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Ben Simmons regresa a la NBA con Sacramento Kings

Ben Simmons está de regreso. Después de un año completo fuera de las canchas, el ex número uno del draft ha acordado un contrato de un año y 3,5 millones de dólares con Sacramento Kings, según informaron Shams Charania y Marc Spears (ESPN). Un movimiento discreto en cifras, enorme en significado para una franquicia que buscaba desesperadamente un generador de juego tras el adiós de De'Aaron Fox.

Un examen exhaustivo antes del sí

Sacramento no dio este paso a ciegas. De acuerdo con Charania, Simmons viajó el lunes a la ciudad californiana para someterse a exhaustivos exámenes médicos, un entrenamiento en pista y reuniones con el entrenador Doug Christie y parte del staff. Ya a finales de agosto, el australiano se había probado ante el gerente general Scott Perry y mantuvo con él una charla de una hora.

El mensaje es claro: los Kings querían ver de cerca no solo el estado físico de Simmons, sino también su disposición competitiva tras un largo periodo de dudas, lesiones y silencio contractual.

De estrella emergente a incógnita permanente

El recorrido de Simmons en la liga es una historia de giro brusco. Elegido número uno del draft de 2016, se perfilaba como uno de los grandes referentes de la NBA durante sus años en Philadelphia 76ers: un base alto, versátil, capaz de dirigir, rebotear y defender múltiples posiciones.

Desde la temporada 2020-21, todo se torció. Lesiones constantes lo limitaron a 60 partidos o menos cada curso. No jugó ni un minuto en la 2021-22. En 2024-25, repartido entre Brooklyn Nets y Los Angeles Clippers, alcanzó 51 encuentros, su cifra más alta desde 2020-21, pero con números muy alejados de su techo: 5,0 puntos, 5,6 asistencias y 4,7 rebotes por noche.

Después, el vacío. Simmons no firmó con ningún equipo durante toda la campaña 2025-26.

“Quería sentirme a prueba de balas”

Durante ese parón, Simmons dejó claro que no pensaba regresar a medias. En diciembre, en una entrevista con The Athletic, explicó que no volvería a la pista hasta sentirse “a prueba de balas” físicamente. En junio, confirmó que ya trabajaba oficialmente en su regreso a la NBA y mencionó a Miami y Philadelphia como posibles destinos.

En una conversación con Clay Skipper, de Men's Health, fue directo: su plan pasaba por ponerse tan fuerte como fuera posible, volver a la pista y confiar en que algún equipo viera el valor de sus habilidades. Habló de la posibilidad de regresar a los 76ers, elogió a Erik Spoelstra y a la cultura de Miami Heat. El desenlace, sin embargo, lo ha llevado a California, a un proyecto que necesitaba justo lo que él puede ofrecer si su cuerpo responde.

Qué versión de Simmons llega a Sacramento

Simmons ya no es el jugador All-Star que marcaba el ritmo de un contender en el Este. Esa etapa, al menos por ahora, quedó atrás. Pero su perfil encaja en varias urgencias de los Kings.

Sacramento no le pedirá ser una referencia anotadora. Ni falta que hace. Lo que busca es un organizador con tamaño, visión y capacidad defensiva. Simmons sigue siendo un pasador notable, con lectura de juego por encima de la media y la versatilidad para ocupar prácticamente cualquier posición en el quinteto, sobre todo en contextos de small-ball.

Por 3,5 millones, el riesgo es mínimo y el potencial beneficio, considerable. Si su físico aguanta y su confianza vuelve a niveles aceptables, puede convertirse en uno de los contratos más rentables del curso.

Un vacío en la dirección de juego que pedía respuesta

La salida de De'Aaron Fox a San Antonio Spurs dejó a los Kings sin su motor principal. Desde entonces, la franquicia ha buscado una solución que no solo cubra minutos, sino que ordene al equipo. La llegada del novato Darius Acuff Jr. ofrecía futuro, pero también incertidumbre inmediata.

Ahí entra Simmons. Su presencia alivia la presión sobre Acuff Jr., le permite crecer sin cargar con todo el peso creativo desde el primer día y ofrece a Doug Christie una pieza distinta, capaz de iniciar el juego, defender al mejor exterior rival y, si hace falta, actuar como falso cuatro en quintetos grandes.

No es la incorporación que dispara automáticamente a Sacramento al grupo de candidatos al título. Ni lo pretende. Lo que sí hace es completar mejor el rompecabezas.

La pregunta ya no es si Simmons puede volver a ser aquel All-Star de Philadelphia. La cuestión, a partir de ahora, es otra: ¿bastará con que sea una versión sólida, fiable y saludable de sí mismo para cambiar el techo de estos Kings?