Messi alcanza acuerdo preliminar para comprar el Eldense
Lionel Messi se prepara para dar un nuevo giro a su carrera fuera del césped. Según informó el diario Marca este martes, el argentino ha alcanzado un acuerdo preliminar para adquirir el Eldense, club recién ascendido a la Segunda División española.
Si la operación se cierra, supondrá su desembarco directo en el fútbol profesional español como propietario, un paso más en una estrategia empresarial que ya tuvo un primer capítulo este mismo año con la compra del Cornellà, equipo de la Tercera RFEF catalana.
De Cornellà a Elda: un mapa propio en el fútbol español
El plan es claro: Messi se haría con el 100% de las acciones del Eldense, sin participación de terceros. Control total. Proyecto propio.
Detrás no hay un experimento ni un simple movimiento de imagen, sino una idea sencilla y poderosa: invertir su legado en el propio juego. Primero fue Cornellà, un club de la periferia barcelonesa con tradición de cantera y competencia feroz en el fútbol modesto catalán. Ahora el objetivo se desplaza unos cientos de kilómetros al sur, hasta Elda, en la provincia de Alicante.
Elda se sitúa a una distancia razonable de Cataluña, territorio en el que Messi planea fijar su residencia cuando cuelgue las botas en el Inter Miami. No es solo una cuestión sentimental; es también un mapa de influencia deportiva y empresarial que empieza a dibujarse con nitidez.
Un club en venta… y en crisis deportiva
El Eldense no es un desconocido en los despachos. El club ya cambió de manos en octubre de 2015, cuando un grupo inversor internacional con raíces colombianas, liderado por el empresario Juan Carlos Trujillo, lo adquirió a Pascual Pérez. En los últimos meses, los rumores habían apuntado a otro nombre propio del fútbol sudamericano: el argentino Ricardo Beni, vinculado a una posible compra por unos 12 millones de euros.
Ese escenario ha cambiado de golpe. El nombre de Messi ha irrumpido con una fuerza muy superior a cualquier otro pretendiente y ha reconfigurado el tablero.
Mientras tanto, sobre el césped, el panorama es mucho menos ilusionante. El Eldense destituyó el pasado lunes a Claudio Barragán, primer entrenador cesado en la actual temporada de Segunda División. El equipo solo ha sumado dos puntos en cuatro jornadas de liga y todavía no ha anunciado sustituto en el banquillo. Proyecto en el aire, urgencias deportivas y una propiedad a punto de mutar: el cóctel es tan delicado como atractivo para un inversor ambicioso.
Trámites finales y un filtro clave
El acuerdo, según las mismas informaciones, se encuentra en su fase decisiva. Falta completar los últimos pasos legales y contractuales, incluida la due diligence financiera, el examen a fondo de las cuentas del club.
Hay otro filtro imprescindible: la aprobación del Consejo Superior de Deportes de España, organismo que debe dar luz verde a la operación para que el cambio de manos sea oficial.
Si todo se firma en los próximos días, el Eldense pasará a formar parte del ecosistema Messi. Un club histórico, recién llegado a la categoría de plata, con un presente convulso y un futuro que, de confirmarse la entrada del argentino, quedará bajo la mirada de todo el fútbol español.
La pregunta ya no es si Messi quiere ser dueño de un club. Eso está claro. La cuestión es qué tipo de huella pretende dejar en el fútbol español ahora que empieza a mover las piezas desde el palco.




