El runrún contra el Real Madrid: Críticas a la falta de esfuerzo
La derrota en el derbi ha encendido todas las alarmas. El 2-1 ante el Atlético no solo dejó al Real Madrid herido en la clasificación; dejó, sobre todo, un diagnóstico duro en los micrófonos. Siete jornadas de Liga, parón de selecciones… y el equipo blanco cuarto, a seis puntos de un Barcelona lanzado. El contexto perfecto para que las críticas se desaten.
“No es Ancelotti, ni Xabi, ni Arbeloa”
Según informó Mundo Deportivo, en el programa “El Partidazo” de Cope todas las intervenciones acabaron apuntando al mismo lugar: el vestuario del Real Madrid.
El narrador Manolo Lama fue directo, sin paños calientes: «Ni con Carlo Ancelotti, ni con Xabi Alonso, ni con Álvaro Arbeloa. Los jugadores siguen sin poner esfuerzo y sin mostrar solidaridad entre ellos».
El foco, más que en el dibujo táctico, en la actitud. En la sensación de que el equipo no aprieta, no salta, no morde.
Lama puso un ejemplo muy concreto de lo que se vio en el derbi: «Si el Atlético de Madrid empieza a pasarse el balón, específicamente entre los dos centrales y el portero, el Real Madrid no va hacia adelante a presionarles». Y remató la idea con crudeza: «Esperaban, y ni siquiera querían ir hacia adelante a confrontarles».
Es la imagen de un equipo que mira, que acompaña, pero no termina de ir. En un derbi, eso se paga.
Un Madrid físico, pero sin juego colectivo
Paco González recogió el testigo y fue igual de contundente. Para él, el problema no es solo de intensidad; es de fútbol organizado, de idea con balón.
«Este Real Madrid actual no tiene los jugadores necesarios para jugar, con la excepción de Güler», lanzó el periodista. Una frase que golpea en el corazón del proyecto, en la confección de la plantilla. Y añadió una pregunta que suena a acusación táctica: «¿Quién es capaz de llevar a cabo un ataque colectivo organizado en el Real con esta alineación actual? Tchouameni, Bellingham, pero el resto, todo lo que ofrecen son movimientos individuales».
El mensaje es claro: mucho talento, mucha zancada, pero poca armonía. Acciones sueltas, destellos, arrancadas… sin un hilo que las cosa.
González insistió en esa paradoja del equipo blanco: «El Real Madrid saca un 10 físicamente cuando les ves, así que físicamente pueden ganar a cualquiera, pero para jugar al fútbol, solo está Güler».
Potencia sin control. Un bloque que intimida por piernas, pero que, según esta lectura, carece de suficientes perfiles para elaborar, para mandar, para someter al rival con la pelota.
Un problema de estilo… y de perfiles
En ese análisis apareció otro matiz: la salida de balón y el encaje de ciertos jugadores en una idea de juego concreta. González apuntó: «Konaté y Dumfries no tienen una buena capacidad para sacar el balón desde atrás. Es un problema enorme relacionado con el estilo de juego y los jugadores».
La frase abre un debate más amplio: no solo se trata de que el Real Madrid corra más o presione mejor, sino de si la plantilla está realmente diseñada para el tipo de fútbol que se le exige a un gigante europeo. Si los nombres encajan con la partitura que se pretende interpretar.
El veredicto mediático, al menos en estas voces, es implacable: el escudo no basta, el físico tampoco. Falta solidaridad, falta presión coordinada, falta juego colectivo. Y, sobre todo, falta responsabilidad compartida dentro del campo.
El parón llega con el equipo tocado y con el ruido creciendo fuera. La cuestión ya no es solo si el Real Madrid reaccionará, sino quién, dentro de ese vestuario, se va a atrever a hacerlo.




