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Portsmouth y la selva de la Championship

John Mousinho mira a la Championship y no ve gigantes, ve una selva. Una liga en la que nadie se escapa y nadie se hunde sin remedio. Y su Portsmouth, todavía buscando el paso firme, está metido de lleno en ese paisaje.

Un inicio irregular en un campeonato feroz

El arranque de los Blues en la temporada 2026-27 ha sido todo menos lineal: dos victorias, tres derrotas en las primeras cinco jornadas. Suficiente para dejar claro que cada punto pesa y que cualquier despiste se paga caro. El puesto actual, 17º en la tabla, refleja esa montaña rusa temprana.

El contexto no ayuda a la calma. Este curso han caído desde la Premier League dos nombres pesados, West Ham United y Wolverhampton Wanderers, clubes que en los últimos años parecían asentados en la élite. Su sola presencia podría sugerir una división desequilibrada, con candidatos claros a arrasar el campeonato.

Mousinho no compra ese relato.

“La liga ya ha demostrado ser dura y realmente competitiva”, subrayó en declaraciones a BBC Radio Solent. No lo dice por inercia. Lo dice mirando marcadores y sensaciones.

West Ham, Bolton y una advertencia para todos

El técnico se agarra a un ejemplo muy concreto: el 3-2 de West Ham ante Bolton a mitad de semana. Un recién ascendido desde League One llevando al límite a uno de los descendidos de la Premier. Un duelo ajustado, tenso, que rompe el mito del “equipo grande” paseándose por la categoría.

“Si miras uno de los partidos de la semana pasada, Bolton contra West Ham, tuviste un encuentro muy igualado entre un equipo que ha subido de League One y uno de los que bajaron de la Premier League”, recordó Mousinho.

De ahí extrae una conclusión clara: no habrá una escapada en la parte alta ni un descolgado absoluto en la zona baja. “No creo que vaya a haber un grupo que se marche en cabeza ni tampoco que haya alguien cortado en el fondo”, insistió. El mensaje es directo: nadie está a salvo, nadie está condenado.

Cardiff como impulso, Charlton como examen

Portsmouth llega al fin de semana con un pequeño soplo de aire fresco. La victoria ante Cardiff City el pasado fin de semana ha servido para rebajar ruido y ganar algo de confianza. Ahora, el sábado (15:00 BST), el reto se llama Charlton, y el margen de error vuelve a ser mínimo.

Los números de los Addicks hablan por sí solos: cinco primeros partidos con tres victorias, dos empates y una derrota, balance que les coloca quintos, eso sí, con un encuentro más disputado que Portsmouth. Un inicio sólido que respalda la sensación de equipo en crecimiento tras su regreso a la Championship desde League One.

“Charlton ha tenido un inicio realmente bueno”, reconoció Mousinho. No lo dice solo por cortesía. El técnico sabe que se mide a un rival que ha trabajado fuerte en verano, como su propio club, con un mercado agitado en cuanto a fichajes y reconstrucción de plantilla.

“Han tenido un verano muy ajetreado, igual que nosotros, en términos de reclutamiento y de incorporación de jugadores. También firmaron una muy buena temporada en su regreso a la Championship después de su ascenso desde League One y espero plenamente que construyan a partir de ahí”, añadió.

El elogio no esconde la advertencia: “Han tenido un comienzo de temporada muy fuerte y espero una prueba dura”.

Una liga sin red

Entre el peso histórico de los descendidos, la ambición de los recién ascendidos y la necesidad de clubes como Portsmouth de asentarse pronto, la Championship vuelve a dibujarse como un terreno sin red. No hay partidos cómodos. No hay trayectorias garantizadas.

Para Mousinho y los suyos, el duelo ante Charlton no es solo otra jornada. Es una oportunidad de demostrar que, en una liga donde nadie se escapa ni se hunde del todo, Portsmouth está dispuesto a pelear cada centímetro de la tabla. Y en este campeonato, esa actitud suele marcar la diferencia cuando llega la primavera.