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San Mamés se prepara para otro examen: Athletic en racha

El viejo coliseo de San Mamés Barria vuelve a encenderse este sábado con un duelo que enfrenta dos estados de ánimo opuestos. El Athletic llega lanzado, con seis puntos, en la zona templada de la tabla (9.º) y todavía con el eco del 3-0 a Atlético de Madrid resonando en la grada. Elche CF, en cambio, aterriza en Bilbao con la mochila cargada: un solo punto, 19.º puesto y una dinámica que amenaza con convertirse en costumbre.

Un Athletic en alza y con colmillo

El equipo de Edin Terzic ha encontrado pronto un tono competitivo que otros aún buscan. Dos victorias seguidas, dos partidos sin perder y, sobre todo, una autoridad reciente ante un rival de la talla del Atlético de Madrid que ha disparado la confianza rojiblanca.

La estructura está clara. Unai Simón bajo palos, Jesús Areso y Yuri Berchiche dando amplitud desde los laterales, y una pareja de centrales de jerarquía con Aymeric Laporte y Yeray Álvarez. Por delante, el equilibrio de Iñigo de Galarreta y el empuje de Benat Gerenabarrena, con Robert Navarro aportando criterio entre líneas.

Y luego está la dinamita. Oihan Sancet como nexo, Nico Williams desbordando por fuera y Iñaki Williams atacando espacios. Esa línea de tres fue un tormento para el Atlético y amenaza con serlo también para una defensa del Elche que llega tocada, tanto en números como en confianza.

La única nota negativa para los bilbaínos, la lesión de Unai Egiluz, baja por rotura de ligamento cruzado. Un contratiempo serio a nivel individual, pero que no altera el once base que viene funcionando.

Un Elche en caída libre que busca frenar la sangría

Enfrente, el Elche de Martín Anselmi llega a San Mamés con demasiadas cuentas pendientes. El equipo suma cuatro partidos seguidos sin ganar, tres derrotas consecutivas y ha encajado goles en los últimos cuatro encuentros. La racha como visitante tampoco invita al optimismo: dos salidas seguidas sin conocer la victoria.

El último golpe, el 2-3 ante Real Sociedad, dejó una sensación amarga. Elche compite a ratos, pero se desangra atrás. Matías Dituro sostiene lo que puede en la portería, con Buba Sangaré, Víctor Chust, Pedro Bigas y Tete Morente formando una zaga que sufre cada vez que el rival acelera.

En el centro del campo, nombres con buen pie como Gonzalo Villar, Facundo Buonanotte o Germán Valera necesitan transformar posesión en control real de los partidos. Más arriba, Javi Morcillo, Fer Niño y Ezequiel Ponce ofrecen presencia ofensiva, pero el equipo no termina de conectar líneas con continuidad.

El problema no es solo de resultados. Es de inercias. Cada gol encajado parece pesar el doble en un vestuario que todavía no encuentra un punto de apoyo firme para reaccionar.

Un precedente reciente y un escenario que aprieta

El último cara a cara entre ambos también cayó del lado rojiblanco, con un 2-1 que confirmó la tendencia de un Athletic normalmente fiable en casa ante rivales que llegan en apuros. San Mamés, cuando huele debilidad, suele empujar sin piedad.

El contexto invita a un guion claro: Athletic queriendo mandar desde el inicio, presionando alto, buscando a Nico e Iñaki al espacio y a Sancet entre líneas; Elche tratando de sobrevivir al primer arreón, de estirar posesiones con Villar y Buonanotte y de agarrarse a cualquier transición que permita respirar.

La racha lo dice todo: mientras el Athletic encadena dos victorias seguidas y no pierde desde hace dos jornadas, el Elche acumula derrotas, goles en contra y dudas. El choque no solo vale tres puntos. Marca territorio emocional para lo que viene.

San Mamés dictará sentencia: ¿consolidará el Athletic su buen arranque o encontrará el Elche, en uno de los campos más duros de la liga, el punto de inflexión que tanto necesita?