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Ohio State enfrenta a Memphis en un duelo crucial

El domingo por la noche, en el Jesse Owens Memorial Stadium de Columbus, se cruzan dos equipos que llegan con historias muy distintas, pero con el mismo objetivo: medir su verdadero nivel antes de que la temporada entre en territorio serio. Ohio State recibe a Memphis a las 7 p.m., con transmisión por B1G+, en el que será el último examen fuera de conferencia para las Buckeyes.

La entrada y el estacionamiento serán gratuitos. El fútbol, en cambio, promete tener un precio mucho más alto.

Buckeyes en racha y en su punto más alto del ranking

Ohio State aterriza en este duelo con un 3-0-1 que habla por sí solo. Su más reciente actuación, un contundente 4-0 ante Princeton en casa, dejó la sensación de un equipo afinado, agresivo y sólido atrás. No fue solo el marcador: fue la forma.

Mia Stevens abrió un capítulo personal importante al marcar su primer gol universitario, culminando una asistencia precisa de Callie Tumilty. Una jugada que retrata bien el momento del equipo: confianza para pedir la pelota, calidad para decidir en el último tercio.

La noche, sin embargo, llevó el nombre de Amanda Schlueter. Gol en el primer minuto, penal convertido en el último. Un doblete que enmarca a la perfección el dominio de Ohio State de principio a fin. Entre medias, la influencia silenciosa pero clave de Jadin Bonham, que repartió dos asistencias: una en el primer tanto de Schlueter y otra en el gol de Elle Britt.

Detrás de todo, la seguridad de Peighton Northrup. Tercer partido con la portería a cero en su carrera, con dos atajadas y, sobre todo, una defensa que apenas permitió dos remates a puerta de Princeton. No es casualidad que Northrup haya sido nombrada recientemente B1G Goalkeeper of the Week. Sus números se sostienen con la vista y con las sensaciones.

Ese rendimiento colectivo ha impulsado a Ohio State hasta el puesto número 8 en la encuesta de entrenadores esta semana, su mejor clasificación desde octubre de 2024. Un detalle que no pasa desapercibido en un vestuario que ya sabe lo que es tumbar gigantes: 47 victorias ante equipos del Top 25 adornan la historia del programa.

Un viejo recuerdo con Memphis y una cuenta pendiente

El duelo del domingo será apenas el segundo enfrentamiento histórico entre Ohio State y Memphis. El anterior, en 2023, cayó del lado de las Tigers. El dato pesa. No por la estadística en sí, sino por lo que representa: una oportunidad de ajustar cuentas y medir cuánto ha crecido el proyecto en Columbus desde entonces.

Las Buckeyes llegan con un registro de 2-1-1 frente a equipos que actualmente militan en la American Conference. Un balance positivo, pero no aplastante, que avisa de la exigencia que suele plantear este tipo de rivales.

Memphis, por su parte, se presenta con un 2-2-1 en la temporada y un sello de calidad innegable: es el único equipo de la American Conference que figura en el Top 25 del IWSOC Coaches’ Poll. No es un invitado menor. Es un examen serio.

Último ensayo antes de la conferencia

Más allá del morbo por el antecedente de 2023, el partido tiene un peso estratégico evidente. Es el último choque no conferencial para Ohio State antes de adentrarse en el calendario de máxima presión. Lo que ocurra en el césped del Jesse Owens Memorial Stadium marcará algo más que una simple estadística.

Para las Buckeyes, es la oportunidad de consolidar una identidad que combina pegada temprana, profundidad ofensiva —con nombres como Schlueter, Stevens, Bonham y Britt— y una estructura defensiva que ha blindado a Northrup. Para Memphis, es el chance de reafirmar por qué es el estandarte de su conferencia en el ranking nacional.

Domingo, luces encendidas, entrada libre y un Top 10 nacional en juego. El contexto está servido. La pregunta es clara: ¿confirmará Ohio State su condición de aspirante serio o volverá Memphis a aguar la fiesta en Columbus?