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Bali se convierte en el nuevo epicentro del cricket en Indonesia

Bali se prepara para ser el nuevo epicentro del cricket en Indonesia. En el tranquilo norte de la isla, lejos del bullicio turístico habitual, toma forma un proyecto que apunta mucho más alto que un simple complejo deportivo: el Bali International Oval (BIO).

Un complejo pensado para todo el año

Cricket Indonesia está levantando un recinto con dos ovals de césped natural a tamaño completo que aspira a convertirse en el estadio insignia del país para el cricket internacional y, al mismo tiempo, en un centro de alto rendimiento de referencia.

No será un escenario que cobre vida solo en torneos puntuales. El plan es ambicioso: BIO nace como instalación operativa los 12 meses del año, con la Garuda National Cricket Academy instalada en el corazón del complejo. Desde allí trabajarán las selecciones absolutas y de categorías formativas de Indonesia, y se abrirán las puertas a equipos internacionales, academias, entrenadores y curadores que busquen condiciones profesionales en la región.

Sobre el terreno, el esqueleto del proyecto ya es visible. Las huellas de ambos ovals están definidas y los bloques de wicket centrales empiezan a tomar forma. Ahora llega la fase delicada: maduración de los wickets, afinado de las superficies, trabajos de drenaje y riego, y la llegada de maquinaria especializada para el cuidado del campo. Después, será el turno de los vestuarios de alto rendimiento, las áreas de equipo y las instalaciones de broadcast que deben convertir a BIO en un escenario listo para la televisión internacional.

Un hub para el Asia-Pacífico

Cricket Indonesia no piensa en pequeño. La visión es que Bali International Oval se transforme en un nodo de alto rendimiento para toda la región Asia-Pacífico, un lugar donde convivan entrenamiento de élite, ciencia del deporte, formación de entrenadores, recuperación de atletas y operación de torneos en un mismo punto geográfico.

La chispa que encendió esta idea llegó en enero de 2024, durante la Asian Cricket Council Annual General Meeting celebrada precisamente en Bali. En esa cita, Indonesia fue aceptada formalmente en la familia de la ACC, con Jay Shah, entonces presidente del organismo, jugando un papel clave en el proceso.

Para Abhiram Singh Yadav, presidente de Cricket Indonesia, aquel encuentro cambió el horizonte del país. Salió de la reunión con una convicción clara: la membresía era solo el comienzo, el verdadero reto pasaba por construir la infraestructura que permitiera a las futuras generaciones aprovechar esa oportunidad.

El sueño olímpico como motor

El timing no es casual. El proyecto BIO nace en un momento en el que el cricket vuelve a mirar al mapa global con otra dimensión, impulsado también por su retorno al programa de los Juegos Olímpicos. Indonesia quiere estar preparada para ese nuevo contexto.

La apuesta es nítida: que un niño o una niña indonesios puedan imaginar no solo una carrera en el cricket internacional, sino también un camino real hacia unos Juegos Olímpicos. Para que ese sueño tenga sentido, la estructura debe sostenerlo. Bali International Oval pretende ser precisamente esa base, un lugar donde se forjen selecciones competitivas y, al mismo tiempo, un imán para que equipos y programas de otros países elijan Bali como destino de preparación.

Si el proyecto cumple lo que promete, el norte de Bali dejará de ser únicamente un punto en el mapa turístico para convertirse en una referencia deportiva regional. La pregunta ya no es si Indonesia puede subirse al tren del cricket global, sino cuán rápido podrá acelerar desde su nuevo hogar en BIO.