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Los Raptors firman a Jaden Bradley y promueven a Malachi Smith

Los Toronto Raptors han dado un paso más en la construcción de su perímetro de futuro: el base Jaden Bradley ha firmado un contrato multianual con la franquicia canadiense. Como es norma de la casa, no se hicieron públicos los términos económicos del acuerdo, pero el mensaje es claro: la organización apuesta por él a largo plazo.

Bradley, de 1,91 metros y 93 kilos, fue elegido en la segunda ronda del Draft 2026, en el puesto 50, por los propios Raptors. No llega como una estrella de verano, pero sí como un proyecto serio. En cinco partidos de Summer League con Toronto promedió 6,4 puntos, 3,6 rebotes y 3,2 asistencias en 20,5 minutos, con un 32,4% en tiros de campo. Números discretos, sí, aunque su impacto fue más amplio: manejó el ritmo, defendió con intensidad y mostró la lectura de juego que lo hizo destacar en la NCAA.

Porque el verdadero peso de su candidatura está en su etapa universitaria. Como senior en Arizona la pasada temporada, Bradley fue nombrado Jugador del Año de la Big 12 tras firmar 13,3 puntos, 4,4 asistencias, 3,4 rebotes y 1,4 robos en 30,6 minutos de media a lo largo de 39 encuentros. No se quedó ahí: entró en el Big 12 First Team y en el All-Defensive Team, consolidándose como uno de los exteriores más completos del país mientras guiaba a los Wildcats hasta la Final Four del Torneo NCAA.

Nacido en Rochester, Nueva York, Bradley completó tres cursos en Arizona (2023-26) después de un primer año en Alabama (2022-23), donde ya había dejado huella al ser incluido en el SEC All-Freshman Team. Su trayectoria universitaria no habla de un talento fugaz, sino de una progresión constante en entornos competitivos de élite.

El movimiento de firmar a Bradley tiene otra lectura interna: libera un hueco en los contratos duales de la franquicia. Y los Raptors no tardaron ni un suspiro en ocuparlo. Ese espacio se utilizó para convertir al base Malachi Smith a un acuerdo two-way, reforzando la rotación exterior y manteniendo flexibilidad en el fondo del banquillo.

Smith, de 26 años, llega con experiencia reciente en la élite. La temporada pasada disputó 15 partidos con Brooklyn Nets, en los que promedió 8,3 puntos, 3,4 rebotes y 3,3 asistencias. Un rol secundario, pero productivo. Su verdadero escaparate, sin embargo, estuvo en la G League: 39 apariciones con Long Island Nets, donde firmó 14,4 puntos, 5,7 asistencias y 4,6 rebotes por noche. Volumen, creación y presencia constante en ambos lados de la pista.

Así, Toronto sale de este movimiento doble con dos perfiles distintos, pero complementarios: un base joven, con pedigrí universitario y margen de crecimiento como Bradley, asegurado a largo plazo; y un generador ya rodado como Smith, listo para saltar de la G League al primer equipo cuando la situación lo exija.

En una conferencia donde la paciencia se agota rápido y la competencia en el perímetro es feroz, los Raptors han elegido el camino del trabajo silencioso: desarrollar, pulir y dar minutos a quienes se los ganen. La pregunta ahora es sencilla y, al mismo tiempo, decisiva: ¿cuál de estos dos exteriores aprovechará antes la puerta que Toronto acaba de abrir?