Michael Kayode: De Juventus a gol con Italia y éxito en Brentford
En Bursa, ante Turkiye, Michael Kayode necesitaba solo un minuto para ser feliz. Lo confesó sin rodeos: le habría bastado pisar el césped al final del partido para poder decir que había debutado con Italia. Terminó saliendo de allí con algo mucho más grande: titular, gol y la sensación nítida de haber cruzado un umbral en su carrera.
“El seleccionador demostró una fe enorme en mí al darme un puesto en el once inicial contra Turkiye. Luego las cosas fueron incluso mejor de lo que podía imaginar. Es un partido que nunca olvidaré. Representar a tu país es lo más maravilloso que hay”, contó a Sky Sport Italia. Nada de frases hechas: en su caso, la historia acompaña.
De una puerta cerrada en Turín a la Premier League
Kayode conoce el sabor del rechazo desde muy joven. Pasó por la academia de Juventus, creció con el escudo bianconero en el pecho y, de pronto, se encontró fuera. Con 14 años, el sueño parecía tambalearse. No para él.
“Fue duro, claro, muy duro. Pero dejarlo, no, nunca. Tenía 14 años cuando me fui: habría sido una locura rendirme. Obviamente hubo momentos tristes y difíciles”, recuerda. Ahí aparece la base familiar: “Mis padres siempre me han enseñado que, pase lo que pase, sea algo terrible o algo maravilloso, siempre hay que sonreír y mantenerse positivo en la vida”.
Esa mentalidad lo acompañó hasta Fiorentina, donde llegó su debut en Serie A en 2024. De ahí, el salto a la Premier League: en enero de 2025 aterrizó en Brentford, primero cedido desde el club viola. El verano siguiente, la apuesta se consolidó: traspaso definitivo por 18 millones de euros.
Hoy, Kayode es una pieza importante de un Brentford que se ha colado en la zona noble de la tabla. Un gol en ocho partidos esta temporada, pero sobre todo presencia, energía y fiabilidad en un equipo que se ha instalado en el sexto puesto, a solo tres puntos de Chelsea, cuarto.
“Creo que es un comienzo fantástico”, admite el defensa italiano. Y no suena a euforia vacía. “Hemos trabajado increíblemente duro desde el principio de la temporada para llegar a este nivel y estamos muy contentos con lo que estamos haciendo. No nos marcamos expectativas: vamos partido a partido”.
El nuevo Brentford y la continuidad en el banquillo
Kayode llegó a Londres con Thomas Frank al mando. Seis meses de trabajo con el danés le bastaron para entender el ecosistema del club. En ese staff ya estaba Keith Andrews, responsable de las jugadas a balón parado y las rutinas, un detalle que hoy marca la diferencia.
“Tuve la suerte de trabajar con Thomas Frank durante seis meses cuando llegué, y Andrews formaba parte de su cuerpo técnico como entrenador responsable de las jugadas a balón parado y las rutinas. Así que todos lo conocíamos muy bien”, explica.
Cuando Andrews fue promocionado a primer entrenador, el vestuario no necesitó periodo de adaptación. “Cuando lo ascendieron a técnico, todos estábamos encantados y la transición fue muy sencilla para todo el club”, resume Kayode.
El rendimiento dio la razón a esa apuesta de continuidad. Brentford firmó una campaña liguera brillante el curso pasado, rozando Europa: se quedó fuera por un solo punto. Duele, y él no lo esconde. “Obviamente no esperábamos tener una temporada de liga tan fantástica el año pasado. Es una pena que nos quedáramos sin Europa por un punto. Pero hemos empezado esta temporada de forma brillante; nos estamos consolidando y creo que podemos lograr grandes cosas”.
Sin equipo del alma, pero enamorado de la Serie A
Resulta llamativo escuchar a un internacional italiano que no se declara hincha de ningún club concreto de su país. Kayode no se casa con nadie. Se crió viendo la Serie A en uno de sus momentos de mayor brillo reciente, y quizá por eso le cuesta elegir.
“Nunca animé a un equipo en particular; nunca me centré solo en uno”, admite. Lo que sí tiene claro es el impacto que le causó el campeonato en su infancia: “La Serie A estaba a un nivel increíble, sobre todo cuando era pequeño. Ver a Juve, Milan, Inter y Roma era espectacular”.
No guarda rencor a Juventus pese a la salida prematura de su academia. Ese capítulo, lejos de frenarle, reforzó su determinación. Hoy, mientras se consolida en la Premier League y se abre paso en la selección, su historia funciona como contrapunto a tantos talentos que se pierden al primer golpe.
Ídolos, referentes y el presente
Kayode no esquiva la pregunta cuando le piden nombres de leyendas con las que le habría gustado compartir vestuario. No duda: “Ronaldo, el fenómeno, Maradona y Maldini”. Tres símbolos, tres formas distintas de entender la grandeza en el fútbol. Para el presente, señala a un gigante de su propia liga: considera que Erling Haaland es probablemente el mejor jugador de la Premier League ahora mismo.
En la selección, mientras tanto, se abre un hueco a base de actuaciones maduras pese a su juventud. De inspeccionar el césped en Bursa o en el Stade de France, como se le vio antes de medirse a Francia en la Nations League, ha pasado a convertirse en una opción real para el futuro inmediato de Italia.
La trayectoria de Michael Kayode, tejida entre un adiós doloroso en Turín, el escaparate de Fiorentina, la apuesta de Brentford y el gol con la azzurra, plantea una pregunta inevitable: si este es solo el comienzo, ¿hasta dónde puede llegar un jugador que nunca aprendió a rendirse?




