United y el mercado de fichajes: urgencia en el lateral izquierdo
La reconstrucción del centro del campo parecía cerrada en Old Trafford tras el fichaje de Carlos Baleba por 70 millones procedente de Brighton. Pero en United nunca hay un verano tranquilo. El nombre de Louis Page, mediocentro de 18 años de Leicester City, sigue sobre la mesa. No es prioridad inmediata, pero tampoco está descartado.
En los despachos asumen que, si no es ahora, el movimiento podría retomarse en invierno o el próximo verano. Mientras tanto, la necesidad clama en otro sitio: el lateral izquierdo.
El caso Page y la visita a Plymouth
Leicester viaja esta noche al campo de Plymouth Argyle para un duelo con inicio a las 19.45. Page fue titular en el 0-0 ante MK Dons el pasado fin de semana y el club del King Power quiere retenerle. United observa, mide tiempos y recursos, y mantiene la puerta entreabierta.
La sensación interna es clara: si se abre un hueco en el presupuesto, el primer refuerzo debe ser un lateral zurdo, no otro mediocentro adolescente por mucho potencial que tenga.
Gore encuentra salida, la academia se mueve
El movimiento de Dan Gore confirma una tendencia. El mediocentro de 21 años se marcha cedido a Luton por una temporada, con una obligación de compra condicionada. No será el único producto de la academia en moverse en estas horas finales de mercado.
La operación encaja en una línea clara: aligerar la segunda línea de jóvenes que no terminan de romper en el primer equipo y hacer caja o generar valor futuro.
Zirkzee, entre la grada y el limbo
En el caso de Joshua Zirkzee, el mensaje desde el club es frío pero pragmático. United está cómodo con la posibilidad de que el delantero se quede. Le ven útil como jugador de plantilla, buen profesional, querido en el vestuario.
La situación recuerda, en parte, a lo ocurrido hace tres años con Scott McTominay y Harry Maguire. United estaba dispuesto a vender a ambos. Rechazó una oferta de West Ham por McTominay y aceptó 30 millones por Maguire, también de West Ham. El traspaso del central se cayó por la imposibilidad de cuadrar su salario.
El desenlace es conocido: McTominay y Maguire firmaron una gran temporada 2023/24 y fueron clave en aquella remontada de octubre de 2023 ante Brentford que, en la práctica, salvó el puesto de Erik ten Hag.
Que Zirkzee repita ese arco narrativo parece mucho más complicado. Solo ha sido titular una vez con Michael Carrick y ha sido suplente sin minutos en los dos partidos de esta temporada. Para colmo, el mercado también se le cierra: Juventus se ha lanzado a por Nick Woltemade de Newcastle y Fiorentina tiene a Beto en su radar. Una posible vía de escape menos.
Si al final se queda y United afronta la temporada con él en lugar de otro delantero más determinante, pocos en el club lo verán como un escenario ideal.
Afición inquieta y un lateral que no llega
El malestar en la grada es evidente. Los hinchas miran alrededor y ven a sus rivales moverse con una determinación que envidian. Chelsea sigue vendiendo como nadie, Arsenal se ha reforzado con Bruno Guimaraes, Liverpool ha cerrado a Bradley Barcola desde PSG, y hasta Spurs ha gastado más.
En Old Trafford, la urgencia tiene nombre propio: Luke Shaw. Entra en su decimotercera temporada en el club y su contrato expira el próximo verano. United necesita competencia real en ese costado.
El nombre de Alejandro Balde ha estado presente en los debates, pero la estrategia interna no ha sido unánime. El interés por Jorge Salinas, de Racing Santander, fue rebajado desde dentro del club. En Carrington también se sondeó la situación de Ian Maatsen en Aston Villa.
Mientras tanto, un lateral zurdo que no entra en los planes es Harry Amass. Con 19 años, varios pretendientes y solo un año de contrato, su futuro apunta lejos de Manchester. No jugó en la victoria 4-1 del Sub-21 ante Leicester y las conversaciones con Burnley, de Championship, avanzan hacia una venta definitiva antes del cierre de mercado a las 23.00.
Amass y Obi, señales de salida
El caso de Amass se ha convertido en un ejemplo de gestión económica: con un año de contrato, United prefiere hacer caja antes que arriesgarse a perderle gratis más adelante.
La situación de Chido Obi es aún más simbólica. Su ausencia de la lista para la fase eliminatoria de la Europa League la pasada temporada ya levantó cejas. Era una señal tanto de las dificultades de Rasmus Hojlund y Joshua Zirkzee, fichados por un total de 108,5 millones, como del prestigio que tenía Obi en el club.
Hoy, muchos observadores de United le dan prácticamente por perdido. Tiene solo 18 años, pero acaba de completar un año en blanco y su última aparición con el primer equipo fue en mayo de 2025.
Su propio rendimiento tampoco ha ayudado. Su lenguaje corporal en partidos del Sub-21 dejó dudas y su aportación lejos del área resultó irregular. En pretemporada, Carrick —un técnico que históricamente apuesta por la cantera— apenas le dio oportunidades.
La pista definitiva llegó en un amistoso del Sub-21 en Altrincham el mes pasado. Toby Collyer, capitán aquella noche, ya ha sido traspasado. Habeeb Ogunneye, Louis Jackson, Jacob Devaney, Dan Gore, Jayce Fitzgerald y Ethan Wheatley también participaron y todos han salido cedidos o vendidos. Aquella alineación parecía una versión suave de una “bomb squad”. Obi estaba dentro.
Operaciones frustradas y un plan defensivo a largo plazo
La sensación de frustración en el mercado es compartida en varios despachos del club. Hay una lista de objetivos en los que hubo interés real y que no llegaron: Aurelien Tchouameni, Lewis Hall, Manu Kone, Ederson, Alejandro Balde. Y no son los únicos.
En paralelo, la defensa vive un examen general esta temporada. United planea una reforma profunda de la zaga el próximo año y está dispuesto a incorporar hasta tres defensas, replicando la magnitud de la reconstrucción del centro del campo de este verano.
El lateral izquierdo podía haber llegado ya, pero el club nunca marcó la defensa como prioridad absoluta en esta ventana. Solo se preguntó por Lewis Hall cuando quedó claro que Marcus Rashford no saldría.
En el eje, Harry Maguire, Matthijs de Ligt y Lisandro Martinez deberán justificar su continuidad en los próximos nueve meses. Leny Yoro (20 años) y Ayden Heaven (19) se consideran apuestas a largo plazo, mientras que los laterales derechos Diogo Dalot y Noussair Mazraoui compiten, en la práctica, por un solo futuro. Ambos terminan contrato en 2028, con opción de un año más, y el verano de 2027 se perfila como el momento para sacrificar a uno de los dos y liberar recursos para un lateral diestro de mayor nivel.
Amad, entre el valor y el rol
El capítulo de Amad también se mueve. El interés de Aston Villa surgió de la nada y se apagó igual de rápido. El equipo de Unai Emery ya tiene su nómina de atacantes cubierta y en United tampoco hay prisa por vender.
Sin embargo, internamente se ha planteado colocar a Shea Lacey por delante de Amad en la rotación. Con Mbeumo asentado como primera opción, cualquier oferta por un jugador que no apunta a acumular muchos minutos se escucha. El problema es el precio: el club sigue valorando muy alto a Amad y no está dispuesto a regalarlo.
El enredo del lateral izquierdo y el caso Hall
La gestión del lateral zurdo deja una sensación clara: United llegó tarde. Durante semanas, el debate interno fue si reforzar la banda izquierda con un extremo o con un lateral. Cuando se asumió que Marcus Rashford no saldría, a finales de julio, la balanza se inclinó hacia un lateral y el favorito fue Lewis Hall.
Ahí apareció un muro llamado Newcastle. El club del norte de Inglaterra, reforzado por los más de 200 millones ingresados por Bruno Guimaraes, Sandro Tonali y Anthony Gordon, no tiene necesidad de vender. No traspasa un jugador a United desde Andy Cole en enero de 1995 y no ha mostrado intención de romper esa racha ahora.
Myles Lewis-Skelly también estuvo en el radar, pero su tasación por encima de los 50 millones y la intervención de múltiples intermediarios complicaron cualquier intento. United decidió apartarse.
Si hoy se produce algún movimiento en el lateral, todo apunta a un perfil tipo Patrick Dorgu: un fichaje guiado por datos, joven, procedente de un club de menor perfil, como ocurrió con el propio Dorgu en invierno de 2025 cuando llegó desde el Lecce de la Serie A.
Un golpe de efecto en forma de gran nombre sería una sorpresa. Un refuerzo de nivel medio permitiría, eso sí, liberar a Luke Shaw —ya en su último año de contrato— el próximo verano y abrir espacio para un fichaje de élite en 2026.
Mientras tanto, el nombre de Hall sigue flotando en el aire. Se habla de que una oferta de 75 millones podría hacer dudar a Newcastle, pero en los pasillos de Old Trafford pocos apuestan fuerte por ese desenlace.
La pregunta, a estas horas, es otra: ¿puede un club del tamaño de United permitirse cerrar otro mercado sin resolver de verdad su banda izquierda?




