Movimientos clave en Como: Morata se marcha, Van der Brempt a Sassuolo y Ricci llega
El sorteo de la Champions ha encendido definitivamente los despachos de Como. El club lombardo, obligado a afinar una plantilla que se asoma a Europa, ha encadenado en pocas horas tres movimientos que cambian el dibujo del equipo: salida de Álvaro Morata, adiós de Ignace Van der Brempt y llegada de Samuele Ricci.
Morata, billete de vuelta a España
La primera pieza en moverse ha sido la del delantero. Álvaro Morata deja Como y regresa a LaLiga de la mano de Leganés. La operación se cierra en forma de cesión con opción de compra al final de la temporada, una fórmula que da oxígeno salarial a los Lariani y margen de maniobra al club español.
Morata, uno de los nombres de más peso en el vestuario, no terminaba de encajar en la reestructuración que exige el nuevo escenario competitivo. La decisión es clara: plantilla más corta, más específica, menos jerarquías intocables.
Van der Brempt, apuesta total de Sassuolo
El siguiente en la puerta de salida es Ignace Van der Brempt. Según coinciden varias fuentes italianas, entre ellas Sky Sport Italia y Sportitalia, Como y Sassuolo han alcanzado un acuerdo definitivo.
No se trata de una simple cesión. El lateral se marcha a Sassuolo a préstamo con obligación de compra al final del curso, por un paquete total valorado en 6,5 millones de euros. Un compromiso fuerte por parte del club neroverde, que ya había tanteado otras opciones para su banda.
Sassuolo también seguía a Rafik Belghali, de Hellas Verona, pero el argelino se inclina ahora por Torino. La consecuencia es directa: Van der Brempt pasa de alternativa a objetivo prioritario y Sassuolo pone dinero y minutos sobre la mesa.
Ricci, nuevo cerebro para el proyecto de Como
Mientras salen nombres importantes, también entra talento. Samuele Ricci llegó hoy para pasar el reconocimiento médico y convertirse en nuevo jugador de Como, procedente de Milan.
El acuerdo se articula como una cesión por 1,5 millones de euros, con opción de compra al final de la temporada por otros 22 millones más bonus ligados al rendimiento. Es una operación con peso: si se ejecuta la opción, la inversión total se acercará a las cifras que Milan pagó por él.
Ricci había sido una apuesta fuerte del club rossonero el pasado verano, cuando lo sacó de Torino por 23 millones de euros más variables. Sin embargo, su etapa en San Siro nunca terminó de despegar: apenas 34 partidos oficiales y un solo gol. Mucho menos de lo esperado para un mediocentro llamado a mandar en la sala de máquinas.
En Como, el contexto cambia por completo. Menos ruido, más balón. Un equipo que necesita un organizador capaz de dar salida limpia desde atrás y de sostener el ritmo cuando lleguen las noches grandes de Champions. El perfil de Ricci encaja con esa idea: criterio, primer pase, lectura táctica.
Un Como distinto para la Champions
La lógica deportiva es evidente: para competir en Europa, Como necesita una columna vertebral más definida y un vestuario sin sobrecarga de piezas que no sean clave. De ahí la salida de un delantero de alto perfil como Morata y de un lateral pretendido como Van der Brempt, y la apuesta por un centrocampista que puede convertirse en eje del proyecto.
La ventana de fichajes aún no ha bajado el telón, pero el mensaje ya está lanzado. Como no quiere ser un invitado de paso en la Champions. Quiere llegar con un equipo moldeado a medida de lo que exige el torneo. La pregunta es si estos movimientos serán suficientes cuando el balón empiece a rodar en Europa.




