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El renacer de Nuno Tavares en la selección de Portugal

Nuno Tavares vuelve a la selección. Y no por inercia ni por falta de alternativas, sino porque se lo ha ganado en el césped con una temporada que, de momento, está siendo una reivindicación en toda regla.

El lateral de Lazio, que hace no tanto parecía condenado a la puerta de salida, ha encontrado bajo el mando de Gennaro Gattuso el contexto perfecto para relanzar su carrera. Donde antes había dudas, ahora hay personalidad. Donde antes se le miraba con recelo, hoy se le señala como uno de los jugadores más en forma del equipo.

De la sombra con Sarri al protagonismo con Gattuso

La última etapa con Maurizio Sarri había dejado a Tavares tocado. Un año complicado, sin continuidad real y con la sensación de que su encaje en el once era cada vez más frágil. La llegada de Alfonso Pedraza apuntaba a sentencia: o salida del club o rol secundario, a la espera de minutos residuales.

Tavares eligió otra vía.

Aprovechó lo aprendido con Sarri para pulir su faceta defensiva, siempre señalada como su punto débil, y se presentó ante Gattuso como un lateral más completo, más fiable atrás y con la misma agresividad ofensiva de siempre. El técnico italiano no dudó: lo reconfirmó como titular y le dio algo que pocos laterales disfrutan hoy en día, libertad para atacar durante todo el partido.

Ese permiso para pisar campo rival ha cambiado la cara de Lazio por la izquierda. Tavares llega, desborda, acompaña y vuelve. Y cuando no vuelve, al menos compite el duelo, algo que antes no siempre ocurría.

Exhibición ante AC Milan y llamada inevitable

Su actuación en el 2-2 frente a AC Milan fue el punto de inflexión definitivo. Sobre el césped, Tavares se comportó como el mejor jugador de Lazio. No solo por presencia, también por influencia.

Participó de forma clave en los goles de Matteo Cancellieri y Tijjani Noslin, atacando el espacio, arrastrando marcas y generando superioridades constantes por su costado. Cada vez que se lanzaba al ataque, el sistema de Milan se tambaleaba.

Ese partido no pasó desapercibido en Portugal. Jorge Jesus, nuevo seleccionador de la Seleção, tomó nota y decidió incluirlo en la lista para el parón internacional ampliado. No es un premio simbólico: es la confirmación de que su rendimiento en Roma ya tiene eco en Lisboa.

A la sombra de Nuno Mendes, pero con minutos a la vista

El escenario en la selección es claro. Nuno Mendes, estrella de Paris Saint-Germain, parte como dueño del lateral izquierdo y está considerado, por muchos, el mejor del mundo en su puesto. Tavares llega, en principio, para ser su relevo.

Pero el calendario abre una puerta interesante. Portugal disputará cuatro partidos de fase de grupos en la nueva edición de la UEFA Nations League, ante Gales, Noruega (en dos ocasiones) y Dinamarca. Con esa carga de encuentros, lo lógico es que Jorge Jesus rote y reparta esfuerzos.

Ahí entra Tavares. No como simple recurso de emergencia, sino como alternativa real para dar descanso a Mendes y ofrecer un perfil distinto: más vertical, más impulsivo, con esa zancada que Lazio ha aprendido a explotar.

Un historial modesto… hasta ahora

Pese a su proyección temprana, el bagaje internacional de Tavares es todavía corto. Solo tres internacionalidades, todas saliendo desde el banquillo. Su última aparición con la selección se remonta a octubre de 2025, ante Hungría. Desde entonces, silencio. Ninguna convocatoria, ningún minuto, ninguna oportunidad de consolidarse.

Ese vacío en su trayectoria hace que esta llamada tenga un peso especial. No es una continuidad, es una segunda oportunidad. Una especie de reset para un jugador que, a los 26 años, entra en el tramo clave de su carrera.

Y, aun así, ni su regreso ni su momento en Lazio han sido el tema más comentado en Portugal.

Cristiano sigue, y la competencia aprieta

La gran conversación alrededor de la lista de Jorge Jesus se ha centrado, otra vez, en un nombre: Cristiano Ronaldo. El delantero de Al Nassr vuelve a encabezar una convocatoria repleta de talento, experiencia y nuevos liderazgos.

La nómina de convocados refleja el nivel actual del fútbol portugués:

  • Porteros: Diogo Costa (FC Porto), Rui Silva (Sporting), Samuel Soares (Benfica).
  • Defensas: Diogo Dalot (Manchester United), João Cancelo (Barcelona), Gonçalo Inácio (Sporting), Rúben Dias (Manchester City), Renato Veiga (Villarreal), Nuno Mendes (Paris Saint-Germain), Tomás Araújo (Benfica), Nuno Tavares (Lazio).
  • Centrocampistas: Rúben Neves (Al Hilal), João Neves (Paris Saint-Germain), Vitinha (Paris Saint-Germain), Bruno Fernandes (Manchester United), Bernardo Silva (Real Madrid), João Palhinha (Benfica).
  • Delanteros: João Félix (Al Nassr), Francisco Trincão (Al Ahli), Francisco Conceição (Juventus), Pedro Neto (Chelsea), Rafael Leão (Galatasaray), Gonçalo Ramos (AC Milan), Cristiano Ronaldo (Al Nassr) y Fábio Silva (Borussia Dortmund).

En ese contexto, cada posición se ha encarecido. Cada error se paga. Cada buena racha cuenta. Justo el tipo de ecosistema en el que un jugador como Tavares, ahora más maduro y más completo, puede demostrar si está listo para quedarse.

Porque el lateral ya ha ganado su sitio en Lazio. La pregunta, a partir de esta convocatoria, es otra: ¿será este el momento en que también se gane, por fin, un lugar estable en la Portugal de Jorge Jesus?