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Andros Townsend: atropellado por un rulo de césped y sigue jugando

Andros Townsend tiene 35 años, un buen puñado de cicatrices deportivas y una nueva vida en Tailandia con PT Prachuap. Lo que no esperaba era sumar a su historial un accidente propio de un vídeo viral: ser arrollado por un pesado rulo de césped antes de un partido… y acabar jugando en la victoria por 0-3 en Pattani.

Todo ocurrió en cuestión de un segundo. Un miembro del personal perdió el control de una máquina pesada y el rulo enganchó la parte baja del costado izquierdo del inglés. Townsend reaccionó por puro instinto, se lanzó al suelo y evitó lo peor. Golpes, moratones, susto monumental. Nada roto.

Días después, aún se le encoge el cuerpo al recordarlo. En el programa “Football Uncensored” lo describió sin rodeos: cada vez que ve las imágenes, se le hiela la sangre. Le cuesta creerlo. No tanto por lo que pasó, sino por lo que pudo pasar.

El internacional inglés, 13 veces con su selección, explicó que esa fracción de segundo le salvó: logró tirarse al suelo justo a tiempo para que el rulo pasara sin destrozarle el cuerpo. No fue una exageración. Su historial médico le daba motivos para temer lo peor.

“La próxima vez que lo vi, estaba debajo”

Townsend ya había reparado en el rulo antes del calentamiento. Le llamó la atención. No era algo habitual ni en la Premier League ni en ningún otro lugar donde hubiera jugado.

“Pensé: nunca he visto eso en mi carrera, ¿qué están haciendo?”, recordó. Minutos después, la rutina lo reclamó: salida al césped, calentamiento, cabeza en el partido. Dejó de pensar en la máquina.

Hasta que la tuvo encima.

La siguiente imagen que recuerda es la más absurda y a la vez la más peligrosa: estaba literalmente debajo del rulo. Aun así, el parte final fue casi milagroso. Nada grave, solo algunos golpes y magulladuras. “Salí ileso”, resumió.

La palabra “lesión” tiene un peso especial en la vida de Townsend. Su trayectoria en la élite, con etapas en Tottenham Hotspur, Crystal Palace y Luton Town, se vio cortada varias veces por problemas físicos. Su rodilla izquierda y su tobillo izquierdo han pasado por quirófano. Esa memoria corporal se activó en cuanto sintió el impacto.

Pensó que el tobillo se partiría. O la rodilla. O ambas. Por un instante se vio acabado. Pero pudo levantarse, cojeando, y en cuestión de minutos se recompuso.

Levantar un rulo con el brazo… y seguir calentando

En pleno caos, todavía intentó defenderse del peso de la máquina. El rulo era muy pesado, pero Townsend aseguró que logró levantarlo ligeramente y empujarlo para aliviar la presión. No fue suficiente. Hubo un momento en que lo tenía completamente encima, aplastándole.

Entonces tiró de recurso desesperado: levantó el brazo izquierdo para soportar parte del peso y ganar algo de aire. Ese gesto le dio el margen que necesitaba para pedir ayuda a sus compañeros. Varios jugadores acudieron, levantaron el rulo y él consiguió escurrirse por debajo.

El instante más duro, confesó, fue cuando sintió cómo el rulo le comprimía la pierna izquierda. Ahí sí sintió miedo de verdad.

Sus compañeros, al verlo, no daban crédito. Le pedían que parara el calentamiento, que fuera directo al médico, que no arriesgara. Townsend hizo justo lo contrario. Terminó el calentamiento y jugó. El incidente no va a frenar su aventura en el sudeste asiático ni, según él mismo, el resto de su carrera. No piensa dejar que un rulo marque su final.

Del Bet365 a Pattani: la broma que se vuelve contra él

El inglés decidió quitarle hierro al asunto a su manera: con humor en redes sociales. Poco después del accidente, publicó en Instagram un mensaje en el que rescataba una broma anterior. Hace unas semanas había comparado en tono irónico algunos campos de Tailandia con el mítico “día horrible fuera de casa” en el Bet365 Stadium del Stoke City.

Tras el susto en Pattani, rectificó con una sonrisa: “Jugar fuera en Stoke no estaba tan mal después de todo”.

El fútbol le ha enseñado a vivir con el dolor, con las operaciones y con los regresos. Lo que quizá no esperaba era tener que añadir a la lista una batalla cuerpo a cuerpo con un rulo de césped en la Thai League 1. Y aun así, allí estaba: levantándose, cojeando unos minutos… y terminando el partido como si nada.

La temporada en Tailandia apenas empieza. Townsend ya sabe que, en su nueva vida, el peligro no solo llega en forma de entrada dura. A veces, viene rodando desde la banda.

Andros Townsend: atropellado por un rulo de césped y sigue jugando