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Thibaut Courtois regresa al once inicial del Real Madrid

Thibaut Courtois vuelve a su sitio. Bajo los palos, en el once inicial de Real Madrid ante Racing el próximo domingo, el belga recupera la portería que se perdió en el Clásico por un proceso febril. Regresa donde ha vivido los últimos años: en el centro mismo de la historia del club.

Desde 2018, Courtois es el dueño indiscutible del arco blanco. No ha sido una etapa cualquiera. Ocho años en el Bernabéu que, según el diario español Marca, ya le han colocado entre los mejores guardametas que ha tenido el club. El dato que se avecina en Santander lo confirma: alcanzará a Miguel Ángel y se convertirá en el tercer portero con más partidos en la historia del Real Madrid, con 346 encuentros.

Por delante, solo dos gigantes. Paco Buyo, con 454 partidos. Y, muy lejos, Iker Casillas, con 725, una cifra que parece más un mito que un registro humano. Superar al de Móstoles se antoja imposible para Courtois, que ya ha cumplido 34 años y juega contra el calendario tanto como contra los delanteros rivales.

Su renovación hasta, como mínimo, 2028 está prácticamente cerrada. El club la da por hecha, el vestuario la celebra en silencio. Pero el tiempo no se detiene. Casillas empezó mucho antes, se adueñó de la portería siendo casi un adolescente y la sostuvo durante 16 temporadas. Sus últimos años fueron agitados, marcados por debates y ruido, pero también sirvieron para blindar un récord que, hoy, parece intocable.

Ahí está el mérito de Courtois. Llegó tarde para la comparación con Casillas, pero ha comprimido su impacto en apenas ocho temporadas. Y ni siquiera han sido ocho completas. La rotura del ligamento cruzado en la pretemporada 2023-24 le arrancó de golpe 50 partidos. Medio año borrado de un plumazo, cuando estaba en plena madurez.

Aun así, reapareció a tiempo para ocupar la portería en la final de la Champions League ante Borussia Dortmund en Wembley. Otra noche grande. No alcanzó el nivel sobrehumano de la final de 2022 frente a Liverpool, aquella actuación que redefinió lo que significa “salvar” a un equipo, pero volvió a demostrar por qué muchos le consideran el mejor portero del mundo. Seguridad, jerarquía, manos firmes en el momento exacto.

Con Real Madrid ya suma dos Champions League. Se queda a solo un título de Casillas, que levantó tres, en la carrera por el palmarés europeo. Su colección de trofeos impresiona: cuatro Ligas, dos Premier League, dos copas nacionales, una FA Cup, tres Supercopas de España y varios títulos más que completan una carrera llena de medallas.

La mayoría los ha ganado vestido de blanco, aunque su historia empezó a escribirse antes. Fue campeón de liga en Bélgica con Genk en la temporada 2010-11, se consagró en Atlético de Madrid, levantó títulos con Chelsea y terminó encontrando en el Bernabéu el escenario perfecto para su mejor versión.

Los dos últimos cursos, sin embargo, han sido una batalla silenciosa. Frustración colectiva en algunos momentos y un calvario personal con las lesiones: hasta siete problemas físicos, incluido un menisco roto que lo dejó fuera de ocho partidos. Cada regreso exigía empezar de nuevo. Cada parada, reafirmarse.

En Valdebebas, nadie ha dudado de él. La posición del club es clara y directa: Courtois seguirá mientras él quiera seguir. No hay debate interno, no hay plan alternativo que le quite el sitio por decreto. Cuando está sano, manda él.

El domingo, en Santander, no solo vuelve el portero titular. Vuelve un símbolo en activo que sigue escalando en la tabla de leyendas. Al entrar en el podio de los grandes guardametas de la historia del Real Madrid, Courtois se asegura algo más que un número de partidos. Se asegura un lugar en la memoria del club.

Y todavía no ha terminado de escribir su última página.