Tottenham acelera a pesar de las lesiones: análisis de la situación
Tottenham por fin respira. Después de un arranque de temporada miserable, sin victorias y anclado al fondo de la clasificación, el equipo de Roberto De Zerbi ha encontrado pulso, puntos y algo de orgullo. Primero, victoria ante el recién ascendido Coventry en casa. Después, un golpe de autoridad emocional: triunfo en Stamford Bridge ante el eterno rival Chelsea, apenas el segundo en Liga allí en 36 años.
El equipo ha salido de la zona de descenso, el ambiente en el vestuario ha cambiado y el calendario ofrece ahora una serie de partidos “ganables” antes de un derbi mayor, el de diciembre contra Arsenal. Pero el giro de guion llega con letra pequeña: la enfermería sigue llena. Y De Zerbi, que ya ha demostrado que puede agitar el proyecto, todavía no ha tenido la oportunidad de trabajar con la plantilla al completo.
El próximo examen es otro derbi londinense, ante Crystal Palace, con Pierre Sage en el alambre. Sobre el papel, es un partido para consolidar la reacción. En la realidad, Tottenham sigue parcheado.
James Maddison, entre el alivio y el susto constante
La historia reciente de James Maddison es una sucesión de golpes. Volvió a finales de la pasada temporada tras romperse el ligamento cruzado anterior. Al inicio de esta campaña, otra vez al quirófano mental: fractura de hombro.
Cuando parecía que por fin encadenaba minutos y sensaciones, llegó Chelsea. En la segunda parte, Maddison se sentó en el césped, abatido, mientras los médicos le atendían y sus compañeros intentaban consolarle. El gesto era el de alguien que teme lo peor. La dolencia: un problema en la ingle.
Las imágenes posteriores rebajaron el drama. Se le vio salir de Stamford Bridge caminando sin ayuda, y también sobre el césped, formando parte de las celebraciones de un triunfo que el vestuario necesitaba como el aire.
Las primeras informaciones apuntan a que la lesión en la ingle no es grave, algo que supone un respiro enorme para De Zerbi. El propio técnico lo dejó claro tras el partido: “Creo que no es un problema muy importante… Espero que no sea un gran problema porque es un jugador especial para nosotros. Le necesitamos”.
No hay fecha firme, pero en el club confían en que pueda volver a principios de noviembre. Otro capítulo en una racha de 18 meses implacables con el ‘10’.
Destiny Udogie, el lateral que De Zerbi no puede tocar
Destiny Udogie no ha participado en ninguna de las dos victorias ligueras de Tottenham. Oficialmente, “un problema de forma física”, según su entrenador. En realidad, un quebradero de cabeza persistente.
Todo nace de una lesión de rodilla sufrida ante Manchester United. Desde entonces, el ex de Udinese no ha podido entrenar con normalidad. Y eso, para un técnico tan obsesivo con los automatismos como De Zerbi, es un problema mayor.
“Después de Manchester United no he trabajado con él, y es un problema”, admitió el italiano antes de visitar Stamford Bridge. “Destiny todavía siente dolor. Quizá la próxima semana pueda estar disponible”.
El club apunta a noviembre para su regreso. Mientras tanto, Tottenham avanza sin uno de sus laterales más agresivos y determinantes en campo rival.
Tosin Adarabioyo, estreno prometedor… y frenazo
El debut como titular de Tosin Adarabioyo con la camiseta de Tottenham, ante Coventry, dejó buenas sensaciones. Central sobrio, buena salida de balón, presencia. Pero la alegría duró poco.
En plena buena actuación, llegó el gesto inconfundible: mano al gemelo, molestias en la pantorrilla y cambio obligado. Una escena demasiado familiar para un club acostumbrado a ver cómo los estrenos ilusionantes se apagan por problemas físicos.
De Zerbi insinuó después que la lesión no era especialmente grave. Sin embargo, el defensa se quedó fuera por completo de la convocatoria para el choque ante Chelsea. El plan interno pasa por tenerle listo para el duelo en casa frente a Crystal Palace, el sábado 31 de octubre. Si el cuerpo le responde, será una pieza importante en la reconstrucción defensiva.
Lucas Bergvall, dos semanas que se han hecho largas
Lucas Bergvall desapareció del equipo tras el valiente empate en Old Trafford. El joven centrocampista sueco se marchó de aquel partido con un golpe en la rodilla. Nada dramático, según el club, pero lo suficiente como para frenar su progresión.
De Zerbi explicó la secuencia a principios de octubre: Bergvall sintió dolor en la rodilla en la primera ocasión que generó para Dominic Solanke. Terminó el encuentro con buenas sensaciones, pero al día siguiente, en el centro de entrenamiento, el diagnóstico fue claro: dos semanas fuera.
Ese plazo se cumple justo a tiempo para que pueda volver a entrar en la convocatoria frente a Crystal Palace. Tottenham confía en tenerle disponible este fin de semana, una buena noticia en una zona del campo donde las alternativas han empezado a escasear.
Savio, incógnita muscular
El empate 1-1 ante Manchester United dejó un parte médico preocupante: tres lesionados en un solo encuentro. Uno de ellos, Savio, fichaje veraniego procedente de Manchester City.
Lo único claro es que se trata de un problema muscular. El propio De Zerbi lo definió así y añadió que el brasileño se lesionó justo antes de que el equipo viajara a Marbella para una concentración en España: “Desafortunadamente, Savio, el martes antes de salir hacia Marbella, sintió un problema muscular y lo hemos perdido para unas semanas”.
No hay más detalles. Ni tipo de lesión, ni plazos exactos. En el club manejan como objetivo el 21 de noviembre, en casa ante Ipswich, justo después del próximo parón de selecciones. Hasta entonces, su participación es una incógnita.
Mykhailo Mudryk, un préstamo que aún no ha despegado
La afición de Tottenham apenas ha podido ver a Mykhailo Mudryk con su camiseta. El ucraniano, cedido por Chelsea en el último día de mercado, solo ha disputado un partido antes de caer lesionado en un entrenamiento.
La dolencia, en el tobillo, fue calificada por De Zerbi como una lesión “estúpida”. Más frustración que gravedad, pero suficiente para frenar cualquier intento de adaptación rápida. Desde mediados de septiembre se trabaja con un margen de entre seis y ocho semanas de baja.
Esa ventana temporal sitúa su posible regreso a principios de noviembre. Aun así, en el club se mueven con extrema cautela: Mudryk no enlaza dos partidos oficiales consecutivos desde noviembre de 2024, y el historial reciente invita a no correr riesgos.
Aunque hubiera estado sano, no habría podido jugar en Stamford Bridge por la cláusula habitual que impide a los cedidos enfrentarse a su club de origen. Su verdadera prueba con esta camiseta todavía no ha comenzado.
Wilson Odobert, la larga subida de la montaña
El caso de Wilson Odobert pertenece a otra categoría: la de las ausencias largas que obligan a rehacer una carrera. El extremo se rompió el ligamento cruzado anterior en febrero, en la derrota ante Newcastle. Desde entonces, todo ha sido rehabilitación.
Operado y en plena fase de recuperación en Hotspur Way, las noticias internas hablan de un progreso positivo. Pero falta lo más difícil: volver a entrenar con el grupo, ganar confianza en los apoyos, recuperar chispa.
De Zerbi fue sincero la semana pasada: “No lo sé, porque todavía no ha empezado a trabajar con nosotros. No tengo ni idea de cuándo volverá”. El horizonte que se maneja es diciembre, un objetivo razonable si no hay recaídas.
Xavi Simons, la herida que tardará años en cerrarse
El caso más grave es el de Xavi Simons. El talentoso centrocampista se rompió el ligamento cruzado anterior en abril. Desde entonces, su nombre ha desaparecido de las alineaciones y de las conversaciones tácticas para convertirse en un proyecto a muy largo plazo.
La previsión es demoledora: no se le espera hasta principios de 2027. Casi dos años de ausencia competitiva para uno de los jugadores con mayor techo de la plantilla. Un golpe que condiciona no solo el presente, sino también la planificación futura del club.
Tottenham se ha levantado del suelo a base de carácter, ajustes de De Zerbi y victorias que pesan en la tabla y en el ánimo. Pero lo ha hecho con muletas. Si la enfermería empieza por fin a vaciarse en las próximas semanas, ¿hasta dónde puede llegar este equipo cuando por primera vez tenga a casi todos sobre el césped?




