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Shaquille Gwengwe: el delantero que impacta en la League Two

En agosto, un delantero procedente de las profundidades del fútbol semiprofesional llamó a la puerta de la League Two. Shaquille Gwengwe no llegó con gran cartel ni traspaso sonado. Llegó con goles. Cuatro en su primer mes con Newport County. Y con ellos, una nominación a mejor jugador del mes en la categoría.

Para Hayden Mullins, técnico de los Exiles, el reconocimiento no es casualidad, sino consecuencia directa de una adaptación relámpago al ritmo feroz de la English Football League.

“Justamente merecido, cuatro goles en cinco partidos. Trabaja increíblemente duro”, subrayó el entrenador, que ve en Gwengwe mucho más que una racha pasajera.

De Poole Town a la EFL: un ascenso a toda velocidad

Hace nada, Gwengwe destrozaba defensas en el Southern League Premier South con Poole Town. Cuarenta y siete goles la temporada pasada. Cifras de videojuego, pero lejos de los focos de la EFL.

El salto suele devorar a muchos. La diferencia física, táctica y mental entre el fútbol no profesional y la League Two es un muro para la mayoría. Gwengwe, de 25 años, lo ha tomado como una rampa de lanzamiento.

Mullins destaca sobre todo su actitud. No se ha limitado a disfrutar del premio de llegar al fútbol profesional. Ha ido a por más.

“No ha venido al grupo y se ha echado atrás; ha venido y realmente quiere empujar”, explica el técnico. “Tiene mucho que aprender, pero está muy abierto y quiere mejorar. Su producto es el subproducto de todo su trabajo duro”.

Goles desde la banda, alma de ‘nueve’

La nominación colocó a Gwengwe en una terna exigente: Charlie Larkin (Barnet), Josh March (Crewe) y Harry Boyes (York City), finalmente ganador del premio. El delantero de Newport no se llevó el trofeo, pero sí dejó claro que su nombre ya pesa en la categoría.

Curiosamente, los cuatro goles que firmó en agosto no llegaron desde su posición favorita. Gwengwe prefiere jugar por el centro, pero Mullins lo ha utilizado abierto, cayendo a banda, atacando espacios y apareciendo por sorpresa.

El resultado habla por sí solo: cuatro dianas partiendo desde fuera.

Para su entrenador, ese detalle no limita su futuro, lo amplía.

“Lo bueno es que tiene la mente abierta. Donde pueda entrar en el equipo, jugará e intentará hacer su trabajo”, apunta Mullins. “Podría ser igual de efectivo por el medio, pero quizá tengamos que cambiar algunas cosas para ayudarle”.

El técnico sabe que su delantero ha escalado varios peldaños de golpe. Cada partido es una lección nueva, un ajuste más a un nivel que no perdona errores.

“Ha saltado muchos niveles muy rápido y con cada partido gana más experiencia. Una vez que descifre los diferentes desafíos en este nivel, no hay razón para que no pueda jugar como el nueve”, sentencia.

El ‘game changer’ que huele el gol

Dentro del vestuario, el impacto de Gwengwe también se nota. No solo en el marcador, también en la confianza del equipo. Ciaran Brennan, mediocampista del Newport, lo resume con una frase que pesa más que cualquier estadística.

“Shaq definitivamente sabe dónde está la portería, así que cuando está en el campo siempre hay media opción de que pueda olfatear algo”, afirma.

Es exactamente eso lo que empieza a definir al delantero: la sensación de peligro constante. Un balón suelto en el área, un rebote mal despejado, un centro cruzado que parece largo. Con Gwengwe en el césped, nada está perdido del todo.

Newport ha encontrado en él a un atacante que no se conforma con haber llegado. Quiere quedarse. Quiere mandar. Y si su curva de aprendizaje mantiene este ritmo, la pregunta ya no será si puede con la League Two, sino cuánto tardará en llamar a otra puerta aún más alta.