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Un mercado de locos: análisis de las plantillas de la Premier

Después de un verano de récords, dramas de Deadline Day y balances al límite del reglamento, el mercado deja ganadores claros, otros que salen tocados y varios que aún no saben muy bien qué son. Club por club, así queda el retrato.

Arsenal – 8/10

Mucho dinero fuera, mucha fe dentro

Ocho salidas de peso, ocho puntos sobre diez. La aritmética del verano de Arsenal es tan simple como contundente: Gabriel Jesus, Gabriel Martinelli, Leandro Trossard, Christian Norgaard, Fabio Vieira, Ethan Nwaneri (cedido), Jakob Kiwior y Reiss Nelson ya no están en la dinámica del primer equipo. Solo Nwaneri sigue ligado al club con un futuro que en el Emirates se considera enorme.

Resultado: más de 100 millones de libras ingresados y una masa salarial aligerada, especialmente con la marcha de Jesus.

El gran “pero” del mercado gunner está en la banda izquierda. Vendieron a sus dos principales atacantes por ese costado y no llegó el reemplazo soñado. El club soñó alto: Vinicius Junior o Julian Alvarez. Cualquiera de los dos habría elevado la nota al 9, quizá al 10. Nunca estuvieron realmente cerca, pero el simple hecho de entrar en la conversación habla del nuevo estatus de Arsenal.

La afición asume el fracaso en esas dos operaciones, pero no entiende del todo que no haya un recambio puro para ese perfil zurdo. La explicación desde dentro es clara: se buscó, no apareció “el adecuado” tras el culebrón Vinicius y el club prefirió no forzar.

Así que toca “apañarse” con lo que hay. Mikel Arteta y la directiva creen que la plantilla tiene recursos suficientes para compensarlo. Christos Tzolis, pese a un partido flojo en Villa Park, ha dejado muy buenas sensaciones y ya se ha ganado al público. Eberechi Eze también ha demostrado que puede rendir a buen nivel en esa zona. Noni Madueke y Bukayo Saka ofrecen alternativas a pierna cambiada, y abrirles hueco a la izquierda es también una forma de darle más minutos a Max Dowman por la derecha.

Incluso se contempla empujar a Riccardo Calafiori unos metros hacia arriba, en la línea de las reinvenciones que Arteta ya hizo con Mikel Merino o Myles Lewis-Skelly.

No hay nuevo extremo izquierdo. Tampoco nuevo ‘9’. Pero el técnico sí ha ganado opciones en casi todo lo demás. Basta mirar el banquillo en Villa Park: profundidad real en defensa y en el centro del campo, con margen para rotaciones masivas sin que el nivel competitivo se desplome.

El gran triunfo del verano, más allá de las ventas, está en los fichajes que Arteta marcó en rojo desde el primer día: Bruno Guimaraes y Ezri Konsa. Ambos están ya a sus órdenes. Para un club que hasta hace poco miraba a ese tipo de jugadores desde lejos, eso también es una declaración de poder.

Aston Villa – 7/10

Del éxtasis europeo a la reconstrucción forzada

Aston Villa levantó la Europa League y, apenas unas semanas después, vio cómo seis titulares de aquella noche hacían las maletas: Morgan Rogers, Youri Tielemans, Ollie Watkins, Emiliano Martinez, Lucas Digne y Ezri Konsa. Unai Emery no imaginaba un giro así de brusco.

Con las normas financieras apretando, el club se ha visto obligado a reconstruir con cabeza fría. La receta: juventud con techo alto y algunos veteranos de nivel. Ibrahim Mbaye y Johan Manzambi representan el futuro; Leon Goretzka y Aaron Wan-Bissaka, la experiencia inmediata. Nicolas Jackson, que no necesita adaptación a la liga, ya ha dejado buenas señales en su debut. Zion Suzuki también firmó una primera actuación convincente bajo palos. Taylor Harwood-Bellis admite que aún le queda camino por recorrer, pero confía en crecer con Emery.

El técnico es, de hecho, el gran activo del proyecto. Su capacidad para encajar piezas nuevas y mantener competitivo al equipo obliga a matizar cualquier duda. Villa ha equilibrado cuentas en medio de una reconstrucción no deseada, algo que no es menor.

La sensación es de optimismo prudente: el plan parece coherente, el vestuario se ha rejuvenecido y las piezas encajan sobre el papel. Falta lo único que no se compra en el mercado: tiempo para comprobar si todo eso funciona con la camiseta de Villa.

Bournemouth – 9/10

Blindar el talento y reforzar con criterio

El verano de Bournemouth ha sido el reverso del de 2025, cuando salieron varios pilares. Esta vez la prioridad era otra: retener a sus mejores jugadores. Rayan, Eli Junior Kroupi y Alex Scott siguen. El modelo del club asume que, tarde o temprano, algunos saldrán, pero quiere disfrutarlos un tramo significativo.

A Marco Rose se le prometió que no le desmontarían el equipo. Promesa cumplida, pese al fuerte interés en sus estrellas y a las limitaciones que impone jugar en Europa en términos de gasto y normativa UEFA.

Con ese marco, la dirección deportiva ha movido ficha con precisión. Michele Di Gregorio llega tras ser titular en Juventus; Antonio Silva aterriza como central de enorme proyección a un precio que ya parece ganga; Juanlu Sanchez refuerza el lateral con solvencia y Alvaro Rodriguez aporta un matiz distinto en ataque. Han salido jugadores de rotación, nada dramático, y lo han hecho con una ventaja clave: Bournemouth trabajó pronto, sin urgencias de última hora.

La gran victoria del verano no es solo lo que han fichado, sino lo que han conseguido conservar. Ahora la presión se traslada al césped: con este bloque, Rose ya no tiene excusas.

Brentford – 9/10

Un pilar en el medio y un proyecto que no se descompone

Brentford buscaba una pieza central para construir su futuro en el centro del campo. La encontró en Mamadou Sangare. Costó 39 millones de libras y ya parece poco. Es pronto para hablar de fichaje del año, pero el impacto inicial invita a pensarlo.

No ha sido el único acierto. El Hadji Malick Diouf, llegado al límite del mercado, apunta a titular en el lateral izquierdo. Jaidon Anthony ya suma dos titularidades, Callum Wilson se está revelando como un suplente —o competidor— ideal para Igor Thiago y Jannik Schuster refuerza el eje defensivo, clave con Sepp van den Berg lesionado.

La otra gran noticia es que el núcleo ofensivo sigue intacto. Se marchó Jordan Henderson, líder del vestuario, pero se quedaron Thiago, Kevin Schade y Yehor Yarmoliuk, que tiene a varios grandes siguiéndole de cerca. Michael Kayode y Vitaly Janelt han renovado. Estabilidad y talento asegurados.

El único movimiento de Deadline Day fue la cesión de Jayden Meghoma a Portsmouth, un paso lógico dentro de la política del club de dar minutos a sus jóvenes fuera. Brentford se permite incluso no ponerse la matrícula de honor: queda margen para mejorar. Pero el verano roza la perfección.

Brighton – 7,5/10

Gasto récord, fondo de armario y la incógnita del gol

Brighton se ha movido como casi nunca: nueve fichajes para el primer equipo y cerca de 170 millones de libras invertidos. El resultado es una plantilla con profundidad real, sobre todo en defensa.

La gran apuesta es Luka Vuskovic, central fichado por 50 millones, récord del club y golpe de autoridad en el mercado. En el último giro del Deadline Day llegó Chema Andres, mediocentro defensivo internacional sub-21 con España procedente de Stuttgart, llamado a tapar parte del hueco que deja Carlos Baleba tras su marcha a Manchester United. Necesitará adaptación, pero el potencial es evidente.

El problema está más arriba. Se ha ido mucha experiencia y gol con la salida de Danny Welbeck. La dirección deportiva confía en que Promise David, cedido, pueda aportar remate, pero es una incógnita. La continuidad de Yankuba Minteh, pretendido por Liverpool, sí es un triunfo silencioso.

Cuando regresen los lesionados y Fabian Hurzeler logre ensamblar a los nuevos, Brighton tendrá piezas para competir en Premier y Conference League. La pregunta es si alguien asumirá el peso goleador que se ha ido.

Chelsea – 9/10

Cambio de rumbo, vestuario revolucionado y Stamford Bridge encendido

Chelsea ha girado el timón. El club sigue apostando por talento joven —ahí está la llegada de Geovany Quenda—, pero el mensaje de este verano es otro: hacía falta gente hecha a la Premier y que impactara desde el primer día.

Las operaciones por Jordan Henderson, Emiliano Martinez y Danny Welbeck marcan una ruptura con la política posterior a la llegada de los nuevos dueños. A eso se suma la renovación al alza de Joao Pedro, blindado ante pretendientes. El núcleo del proyecto está pensado para quedarse.

Todo esto llega tras una de las peores temporadas modernas del club, un curso que se desmoronó con la salida de Enzo Maresca y dejó un poso amargo pese a alcanzar la final de la FA Cup. El nombramiento de Xabi Alonso y el nuevo enfoque en los despachos han devuelto vida a Stamford Bridge. El 4-3 ante Brighton se vivió como un renacer.

No todo ha sido limpio. La “saga” Enzo Fernandez dividió a la grada. El club marcó un ultimátum —15 de agosto a las 17:00— que no surtió el efecto esperado y dejó semanas de incertidumbre. Aun así, el equipo ha arrancado con tres victorias en tres partidos, señal de que el ruido no ha contaminado el vestuario.

En cuanto a incorporaciones clave, Emiliano Martinez, Morgan Rogers y Maxence Lacroix suben de inmediato el nivel del once. La marcha de Marc Cucurella duele, pero forma parte de una política de ventas muy afinada: Chelsea ha logrado cifras altas por jugadores considerados prescindibles como Liam Delap, Nicolas Jackson o Alejandro Garnacho.

El club se ha consolidado como un gigante del “trading” de futbolistas. Ahora la exigencia se traslada al césped: con este arsenal, ya no basta con vender bien.

Coventry – 8/10

Ambición controlada para un recién ascendido

Coventry ha afrontado el salto con valentía y plan. Mucho gasto, sí, pero con una lógica clara: mezclar experiencia Premier con jóvenes que crezcan con el club.

Frank Lampard dispone ahora de una plantilla mucho más profunda. Carl Rushworth regresa en propiedad tras ser clave en el ascenso; Aurele Amenda aporta físico y zancada en el centro de la zaga. En el medio, Caleb Yirenkyi ilusiona, Frank Onyeka suma oficio de la élite y Gustavo Hamer devuelve creatividad y conexiones conocidas.

Arriba, Taiwo Awoniyi ofrece un punto de referencia probado en la liga. A su alrededor, Loum Tchaouna y Sidiki Cherif añaden velocidad y proyección.

El gran interrogante está en el gol. Dos derrotas sin marcar en el arranque liguero alimentan las dudas sobre la pegada del nuevo frente ofensivo. Pero, línea por línea, el equipo es más fuerte y más largo que el que logró el ascenso. Para un debutante en la categoría, es un golpe en la mesa sin caer en la temeridad.

Crystal Palace – 7/10

Pierden estrellas, vuelven a reinventarse

Crystal Palace ha perdido a dos de sus mejores hombres: Maxence Lacroix y Daniel Munoz. Un golpe serio. Pero el club ya está acostumbrado a ver salir talento y seguir compitiendo.

Retener a Adam Wharton, Jean-Philippe Mateta e Ismaila Sarr es, en este contexto, una victoria. Mateta superó el chasco de su frustrado traspaso a AC Milan el pasado enero; ahora podría tener que ejercer de consejero para Sarr, después de que su pase a Liverpool se cayera. El francés acaba contrato en un año: su futuro volverá al escaparate en apenas unos meses.

Sarr, por su parte, pondrá a prueba la apuesta del club de mantenerle contra viento y marea. Sus actuaciones hasta enero dictarán sentencia.

En el mercado, Palace ha sido fiel a su estilo: más ingenio que fuegos artificiales. Axel Disasi, Dwight McNeil, Ben Chilwell y Takehiro Tomiyasu son refuerzos sólidos, contrastados en la Premier. Dario Osorio puede ser la joya oculta. Llega con gran cartel y el club tiene experiencia en convertir promesas en figuras. Honest Ahanor suma juventud atrás, y Anan Khalaili apunta a heredero natural de Munoz a medio plazo.

La plantilla ha ganado fondo, un detalle clave ante otra temporada con Europa en el calendario. Palace ya sobrevivió —y creció— a las salidas de Michael Olise, Eberechi Eze y Marc Guehi. Nadie puede asegurar que este verano garantice éxito, pero la combinación de operaciones tempranas bien pensadas y un último día intenso invita a pensar que, una vez más, sabrán caer de pie.

Everton – 2/10

Desorden, oportunidades perdidas y un solo ‘9’

Lo de Everton roza lo inexplicable. Un ataque poco prolífico se ha visto, literalmente, partido por la mitad. Y no por una planificación brillante.

Dejar salir a Beto a Fiorentina antes de tener cerrado a Folarin Balogun ya parecía arriesgado. Que el plan B fuera un giro de urgencia hacia Joshua Zirkzee, desde Manchester United, y que esa operación tampoco cuajara, ha dejado una sensación de improvisación total en los últimos días de mercado.

A eso se suma la venta del jugador más ilusionante de la plantilla, Iliman Ndiaye. Durante semanas se insistió en que Everton estaba en posición de fuerza: tres años de contrato, sin necesidad de vender. Al final, se acordó un traspaso de 65 millones. Multiplica por más de cuatro lo que pagaron hace dos años, pero no alcanza la cifra que habría calmado a la grada.

El culebrón fue todavía más enrevesado: Ndiaye tenía un acuerdo para ir a Tottenham por 60 millones, con Richarlison regresando a Goodison por 35. Un precio alto por el brasileño, incluso teniendo en cuenta el cariño que le profesa la afición, y que terminó siendo la primera operación caída de un Deadline Day caótico.

Kenny Tete fue otro objetivo frustrado. Fulham se negó a soltarlo sin relevo garantizado. Lección evidente para Everton, que veía cómo, mientras su propiedad se planteaba una oferta de 40 millones de Nottingham Forest por Harrison Armstrong, David Moyes reclamaba refuerzos.

Y la hinchada, una vez más, queda tocada: dolida, avergonzada, enfadada, preocupada. Porque no tenía por qué ser así.

En el capítulo de llegadas, los nombres son interesantes: Ainsley Maitland-Niles, Jack Grealish, Hayden Hackney, Christian Norgaard, Merlin Rohl, Tyrique George y Brennan Johnson. Buen nivel sobre el papel. Pero la sensación general es que las carencias clave no se han resuelto. Como el curso pasado, cuando no llegó ni el lateral derecho ni el delantero contrastado que pedía el técnico.

Esta vez, el entrenador afrontará el tramo hasta enero con Thierno Barry como único delantero centro puro. Con este escenario, pensar en Europa parece una quimera. Y, si no se logra, difícilmente se podrá calificar de fracaso.

Fulham – 7/10

Un plan valiente, una defensa al límite

Alvaro Arbeloa quiere un Fulham agresivo, que presione alto y juegue a ritmo alto en Craven Cottage. Esa apuesta tiene precio: un periodo de adaptación y riesgos atrás. El mercado ha intentado dar forma a esa idea.

La necesidad principal era un ‘9’ de nivel. Gonzalo García, procedente de Real Madrid, apunta a ser ese hombre. Dos goles en sus tres primeros partidos son un buen comienzo.

El centro del campo se ha reforzado de forma notable. Llegan Cesar Palacios y Manuel Angel, también formados en la cantera blanca, junto a Shea Charles desde Southampton y Hugo Larsson desde Eintracht Frankfurt. Más piernas, más calidad técnica, más variantes para un mediocampo que debe sostener el plan de Arbeloa.

La gran duda está en la zaga. Fulham ya ha sufrido defensivamente. Es, en parte, la consecuencia lógica de pedir a los centrales que defiendan muy arriba mientras los laterales vuelan. Por eso resulta tan interesante el fichaje de David Affengruber en el último día. El austríaco encaja bien en el perfil que exige el técnico: capaz de defender grandes espacios y de sobrevivir en un sistema exigente para los defensores.

En ataque exterior, en cambio, el club se ha quedado corto. Sin Harry Wilson ni Samuel Chukwueze, no ha llegado ningún extremo específico. Palacios, que ha jugado en banda izquierda ante Chelsea y Sunderland, no es un especialista. Es una apuesta que inquieta a parte de la afición.

Pese a todo, el verano huele a ambición. Fulham ha priorizado jugadores que encajan en la idea de su entrenador, no simples parches. Si Arbeloa encuentra el equilibrio entre agresividad y solidez, este equipo tiene argumentos para mirar más arriba que la lucha por la permanencia.

Hull – 8/10

Velocidad, físico y una apuesta masiva por la juventud

Hull tenía un objetivo claro: sumar velocidad, atletismo y calidad. Lo ha hecho a lo grande: 18 fichajes, seis de ellos en el último día.

El propietario, Acun Ilicali, ha sido protagonista en la sala de máquinas. Ha participado de forma directa en la captación, vendiendo a los objetivos un proyecto de gran ambición. La paciencia ha sido clave: esperar el momento adecuado ha permitido cerrar objetivos prioritarios en condiciones favorables.

El plan pasa por construir una plantilla profunda con jóvenes que puedan crecer con el club. Hay riesgo, por supuesto, pero también un potencial enorme si varios de ellos explotan. Lo importante es que, pese a la avalancha de caras nuevas, el núcleo del equipo que logró el ascenso se mantiene. Ese espíritu puede ser vital para sobrevivir en una Premier implacable.

Hull ha mejorado su once y su banquillo. Ahora le toca al vestuario asimilar ese cambio sin perder identidad.

Ipswich – 9/10

Lecciones del pasado y 200 millones para no repetir errores

Ipswich ha vivido un verano frenético: 14 llegadas, 18 salidas y unos 200 millones de libras invertidos, rematados con la incorporación en Deadline Day de Zian Flemming desde Burnley. Todo ello con una idea clara: aprender del golpe de 2024.

Entonces gastaron alrededor de 110 millones para intentar mantenerse en la Premier. No lo lograron. Dos años después, el club ha doblado la apuesta, pero con más criterio: experiencia, físico y conocimiento de la liga, combinados con jugadores con margen de revalorización.

Julio Enciso llega como fichaje récord. Abdul Fatawu, Emersonn y Exequiel Palacios añaden talento y amenaza ofensiva. Sasa Lukic, Issa Diop y Florentino Luis aportan kilómetros de Premier, mientras Daizen Maeda suma velocidad y un historial probado.

Lo que más impresiona es la profundidad. No han sustituido pieza por pieza; han elevado casi todas las líneas. El reto pasa ahora a Gary O’Neil, encargado de ensamblar un grupo amplio y nuevo sin frenar un inicio de temporada que ya apunta maneras.

Leeds – 8/10

Un Deadline Day feliz, pero el trabajo clave llegó antes

Leeds ha cambiado la narrativa de un año a otro. Si hace 12 meses el club se quedaba sin Harry Wilson en el último suspiro, esta vez el cierre del mercado se ha vivido con una sonrisa. Pero lo esencial se hizo mucho antes.

Daniel Farke quería subir el nivel individual en tres posiciones clave. Con Harry Wilson, Tarik Muharemovic y James Trafford lo ha conseguido. Los tres elevan el techo del once titular.

El problema del curso pasado no era solo de calidad, sino de fondo de armario. Ahí entran Nico Elvedi, Michael Zetterer y Melvin Bard, que empiezan a corregir una plantilla demasiado corta.

El comodín del verano es Jean-Matteo Bahoya. Extremo rapidísimo, con capacidad para cambiar partidos, representa la gran incógnita. Si dentro de un año se confirma como acierto, la nota del mercado subirá sola.

De momento, la directiva ha entregado a Farke una plantilla preparada para consolidarse en la Premier. El resto dependerá de cuánto expriman ese potencial.

Liverpool – 7/10

Velocidad por fuera, futuro atrás y el vacío de Salah sin heredero natural

Liverpool ha cubierto varias casillas prioritarias. La velocidad en banda llega con Bradley Barcola y Victor Munoz. Con Cody Gakpo finalmente quedándose —su salida nunca se contempló en serio tras los intentos fallidos por Yankuba Minteh e Ismaila Sarr—, Andoni Iraola dispone ahora de cuatro opciones exteriores si se suma al joven Rio Ngumoha. Gakpo, además, sigue siendo alternativa puntual a Alexander Isak mientras Hugo Ekitike se recupera.

En defensa, Ronald Araujo refuerza el eje y puede actuar como lateral derecho, oro puro con Joe Gomez, Conor Bradley y Giovanni Leoni lesionados. Su perfil encaja bien con Jeremy Jacquet, cuyo fichaje se cerró en invierno para aterrizar este verano y que ya empieza a parecer un central hecho para Anfield.

El gran debe está donde más duele: la banda derecha que dejó Mohamed Salah. No ha llegado un extremo diestro puro, aunque Barcola, Gakpo, Ngumoha y Munoz puedan actuar ahí. Tampoco se ha incorporado ese lateral de alto nivel adicional ni el mediocentro posicional que muchos reclamaban para redondear la plantilla.

Las luces son claras: Barcola tiene brillo de estrella, Munoz transmite una mentalidad fuerte, y la dupla Jacquet–Araujo ya conecta con la grada. La media de edad de los fichajes de los dos últimos veranos ronda los 22 años, otro guiño a un proyecto de largo recorrido. A eso se suman las inversiones de futuro en Lucca Brughmans y Djylian N’Guessan, dos talentos de 18 años que se incorporarán plenamente el próximo curso.

Queda la sensación de que el equipo podría estar más equilibrado. Pero también la certeza de que el club ha sembrado pensando en el Liverpool de los próximos cinco años.

Manchester City – 8/10

Pierden a Rodri, rompen su récord dos veces y arman un centro del campo de 300 millones

Puntuar alto a Manchester City en un verano en el que se ha ido Rodri, mejor jugador del último Mundial, suena extraño. Pero el cierre del mercado cambió el panorama.

En un Deadline Day de vértigo, el club rompió su propio récord de traspaso por segunda vez en pocos meses para fichar a Enzo Fernandez. El argentino se integrará en un centro del campo nuevo y carísimo junto a Elliot Anderson y Ayyoub Bouaddi, un trío que suma unos 300 millones de inversión y que muchos en Europa miran con envidia.

La operación no se entiende sin el capítulo de ventas: Savio, Omar Marmoush, Nico Gonzalez, Tijjani Reijnders, Nathan Ake y James Trafford han dejado una montaña de dinero que ha permitido, además, sumar a Iliman Ndiaye y Allan a la línea ofensiva.

Enzo Maresca ya tiene las herramientas para su revolución. El reto es mayúsculo: sustituir a Rodri no se hace con un solo fichaje, sino con una reconstrucción de idea. La plantilla, en cualquier caso, parece mejor armada que hace un año. El título, como siempre, será el único juez aceptado.

Manchester United – 7/10

Un medio nuevo, un lateral que no llegó y un Rashford que puede ser “fichaje”

Manchester United entró al verano con una prioridad nítida: reconstruir el centro del campo. Tres fichajes y unos 155 millones después, ese objetivo está cumplido.

Andrey Santos, Youri Tielemans y Carlos Baleba se suman a Kobbie Mainoo para ofrecer a Michael Carrick un abanico de combinaciones que no tenía. Más perfiles, más equilibrio, más opciones para rotar en todas las competiciones.

El gran agujero sigue en el lateral izquierdo. No llegó el refuerzo específico, pero el cuerpo técnico recuerda que hay soluciones internas: Noussair Mazraoui ya ha rendido ahí con Marruecos en el Mundial y Diogo Dalot también puede ocupar ese costado.

El plan inicial contemplaba más salidas. La continuidad de Joshua Zirkzee, Manuel Ugarte y Marcus Rashford recortó margen para reforzar otras posiciones. La contrapartida es clara: si Rashford mantiene la línea positiva del inicio de temporada, puede sentirse casi como una incorporación nueva para Carrick.

United no ha firmado el mercado perfecto, pero sí ha resuelto su mayor urgencia. El resto dependerá de si el nuevo medio campo se convierte por fin en el corazón fiable que el club lleva años buscando.

Newcastle – 8/10

Ocho fichajes, mucho gasto y dos golpes finales que cambian el ánimo

Newcastle ha completado una transformación profunda. Matias Fernandez-Pardo, incorporado en Deadline Day, fue el octavo fichaje del verano.

De esos ocho, Lukas Hornicek, Amar Dedic, Nico Gonzalez y el propio Fernandez-Pardo apuntan al once titular. Sean Steur, Aladji Bamba, Bazoumana Toure y Ewan Jaouen representan la apuesta de futuro: jóvenes, verdes, pero con margen enorme.

Las cifras impresionan: 262 millones gastados, 245 ingresados por las salidas de Sandro Tonali, Bruno Guimaraes y Anthony Gordon. La plantilla se ha rejuvenecido y ensanchado, pero los dos últimos fichajes —Gonzalez y Fernandez-Pardo, 101 millones entre ambos— son los que más pesan en el relato. Ambición pura.

El verano llegó a parecer un desastre tras varios “hijackings” tempranos. El club supo reaccionar. Y el buen rendimiento inicial de Anthony Elanga y Yoane Wissa, llegados el año pasado por 110 millones, hace que el equipo se sienta, en la práctica, aún más reforzado.

Newcastle ha gastado como un aspirante serio. Ahora le toca demostrar que también sabe jugar como tal.

Nottingham Forest – 7,5/10

Glasner marca la pauta y el equipo se endurece

Primer verano de Oliver Glasner al mando, primer mercado sólido. El técnico pidió un ‘9’ físico y con techo. Llegó Liam Delap. Quería un carrilero titular: volvió a juntarse con Daniel Munoz. Ousmane Diomande era objetivo directo del entrenador, igual que Xaver Schlager, con quien ya coincidió en Wolfsburg.

El único lunar es no haber reemplazado a Elliot Anderson con un mediocampista joven, dinámico y vertical. Forest, eso sí, sacó un buen pellizco de su venta a Manchester City.

El equipo sale del mercado más hecho a la idea de su entrenador: intenso, físico, con piezas que ya conocen su libreto. La Premier dirá si basta.

Sunderland – 7/10

Un fichaje de aeropuerto y la victoria de retener a sus estrellas

Sunderland buscó un extremo todo el verano y lo encontró en los últimos compases. Malick Fofana no era la primera opción, pero la lista se fue agotando hasta que el jugador de Lyon se convirtió en la mejor alternativa disponible a menos de 24 horas del cierre.

El fichaje tuvo tintes de novela: pulso con Crystal Palace en el propio aeropuerto de Lyon, intervención directa del propietario Kyril Louis-Dreyfus, más dinero sobre la mesa y, finalmente, acuerdo. Con todo lo que costó, Fofana está obligado a entrar en el once desde ya.

Dayann Methalie, otro fichaje importante, también debe ser titular. Pero el gran triunfo del verano está en las no-salidas: Granit Xhaka, Brian Brobbey y Noah Sadiki siguen en el Stadium of Light. Con ellos, el techo del equipo se mantiene intacto.

Sunderland ha sufrido, ha improvisado en el último día, pero ha salido del mercado con un bloque reconocible y un par de piezas que pueden cambiar partidos. No es poca cosa.

Tottenham – 7/10

Gasto sin complejos, riesgos altos y un Mudryk que lo cambia todo

En compromiso inversor, Tottenham se lleva un 10. En cuanto a acierto individual, la nota baja. El club ha cumplido su promesa de gastar fuerte, pero deja la sensación de haber pagado de más en varias operaciones. Por ahora, el balance se queda en un 7.

El verano ha sido distinto a cualquier otro en la memoria reciente. Los Spurs arrancaron golpeando: adelantaron a Manchester United por Mateus Fernandes y lograron algo que muchos veían imposible, fichar a Sandro Tonali. Roberto De Zerbi ha recibido las llaves del vestuario para rediseñar la plantilla.

Prueba de ello es el desembolso de unos 50 millones por Jan Paul van Hecke, que solo tenía un año de contrato. Una operación que, hasta hace poco, habría sido impensable en Tottenham.

Defensa y medio han sido trabajados a fondo, pero la gran carencia del curso pasado estaba arriba. Tras una persecución de un año, Savio por fin llegó, acompañado por Omar Marmoush, para alegría de la grada. De Zerbi avisó después en Sky Sports News: quería “un gran fichaje más”. Todo apuntaba a Cody Gakpo, pero la entrada de Manchester City cambió el tablero. Si salía, sería hacia el Etihad.

La derrota ante Newcastle pareció desencadenar un giro: acuerdo con Everton por Iliman Ndiaye, con Richarlison en la operación a la inversa. Un jugador capaz de levantar al estadio. Pero Ndiaye eligió City y Richarlison terminó criticando públicamente al club.

Con el reloj en contra, Tottenham llamó a la puerta de su rival Chelsea por Mykhailo Mudryk y Tosin Adarabioyo. El aterrizaje de Mudryk simboliza el respaldo absoluto de la directiva y el departamento de scouting a De Zerbi. Spurs y Chelsea casi nunca hacen negocios. Los tiempos cambian. Las finanzas también. Y los despachos no son los mismos.

Mudryk es un riesgo enorme: casi dos años sin competir de verdad. Pero si De Zerbi consigue rescatar al futbolista que deslumbró en su día, el movimiento puede resultar brillante. Que Chelsea se haya empeñado en un alto coste de cesión con opción de compra deja claro que ellos tampoco le han enterrado.

Tottenham ha gastado como nunca. Ahora falta saber si esa apuesta les acerca, por fin, al nivel que reclaman sus aficionados.