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Caso contra Salman Khan Shahzad se desmorona en Calgary

La mañana en que debía comenzar su juicio, el caso contra el ex director ejecutivo de Cricket Canada, Salman Khan Shahzad, se desmoronó en cuestión de minutos en un tribunal de Calgary.

Las acusaciones penales por fraude y robo de más de 5.000 dólares, vinculadas a un presunto desvío de 200.000 dólares de la Calgary and District Cricket League entre 2014 y 2016, fueron retiradas por la Fiscalía. Sin testigos, sin alegatos iniciales, sin juicio. El fiscal Petter Hurich se levantó y comunicó que los cargos quedaban retirados. Fin del proceso.

La decisión de la Fiscalía

En una declaración enviada a CBC News, el Servicio de la Fiscalía de la Corona subrayó su obligación permanente de revisar las pruebas disponibles y de garantizar que cada caso siga cumpliendo el estándar necesario para ir a juicio. En este expediente, concluyeron que no había pruebas suficientes para seguir adelante.

Para la defensa, no fue una sorpresa de última hora, sino el final de un largo desgaste. El abogado de Khan, Jim Lutz, habló de un cliente “enormemente aliviado” y defendió que este desenlace era “el resultado correcto en derecho” tras casi un año de trabajo analizando minuciosamente el material del caso. Según explicó, Khan está “extremadamente agradecido” de que la Fiscalía se tomara el tiempo de revisar a fondo el expediente.

No era el único directivo bajo sospecha. El ex tesorero de la liga, Syed Wajahat Ali, enfrentaba los mismos cargos y asegura que sus acusaciones ya habían sido retiradas a comienzos de este año.

Un despido que sigue pesando

Aunque el frente penal se ha cerrado, el capítulo institucional y contractual está lejos de resolverse.

Cricket Canada despidió a Khan en diciembre de 2025, nueve meses después de que la policía de Calgary anunciara los cargos, al término de una investigación interna impulsada por el propio directorio. En un comunicado publicado en su sitio oficial, la junta directiva justificó la destitución por la supuesta omisión de Khan al no revelar antecedentes penales previos, algo que calificaron como una grave “quiebra de confianza”, además de señalar violaciones a los estatutos de la organización relacionados con su contrato.

Ese contrato es ahora el nuevo campo de batalla. Según reveló el programa the fifth estate de CBC, el vínculo de Khan con Cricket Canada incluía una cláusula que le garantizaba el pago íntegro de su salario por el resto del período contractual si era despedido por cualquier motivo que no fuera una condena penal relacionada con su rol como director ejecutivo. Con los cargos retirados y sin condena, Khan estaría reclamando que la entidad respete el acuerdo y le abone los 475.000 dólares pendientes.

Cricket Canada, por ahora, guarda silencio. CBC News ha solicitado comentarios a la federación, sin respuesta pública hasta el momento.

La investigación que lo desencadenó todo

El origen del caso se remonta a 2017. Ese año, una auditoría de los estados financieros de la Calgary and District Cricket League, impulsada por el nuevo presidente, detectó irregularidades que encendieron las alarmas. La policía de Calgary abrió entonces una investigación.

Cuando los cargos se anunciaron el año pasado, los investigadores alegaron que Khan y Ali habían desviado fondos mediante cheques emitidos a empresas constructoras y contratistas vinculados al entonces presidente y al tesorero. Según la versión policial, los pagos se justificaban como obras de reparación y mejoras en la sede social y los campos de la liga, trabajos que nunca se habrían completado o que se habrían ejecutado con materiales de baja calidad.

Ese relato alimentó durante meses la sospecha sobre la gestión económica del cricket organizado en Calgary. Hoy, al menos en los tribunales penales, esa historia queda sin juicio ni veredicto.

Sombra de amaños y crimen organizado

La figura de Khan, sin embargo, no solo ha estado rodeada de polémica por cuestiones financieras. Su nombre también apareció en una investigación de the fifth estate sobre presuntas conexiones entre Cricket Canada y la banda Bishnoi, un grupo criminal con base en India, dirigido desde prisión por Lawrence Bishnoi.

El programa reveló una carta en la que la banda proclamaba su intención de “mandar en CANADA” y recogió acusaciones de amenazas, corrupción e intimidación en torno al cricket canadiense. En ese contexto, the fifth estate obtuvo audios de un ex seleccionador nacional que aseguraba haber recibido peticiones para manipular tramos de partidos por parte de Khan, entonces director ejecutivo, y de otros dos ex dirigentes de la organización.

Khan respondió con un extenso correo electrónico enviado a CBC News, en el que negó categóricamente “cualquier participación en spot fixing, session fixing, apuestas o influencia en la selección de equipos con fines impropios.”

Sin cargos penales vigentes, pero con un despido impugnado, un reclamo millonario sobre la mesa y su nombre asociado a uno de los escándalos más delicados del cricket canadiense reciente, el futuro de Khan y de Cricket Canada se jugará ahora lejos de los tribunales penales, pero bajo un escrutinio que no parece dispuesto a bajar la guardia.