Vinicius Junior: entre Dubái y Valdebebas, el enigma del ‘7’ del Real Madrid
Vinicius Junior debía aprovechar la sanción para recuperar piernas, chispa y confianza. En lugar de eso, hizo la maleta. Destino: Dubái. Y en España volvió a encenderse un debate que nunca termina: ¿quién es realmente responsable del bajón del brasileño?
El viernes, en Valdebebas, la imagen fue elocuente. El grupo por un lado; Vinicius, por otro. Trabajo específico, al margen del resto. Nada que ver con el partido de este sábado ante el Valencia —cuarto encuentro de sanción en Liga— ni con una llamada anticipada de la selección de Brasil. La explicación fue otra, mucho más terrenal: compromiso publicitario.
Un viaje que incomoda
Real Madrid comunicó que el desplazamiento formaba parte de un acuerdo con Emirates. El jugador debía grabar anuncios promocionales para “Visit Dubai”. Marketing en lugar de minutos en el campo de entrenamiento.
La versión oficial no calmó a todos. Pacojo Delgado lo dejó claro en “Ser Deportivos”: para él, Vinicius debería haberse quedado a entrenar, a recuperar tono, no a rodar anuncios. No pedía que viajara con la expedición a Valencia, ni que estuviera en el banquillo. Solo que siguiera en Valdebebas, apretando, hasta incorporarse a la concentración de Brasil.
“Todo lo que rodea al ‘7’ del Real Madrid este año es muy extraño”, subrayó el periodista. Y la sensación se extiende.
El desgaste de un futbolista que ya no asusta igual
El caso Vinicius no se reduce a un par de sesiones perdidas. El problema es más profundo. Ya no se parece al jugador que hace dos temporadas rozó el Balón de Oro y destrozaba defensas con una arrancada.
Se está consumiendo en viajes interminables, con un calendario que le exprime y le expone al cansancio y al riesgo de lesión. A la gira con Brasil por Japón y Singapur se suma ahora el salto a Dubái. Kilómetros, cambios horarios, actos comerciales. Menos trabajo silencioso, más exposición.
Anton Meana, presente en el entrenamiento del viernes, también puso el foco en la ausencia del brasileño. Recalcó que, más allá de que no pueda jugar, es positivo para él estar sobre el césped con sus compañeros. Y también para la prensa, que solo en días puntuales puede ver de cerca la sesión en Valdebebas.
Lo resumió con ironía: el jugador tiene permiso, el club avala el viaje, el acto es del propio Real Madrid… y luego alguien se sorprende de que haya debate.
Mourinho protege al jugador, Pacojo señala al club
Vinicius vive bajo el microscopio. Cada gesto, cada partido, cada decisión se analiza con lupa. Hace apenas unos días, Mourinho tuvo que responder por el nivel del brasileño tras otro encuentro gris en Atenas pese a disputar los 90 minutos, y por si seguirá apostando por él cuando vuelva a estar disponible en Liga.
El técnico fue claro en su defensa: el entrenador, dijo, debe hacer todo lo posible para llevar a sus futbolistas a su mejor versión, probar variantes, ajustar el plan. Un mal jugador seguirá siéndolo; un buen jugador atraviesa baches. Si Vinicius fuera malo, su actuación en Atenas se consideraría un buen partido. El mensaje era evidente: el problema no es de talento.
Pacojo, en cambio, amplió el foco. Para él, la responsabilidad ya no recae solo en el futbolista. Si este es el plan para recuperar al mejor Vinicius, advirtió, el proceso será largo. Y este viaje deja de ser solo cosa del jugador para convertirse en una decisión del club, con todas sus consecuencias.
Entre el escaparate y el césped
Entre anuncios y entrenamientos, entre Dubái y Valdebebas, Vinicius se mueve en una cuerda floja incómoda: la del futbolista que todavía vende como superestrella sin estar rindiendo como tal.
La versión que aterrorizaba a Europa sigue sin aparecer. Y cada kilómetro que suma fuera del campo reabre la misma pregunta: ¿volverá el Vinicius que marcaba la diferencia… o este será el nuevo normal del ‘7’ del Real Madrid?



