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Millwall busca recuperar su esencia con el regreso de Coburn

En Millwall hay cicatrices recientes que todavía escuecen. Un tercer puesto la temporada pasada, el ascenso directo escapándose por un solo punto y una eliminación dolorosa en las semifinales del play-off ante Hull City. De aquel impulso se esperaba continuidad. De momento, lo que ha llegado es un arranque espeso.

Cinco victorias en 14 jornadas, 13.º puesto en Championship y demasiadas ausencias para un equipo que se había acostumbrado a mirar hacia arriba. En medio de ese paisaje, una voz se mantiene firme: la de Josh Coburn.

Un regreso entre golpes y dudas

El delantero de 23 años reapareció el martes, entrando desde el banquillo en la derrota por 3-0 ante un Birmingham City en plena racha. No era el escenario soñado para volver, pero para Coburn lo importante era otra cosa: estar de nuevo sobre el césped.

“Empecé la temporada realmente bien y me sentía muy bien”, explicó en BBC Radio London. Su plan era simple: completar una campaña entera sin sobresaltos. El cuerpo, otra vez, decidió lo contrario.

Esta vez, al menos, el calendario le ha dado un pequeño respiro. “Por suerte, con el parón internacional largo no me he perdido demasiados partidos, y solo espero volver a arrancar y ayudar al equipo todo lo posible”, apuntó. Lo dice alguien que conoce demasiado bien las salas de fisioterapia.

La temporada pasada se perdió tres meses por una lesión en los isquiotibiales. Volvió tarde, pero volvió con furia: ocho goles en los últimos 18 partidos de liga de Millwall. Un sprint final que sostuvo las aspiraciones de ascenso hasta el último suspiro.

El límite del cuerpo… y de la impaciencia

Coburn se describe como un futbolista que vive al borde de su propio umbral físico. “Creo que los fisios me odian, para ser honesto, porque siempre intento exigirme al máximo y siempre intento volver una semana antes”, confesó entre risas. Detrás de la broma hay una realidad: el riesgo de romperse otra vez.

“Hay pequeñas cosas en las que puedes trabajar cuando no estás en forma, y eso definitivamente me ayudó la temporada pasada. Volví de una baja larga, me sentí realmente bien y terminé la temporada muy bien. Espero que este año sea igual”, añadió.

Esta vez, sin embargo, el calendario invita a la prudencia. El curso apenas ha despegado, y el margen de error con el físico es mínimo. “Sobre todo siendo tan pronto en la campaña, no quieres volver demasiado rápido y tener otra lesión. Ese es el peor escenario. Tienes que asegurarte de que tu cuerpo está listo. Ahora me siento muy bien, así que espero poder despegar”.

Alex Neil, un rompecabezas constante

El técnico Alex Neil ha tenido que sobrevivir con un once remendado casi cada semana. No solo Coburn ha pasado más tiempo fuera que dentro. Tristan Crama, Casper De Norre, Mihailo Ivanovic, Ryan Leonard y Massimo Luongo también han engrosado una enfermería que ha condicionado por completo el plan de temporada.

Con tantos nombres importantes fuera, el Millwall que se ve en la tabla se parece poco al que terminó tercero hace unos meses. Sin continuidad en las alineaciones, sin ritmo competitivo para sus piezas clave, el equipo ha perdido filo. Aun así, el contexto de Championship siempre deja una puerta abierta.

La clasificación lo demuestra: pese al inicio gris, los Lions están a solo cinco puntos de las seis plazas de play-off, ampliadas este año, con 24 jornadas de fase regular todavía por delante. Es decir, nada está roto todavía. Ni mucho menos.

“Aún no habéis visto al verdadero Millwall”

Coburn mira el calendario y ve una oportunidad, no una condena. “En Championship hay tantísimos partidos que siempre está el siguiente. No te quedas dándole vueltas a las cosas tanto”, comentó. Es la filosofía de la categoría: caer un martes, levantarse un sábado.

El próximo reto llega ya este fin de semana, en el campo de West Brom. Después, nueve partidos más en las siguientes nueve semanas. Una maratón comprimida en la que se puede perder el paso… o recuperar todo lo perdido en un golpe de mano.

“Todos están progresando bien, y deberíamos tener a casi todos de vuelta después del parón. Entonces veréis realmente al verdadero Millwall y los resultados que vimos el año pasado”, aseguró el delantero. Es una promesa, pero también un aviso: el equipo que pelea por el ascenso todavía no ha aparecido.

Coburn sabe cómo se mueve la tabla en esta liga. “Todo está tan apretado… Ganas el sábado y, después del parón, tenemos tres partidos seguidos. Si los ganas, puedes volar en la clasificación”. No habla de sueños lejanos, habla de rachas, la moneda de cambio más valiosa en Championship.

El mensaje interno es claro: nada de dramatismos, nada de euforia. “Sabemos que solo tenemos que concentrarnos en nosotros, mantener los pies en el suelo, no estar demasiado arriba ni demasiado abajo y mirar solo al siguiente partido”.

La temporada pasada Millwall se quedó a un punto del cielo. Ahora, con Coburn de vuelta, un vestuario a punto de recomponerse y una liga que no espera a nadie, la pregunta es otra: ¿será este el momento en el que los Lions recuerden quiénes son realmente?