Estoy muy, muy feliz de estar en casa”, confesó. Y ahí apareció la verdadera razón de su sonrisa. “Extrañaba la cultura del fútbol inglés: lo que sientes cuando entras en un estadio, la electricidad de la grada, la sensación que hay alrededor del fútbol femenino en este país. Sabía que probablemente lo echaría de menos al irme y por eso estoy tan emocionada de volver. La distancia hace que el corazón se encariñe más”.

Un vestuario de estrellas… y una batalla por el arco

Su fichaje por London City Lionesses no llega solo. El club ha armado uno de los proyectos más ambiciosos de la WSL, con la llegada de nombres de impacto global como la dos veces Balón de Oro Alexia Putellas y la defensora española Mapi León. Un vestuario que mezcla talento, personalidad y hambre competitiva.

Earps ya ha sido titular en los dos últimos amistosos de pretemporada, pero nada está garantizado. Del otro lado del entrenamiento está Elene Lete, una guardameta que dejó un nivel alto el curso pasado y que no piensa regalar el puesto. Earps lo tiene claro: el nombre no basta.

“La realidad es que llevo aquí unas semanas y estoy intentando ganarme mi lugar en el equipo cada día”, subrayó. “Elene hizo un gran trabajo el año pasado y no será fácil entre nosotras ver quién empieza. Creo que esa es otra gran cosa de formar parte de una plantilla fantástica”.

No busca coronas, busca influencia competitiva. “Solo quiero contribuir al éxito del equipo y ojalá eso signifique jugar muchos partidos y formar parte de su historia de alguna pequeña manera”. De la selección ya se ha despedido: anunció su retirada internacional en 2025. Del fútbol de clubes, ni hablar. Aún no.

Un último gran pico en la WSL

Earps ha firmado por dos temporadas con London City y siente que todavía tiene margen para crecer. No es un discurso vacío: lo acompaña con la exigencia que la ha definido desde sus primeros pasos en la élite. El club, por su parte, no esconde su ambición. No quiere ser solo un proyecto atractivo; quiere escalar en la tabla de la WSL y asentarse arriba.

“Quiero seguir jugando al máximo nivel, ganar al máximo nivel durante el mayor tiempo posible y ser parte de algo especial”, afirmó. En su cabeza, London City encaja con esa idea. “De verdad creo que London City hará grandes cosas durante mucho tiempo. Quieren ser los mejores en su clase y líderes a nivel mundial”.

Ella se mira en ese espejo. “Eso es algo que siempre estoy persiguiendo: ser la mejor versión de mí misma como jugadora y como persona cada día. Es un gran lugar para exprimir al máximo el potencial que me quede. El momento en que sienta que ya no puedo aprender más, no seguiré jugando”.

Todavía no ha llegado ese momento. Ni de lejos. “Siento que todavía tengo mucho que dar y ojalá haya días fantásticos a la vuelta de la esquina. Tengo muchas ganas de este capítulo”.

El primer capítulo puede escribirse, precisamente, frente al Manchester United. El club donde se hizo mito, el estadio que aún guarda su mural, la afición que no la ha olvidado. Ahora, con otros colores, otra camiseta y el mismo fuego competitivo, Mary Earps se prepara para volver a la WSL. La pregunta ya no es qué ha sido. Es qué está dispuesta a ser en esta nueva versión de sí misma.