Rangers en Paisley: Una oportunidad que no pueden desperdiciar
El pasado fin de semana fue redondo para Rangers, y no solo por el marcador. Un gol tardío de Ryan Naderi cerró la semifinal de la Premier Sports Cup ante Aberdeen el sábado por la noche y los metió en Hampden. Veinticuatro horas después, a la hora de la comida, Celtic se derrumbó en Falkirk. De repente, el campeonato se abrió.
El escenario es claro: si Rangers gana el sábado en el campo de St Mirren, recortará la desventaja en la Premiership a un solo punto antes de que el vigente campeón reciba a Kilmarnock el domingo. Una oportunidad de las que no se pueden desperdiciar.
Pero el calendario también trae recuerdos incómodos. La última vez que Rangers jugó en la franja del sábado a las 20:00, se dejó dos puntos en Dundee. Y el aviso no termina ahí: St Mirren llega con un colmillo afilado en casa, después de empatar con Hibernian y derrotar a un Dundee en racha en Paisley.
El equipo de Craig McLeish solo ha ganado uno de sus últimos ocho encuentros, pero no se rinde fácil. En el último cara a cara con Rangers en Glasgow, solo un gol tardío de Bojan Miovski marcó la diferencia. Estuvieron a un suspiro de sacar algo más.
Los Buddies se han ganado el respeto en este inicio de temporada. Octavos, muy cerca de la zona alta, compiten sin complejos. Ya lo demostraron en septiembre, cuando llegaron a ponerse por delante de Celtic en un duelo nocturno de sábado antes de caer 2-1. Bajo los focos, en Paisley, se huele otro partido de esos que dejan marca.
Hibs busca sacudirse el polvo antes de volver a Hampden
Hibernian también saboreó Hampden el pasado fin de semana. Remontó un 0-1 para imponerse 2-1 a su rival de ciudad, Heart of Midlothian, y puso fin a una racha de siete partidos sin ganar. Un golpe de orgullo, y un billete a otra cita con Rangers en la semifinal de la Premier Sports Cup a mediados de diciembre.
El problema está en la liga. Con Marink Reedijk recién llegado al banquillo, Hibs solo ha sumado un punto de los últimos 12 en juego y cierra la tabla tras 11 jornadas. El primer paso para enderezar el rumbo pasa por un viaje siempre incómodo: visitar a Aberdeen el sábado por la tarde.
Los Dons tampoco viven días felices en la Premiership. Llegan con dos derrotas ligueras consecutivas, a las que se añadió el golpe de caer ante Rangers en la semifinal copera. Stephen Robinson tiene a su equipo tercero por la cola, apenas tres puntos por encima de Hibs. El precedente más cercano entre ambos, un 1-1 en Easter Road el mes pasado, deja claro que la distancia real entre los dos no es grande.
Aún es pronto para hablar de crisis definitiva, pero el margen se estrecha. Hibs podría cerrar el año con un trofeo en la vitrina y, al mismo tiempo, verse atrapado en la parte baja si no reacciona. Aberdeen, por su parte, no puede permitirse convertir la zona de descenso en su hábitat. Los dos necesitan acelerar si quieren seguir hablando de top seis con algo de credibilidad.
Tayside, la mitad de la tabla y una batalla sin respiro
La jornada pasada en la Premiership no aclaró demasiado la pelea en la zona media. Un grupo de equipos se apelotona, todos mirando de reojo la parte alta y la baja al mismo tiempo. Este fin de semana puede repetirse el mismo patrón.
Dundee United recibe a Motherwell y St Johnstone se mide a Dundee en un derbi de Tayside, ambos el sábado a las 15:00 GMT. Son partidos que no levantan tantos titulares como los de Glasgow, pero que acaban marcando quién mira hacia Europa y quién termina mirando al descenso.
Motherwell llega con el ánimo renovado tras poner fin a una larga espera por la victoria con un 3-0 en casa ante St Mirren. St Johnstone, por su parte, mostró carácter: con 10 jugadores, se levantó dos veces para empatar 2-2 frente a Kilmarnock. Mientras tanto, los dos equipos de Dundee descansaron el fin de semana pasado. Energía extra, presión extra.
El 3-0 de Motherwell a United a principios de septiembre sigue siendo la victoria más amplia de su temporada liguera, un duelo condicionado por la expulsión que dejó a los visitantes con 10 hombres durante buena parte del encuentro. Ese mismo día, Dundee creyó tener los tres puntos en el bolsillo ante St Johnstone en Dens Park, solo para encajar un empate aún más tardío.
La clasificación aprieta. Dundee está a un punto de Falkirk; United, a uno más. Los dos clubes de Tayside tienen la opción de adelantar a los Bairns antes de que estos se midan a Hearts el domingo. No es solo cuestión de orgullo regional: es un juego de posiciones clave antes del parón internacional.
Celtic reacciona en Europa, Hearts se rompe en Suiza
Mientras la liga se agita, Europa también ha pasado factura. Celtic respondió al tropiezo ante Falkirk con una victoria vibrante: 3-2 en casa ante Besiktas en la Europa League. Un resultado que no solo vale puntos, también devuelve confianza a un vestuario que había quedado tocado.
El jueves, unas horas antes, Hearts vivió la cara amarga del continente. Con una enfermería llena, cayó 3-1 ante Thun en Suiza. Diez ausencias del primer equipo, solo una victoria en sus últimos siete partidos… Wouter Vrancken y su plantilla miran al parón internacional como un oasis.
Antes de descansar, toca otro examen. Hearts recibe a un Falkirk lanzado, que busca su quinta victoria consecutiva. El primer triunfo liguero de los Bairns esta temporada llegó precisamente ante Hearts, en casa, a mediados de septiembre. Desde entonces apenas han mirado atrás.
La presión en la parte alta
Los compromisos europeos mueven el calendario. Celtic y Hearts disputarán sus encuentros de Premiership el domingo, condicionados por lo que haga Rangers la noche anterior. Con Celtic cuatro puntos por delante de Rangers y la misma distancia entre el segundo puesto y Hearts, cada tropiezo altera el equilibrio.
En Tynecastle, cuando se llegue al descanso del Hearts–Falkirk, Celtic estará a punto de iniciar su duelo contra Kilmarnock. Kasper Hogh, todavía lejos de su mejor versión, solo ha marcado tres goles con la camiseta de Celtic, todos en el 5-1 en Rugby Park en agosto. Desde entonces, el peso del gol ha recaído en otro fichaje veraniego: Camilo Duran, autor de un doblete ante Besiktas.
Quienquiera que forme en el ataque local, el reto para Kilmarnock es mayúsculo. Penúltimo, con una sola victoria en sus últimos seis compromisos, viaja a Glasgow con la obligación de sumar y la sensación de que cualquier error se paga al instante.
La tabla aún está en ebullición, los márgenes son finos y el parón internacional se acerca. La cuestión es quién llegará a ese respiro con la sensación de haber dado un golpe al campeonato… y quién lo afrontará mirando hacia abajo, haciendo cuentas.



