logo

Rayan Ait-Nouri y su posible salida del Manchester City

Rayan Ait-Nouri prepara la fuga del Manchester City. Y no es un simple rumor de descontento: el lateral argelino ya tiene intermediarios moviendo fichas con varios clubes de la Premier League, con el Manchester United muy atento a la jugada de cara a enero.

El contexto es claro. Llegó al City procedente de Wolverhampton en 2025 con la etiqueta de apuesta de futuro, pero Enzo Maresca apenas le ha abierto la puerta del vestuario, mucho menos la del césped. Ni un solo minuto en la Premier League bajo las órdenes del técnico italiano. Cero apariciones. Cero oportunidades reales de discutir el puesto.

Maresca no ha escondido su postura. A principios de mes la dejó cristalina en público: Ait-Nouri no es su primera opción para el lateral y la competencia interna le deja muy atrás en la rotación. El mensaje, puertas adentro, ha sido igual de contundente. El entrenador ya trasladó su opinión al director deportivo, Hugo Viana, que trabaja ahora en un plan de salida para enero.

En el Etihad no quieren que el caso se enquiste. El City pretende tener resuelto el futuro del internacional argelino antes de que se abra el mercado invernal y ha fijado un precio orientativo: alrededor de 30 millones de libras por un traspaso definitivo. No será una ganga, pero tampoco una cifra prohibitiva para los grandes de la liga.

Ahí entra el United.

Los de Old Trafford ya estuvieron cerca de llevárselo el último día del mercado anterior. La operación se puso sobre la mesa a contrarreloj, el interés era real, pero el tiempo jugó en contra y el acuerdo se cayó antes del cierre de la ventana. Lejos de enfriarse, los contactos se han reactivado en las últimas semanas. Las comunicaciones entre ambos clubes vuelven a estar abiertas y los intermediarios tantean si esta vez hay margen para cuadrar una operación en pleno mes de enero.

Desde el entorno del jugador la puerta está entreabierta. Ait-Nouri ve con buenos ojos el cambio de acera en Manchester. Si el movimiento se concreta, entraría en los libros de historia reciente: sería el primer futbolista en pasar directamente del City al United desde Owen Hargreaves en 2011. Un salto cargado de simbolismo en una de las rivalidades más intensas del fútbol inglés.

No solo el United mira al lateral. Everton también ha mostrado interés y sigue de cerca la situación. Pero el club de Goodison Park está atado por la normativa: no puede incorporar a Ait-Nouri cedido mientras no cierre antes el fichaje en propiedad de Jack Grealish, ya que las reglas de la Premier League impiden tener a dos jugadores cedidos del mismo club al mismo tiempo. Primero Grealish, luego Ait-Nouri. O ninguno de los dos.

El City, por su parte, no se cierra en banda a un préstamo. Al contrario, ve en la cesión una vía útil para desbloquear la situación y dar minutos al futbolista sin exigir de inmediato un pago completo. Eso sí, el club sky blue pondrá una condición clave sobre la mesa: cualquier cesión deberá incluir una cláusula de compra obligatoria, activada cuando el argelino alcance un número determinado de partidos con su nuevo equipo.

El tablero está montado. Un lateral sin espacio, un entrenador que ya ha tomado una decisión, un director deportivo diseñando la salida, un United que necesita refuerzos en banda y un Everton pendiente de su propio encaje financiero y reglamentario. Enero se acerca, y con él, una pregunta inevitable: ¿será Rayan Ait-Nouri el próximo en cruzar la línea divisoria de Manchester?