Aleros sleepers en la NBA Fantasy tras el terremoto LeBron–Giannis
En fantasy, el valor no suele estar en los nombres luminosos, sino en los huecos que dejan. El verano que ha movido a LeBron James y Giannis Antetokounmpo ha reventado rotaciones y ha abierto puertas en media liga. Y en la clase de aleros y ala‑pívots para 2026‑27, esas puertas apuntan directamente a minutos, balón y oportunidades.
En formato High Score de Yahoo, donde el techo semanal manda y las acciones defensivas pesan, varios forwards han pasado de secundarios a potenciales robos de draft. Algunos ya cotizan al alza. Otros siguen enterrados más allá del pick 100 en ADP y piden a gritos una apuesta.
Aleros en ascenso
Naz Reid, Charlotte Hornets
Naz Reid llevaba tiempo llamando a la puerta. En Minnesota se ganó un contrato serio, pero quedó atrapado detrás de Rudy Gobert y Julius Randle. Mucha calidad, pocos minutos. Nunca pasó de 28 minutos de media en una temporada; el curso pasado se quedó en 26, con 13,6 puntos, 6,2 rebotes y 2,2 asistencias saliendo principalmente desde el banquillo.
El traspaso a Charlotte cambia el guion. Los Hornets han decidido ganar tamaño y, con Miles Bridges fuera, sobran tiros y protagonismo en el frontcourt. Reid tiene por fin una vía realista hacia los 30 minutos largos por noche y un rol ofensivo más pesado.
Los datos como titular no engañan: 15,5 puntos, 7,1 rebotes, 2,0 asistencias, 1,8 triples, 1,1 robos y 1,2 tapones a lo largo de 77 partidos. Traducido a High Score, ronda los 33,5 puntos por noche… sin contar todavía el posible salto de uso que le espera en Charlotte. La combinación de robos y tapones encaja como un guante en este formato, y sus noches calientes como ‘stretch big’ pueden dispararse a los 40 puntos.
Con una ADP de 65 en Yahoo, ya no es un secreto, pero sigue pareciendo barato para el techo que maneja.
Julius Randle, Brooklyn Nets
Minnesota no solo movió a Reid. Julius Randle también hizo las maletas, esta vez rumbo a unos Brooklyn Nets que han decidido construir alrededor de Michael Porter Jr. y rodearlo de talento joven como el novato Mikel Brown Jr.
Randle es volumen puro. Ha promediado al menos 20 puntos en cinco de las últimas seis temporadas, y ya ha demostrado que puede ser el eje de un ataque. En los Knicks, en la 2022‑23, firmó 25,1 puntos, 10 rebotes y 4,1 asistencias con un 29,5% de uso. En los Timberwolves nunca pasó del 26,5%.
Esa línea de 2022‑23 equivale a unos 43 puntos High Score por noche antes de sumar robos y tapones. En un formato donde solo cuenta tu mejor partido de la semana, un ala‑pívot de alto uso capaz de explotar con un 30‑15‑6 es casi un truco legal.
Brooklyn le necesita como referencia ofensiva. Fantasy también.
Andrew Wiggins, Miami Heat
El gran dominó del verano lo provocó Miami. La llegada de Antetokounmpo desde Milwaukee redibuja la franquicia: se fue Tyler Herro, se fue parte del fondo de armario joven, y el nuevo núcleo se apoya en Giannis, Bam Adebayo, el manejo y defensa de Davion Mitchell y el tiro exterior de veteranos como Tim Hardaway Jr. y Klay Thompson.
En medio de todo eso, aparece un hueco claro: el tercer anotador. Ese papel tiene nombre y apellido: Andrew Wiggins.
El curso pasado, con un uso relativamente modesto del 19,4%, Wiggins promedió 15,4 puntos, 4,8 rebotes, 2,7 asistencias, 1,1 robos y 1,0 tapones. Aproximadamente 32 puntos High Score por partido. En todas sus temporadas anteriores había superado el 20,9% de uso y, con un 24,5% hace dos años, se fue a 18 puntos por noche.
Esos robos y tapones trabajan en silencio en este sistema de puntuación, pero marcan la diferencia. Si Miami le da ese pequeño empujón de protagonismo que parece lógico, puede triturar su ADP de 110.
Aleros ‘sleepers’ que pueden romper el top 100
Jaime Jaquez Jr., Milwaukee Bucks
Jaime Jaquez Jr. ha tenido un inicio de carrera con curvas. Deslumbró como novato, bajó el volumen en su segundo año y volvió a apretar el acelerador el curso pasado: 15,4 puntos, 5,0 rebotes y 4,7 asistencias en 28 minutos. Lo hizo, además, con un 50,7% en tiros de campo, un salto notable desde el 46,1% anterior.
Ese rendimiento le convirtió en pieza central del paquete que Milwaukee recibió por Giannis. No es un detalle menor.
Los nuevos Bucks arrancan una era distinta. Tyler Herro asume el rol de máximo anotador, Ryan Rollins se suma en el perímetro, y alrededor aparecen Kevin Porter Jr., Kyle Kuzma, Myles Turner y jóvenes como Brayden Burries y Nate Ament. Entre tanta pieza en movimiento, Jaquez encaja como estabilizador, con un camino despejado hacia minutos consistentes.
Solo sus 4,7 asistencias ya suponen 9,4 puntos High Score. Su baja dependencia del triple, que en otros formatos podría penalizarle, aquí no le resta nada. Si el contexto le empuja a asumir algo más de balón y rebote, no sería extraño verle firmar máximos de carrera en puntos, rebotes y asistencias.
Collin Murray‑Boyles, Toronto Raptors
El contrato de Jakob Poeltl, garantizado hasta 2029‑30 por más de 27,3 millones anuales, indica que arrancará la temporada por delante de Collin Murray‑Boyles. Pero el historial reciente abre una puerta: Poeltl se quedó en 46 partidos el curso pasado y no ha pasado de 57 en cada una de sus tres temporadas completas en Toronto.
Murray‑Boyles aprovechó esa ventana. En 22 partidos como titular mostró un perfil muy completo: 9,1 puntos, 5,7 rebotes, 2,7 asistencias, 1,1 robos y 1,2 tapones. Para un novato, es oro.
En High Score, esos números rondan los 27 puntos por noche, con aproximadamente una cuarta parte procedente solo de robos y tapones. Y hay más: los 22 minutos por partido que deja libres Sandro Mamukelashvili tras su marcha a los Lakers se tienen que redistribuir.
Su hiperactividad defensiva parece diseñada para este formato. A una ADP de 122, es el tipo de elección tardía que puede cambiar una liga si Poeltl vuelve a perder tiempo por problemas físicos.
Sandro Mamukelashvili, Los Angeles Lakers
Sandro Mamukelashvili vivió su propia explosión silenciosa en Toronto. Hasta la temporada pasada nunca había superado los 15,3 minutos de media. Los Raptors le entregaron un papel clave en la segunda unidad, 22 minutos por noche en 80 partidos, y él respondió: 11,2 puntos, 4,9 rebotes, 38,9% en triples y 52,3% en tiros de campo.
Los Lakers, necesitados de tamaño y tiro tras la salida de LeBron James, le han blindado con cuatro años y 52 millones. El mensaje es claro: no llega para rellenar banquillo.
Con el puesto de ala‑pívot abierto junto a Jake LaRavia, otro máximo de carrera en minutos está sobre la mesa. En High Score hay una advertencia importante: el triple no tiene categoría propia, así que su valor dependerá de cuánto rebote y cuánta producción defensiva acompañen a esa mayor presencia en pista.
Con una ADP de 114, encaja perfecto como apuesta de rondas finales: bajo riesgo, contrato que garantiza oportunidades y un rol que, si crece, puede convertirle en una pieza muy rentable en la rotación fantasy.
La clase de forwards de 2026‑27 no se define por las estrellas que todos conocen, sino por cómo se recolocan las piezas que las rodean. Quien lea bien esos huecos en Charlotte, Brooklyn, Miami, Milwaukee, Toronto y Los Angeles puede encontrar aquí el diferencial que decida su liga High Score.




