De Beirut a Eskisehir: Jovenes libanesas en baloncesto turco
En el corazón de Eskisehir, lejos del ruido de Beirut y de las canchas conocidas del Líbano, dos jóvenes jugadoras han decidido apostar fuerte por su futuro. Sin contrato en la mano, sin promesas, solo con una maleta, un plan y una búsqueda en redes sociales que cambió su verano.
Mariam Jomaa, base de la selección libanesa, 22 años.
Razan Thebian, pívot, 21 años.
Ambas han aterrizado en el centro de Türkiye para someterse a un mes de trabajo intensivo con un entrenador al que no conocían en persona: Ali Ihsan Kucuk, técnico del Eskisehir Kaplanlari Sports Club.
Un mensaje en redes y un sí inmediato
La historia arranca en una pantalla. Jomaa y Thebian buscaban algo distinto antes del inicio de sus ligas en el Líbano. Teclearon nombres, ciudades, palabras clave. Istanbul, Izmir, Eskisehir. Entrenadores, clubes, métodos europeos.
En esa búsqueda apareció Ali Ihsan Kucuk.
Ellas le escribieron. Él respondió. Y el proyecto tomó forma.
Kucuk reconoce que es la primera vez que dos jugadoras del extranjero le contactan expresamente para viajar a Türkiye y entrenar bajo su dirección. No fue una invitación del club ni un campus organizado: fue una decisión personal de dos jugadoras que querían ir un paso más allá.
Las dos estudiaron opciones en varias ciudades turcas, compararon métodos, reputaciones, referencias. Al final eligieron Eskisehir, una ciudad que también investigaron por su cuenta antes de dar el salto. No solo se trataba del nivel de baloncesto; también del entorno en el que iban a vivir y entrenar durante semanas.
Seis días por semana, sin red de seguridad
El plan es claro: seis días de trabajo a la semana, sesiones diarias de entre dos y dos horas y media. Sin pretemporada al uso, sin el paraguas de un club propio. Solo ellas, el entrenador y el balón.
Kucuk ha estructurado el programa alrededor de tres pilares: rendimiento atlético, tiro y fundamentos. Desde ahí, ha ido incorporando conceptos de organización defensiva y ofensiva para completar el cuadro.
El técnico turco admite que le ha sorprendido la energía y la determinación de las dos jugadoras. No han venido a “mantenerse en forma”; han venido a exprimir cada minuto. Dispuestas a escuchar, a corregir, a repetir.
Turquía como escaparate
La elección de Türkiye no es casualidad. Para Jomaa, actualmente en Beirut First Club de la Lebanese Women's Basketball League, el objetivo es directo: regresar al Líbano siendo mejor jugadora.
“Queríamos entrenar mejor y mejorar nosotras mismas. Sabíamos que Türkiye tiene algunas de las mejores ligas de baloncesto, así que decidimos venir aquí”, explicó la base, que también defiende los colores de la selección nacional.
El nivel competitivo del país, la estructura de sus ligas y la presencia de técnicas de trabajo diferentes a las que conocen en casa pesaron en la decisión. No se trata solo de intensidad; se trata de aprender otra forma de entender el juego.
Jomaa cuenta que encontraron a Kucuk en esa búsqueda digital de entrenadores y que lo contactaron directamente antes de organizar el viaje. Nada de intermediarios ni agencias: un mensaje, una respuesta, un billete.
Nuevos métodos, nuevas preguntas
Para ambas, buena parte de lo que están viviendo en Eskisehir es terreno desconocido. Jomaa reconoce que varios elementos del programa de entrenamiento son completamente nuevos y les han revelado detalles de su juego que no sabían que necesitaban pulir.
Es el tipo de experiencia que cambia la forma de entrenar incluso cuando vuelvan a su rutina en el Líbano.
Thebian, pívot de Tadamon Zouk en la Women's Basketball Second League, coincide. El trabajo en Eskisehir les está abriendo puertas tácticas y técnicas que no formaban parte de su día a día. Nuevas aproximaciones al tiro, al uso del cuerpo en la pintura, a la lectura de la defensa.
No es un simple “campus de verano”. Es una inversión en su carrera.
Una mirada al futuro
Entre sesión y sesión, la pregunta aparece sola: ¿y si este mes en Eskisehir es solo el principio?
Tanto Jomaa como Thebian han dejado claro que les gustaría continuar sus carreras en Türkiye en el futuro. Conocen el nivel, han probado el ritmo, han sentido la exigencia. Y no se esconden: quieren más.
De momento, el calendario marca que en aproximadamente un mes regresarán a sus ligas en el Líbano, con Beirut First Club y Tadamon Zouk esperando su versión mejorada. Pero mientras suena el eco del balón en el pabellón de Eskisehir, la idea persiste.
Si dos mensajes en redes sociales las trajeron hasta aquí, ¿hasta dónde puede llevarlas el siguiente paso?




