logo

Tottenham y el mercado loco: salidas inciertas antes del duelo con Newcastle

Roberto De Zerbi apareció ante la prensa con el gesto sereno, pero el mensaje fue todo menos calmado. A dos días del cierre del mercado y en la víspera de un duelo exigente ante Newcastle United, el técnico de Tottenham Hotspur dejó claro que en el norte de Londres todavía pueden pasar muchas cosas.

El club ha invertido más de 300 millones de libras este verano y ha recuperado cerca de 150 en ventas. No parece suficiente. No todavía.

Un mercado que no se detiene

De Zerbi no se anduvo con rodeos cuando le preguntaron por posibles movimientos de salida. “Puede ser posible, salidas”, admitió. “En el mercado de fichajes es una locura, y tenemos que ser capaces de encontrar jugadores si algunos se van para traer a otro”.

No dio nombres, no dio cifras, pero sí una fotografía nítida del escenario: puertas que aún pueden abrirse en ambos sentidos y una planificación que sigue ajustándose a última hora.

“Es diferente ahora. El mercado de fichajes es una locura. No lo puedes entender”, insistió el entrenador. “No esperaba una ventana como la que hemos hecho. Creo que podemos hacer un jugador más en una posición específica”.

Mientras De Zerbi pule detalles para el encuentro del sábado por la noche ante Newcastle, Johan Lange, director deportivo, apura las horas. El margen se acaba: hasta las 23.00 del martes para cerrar cualquier operación pendiente. Tottenham juega contra el reloj fuera del campo mientras se prepara para competir dentro de él.

Cenas, decisiones y una sola línea

El técnico italiano también desveló un detalle que explica el clima interno del club. Hubo cena con los propietarios el jueves por la noche. “Fuimos a cenar con los dueños, Johan y Vinai [Venkatesham], y hablamos de esto”, contó. “Todos estamos en la misma página y con una conexión muy buena”.

No fue una anécdota ligera. Fue la confirmación de que las grandes decisiones, en Tottenham, se están tomando en mesa pequeña, entre pocas personas y con una idea compartida: ajustar una plantilla carísima, pero todavía en construcción.

Maddison, dolor pero sin alarma

Entre tanto ruido de mercado, una buena noticia para el vestuario. James Maddison, lesionado en la derrota 3-0 ante Brentford en el Gtech Community Stadium en la primera jornada de la Premier League, no sufre una dolencia grave.

“James Maddison no tiene un problema grande”, explicó De Zerbi. “Solo dolor en su hombro izquierdo. Está trabajando, pero no sé si estará disponible para mañana”.

El matiz es importante. No hay lesión de larga duración, pero su presencia ante Newcastle sigue en el aire. Tottenham necesita talento entre líneas y liderazgo con balón; Maddison ofrece ambas cosas. Su ausencia, aunque sea breve, se nota.

Kudus se acerca, Sarr en el escaparate

El técnico también dejó entrever que Mohammed Kudus podría entrar en los planes de selección. Una pieza más para un ataque ya cargado de recursos, pero aún en fase de encaje.

En el centro del campo, la situación de Pape Matar Sarr se mantiene abierta. No hay ruptura, pero tampoco garantías de continuidad.

“Pape está bien. Tenemos que ver en los últimos días del mercado qué puede pasar con él”, señaló De Zerbi. La frase llegó acompañada de un mensaje general al vestuario: transparencia total.

“He sido muy claro con todos los jugadores”, subrayó. “Si hablas con claridad, no puedes esperar sorpresas. Los jugadores que querían irse se han ido. Quizá tengamos algunos que quieren salir y están esperando; nosotros estamos esperando una oferta”.

La puerta no está cerrada para nadie. Ni para los que sueñan con más minutos fuera de Londres ni para un club que necesita cuadrar números y roles en el vestuario.

Un proyecto que apela al orgullo

Entre movimientos, dudas físicas y ajustes tácticos, De Zerbi puso el acento en algo menos tangible, pero igual de decisivo: el vínculo emocional con el club.

“Tienes que sentir orgullo por quedarte aquí”, remarcó. “Es un proyecto emocional el que estamos construyendo con nuevos jugadores”.

No es solo una plantilla cara. Es una apuesta identitaria. Fichajes, ventas, reuniones nocturnas y decisiones al límite del plazo, todo al servicio de un Tottenham que quiere competir ya, sin renunciar a una reconstrucción profunda.

El sábado, Newcastle pondrá a prueba la versión actual del equipo. El martes, el mercado dictará el esqueleto definitivo con el que De Zerbi deberá vivir hasta invierno. ¿Alcanzará con un “jugador más en una posición específica” para que este proyecto deje de ser solo emocionante y empiece a ser verdaderamente ganador?