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Bouchier guía a Hampshire a la final del Utilita Bowl

En el Utilita Bowl, una jugadora marcó la diferencia y el resto giró a su alrededor. Maia Bouchier volvió a firmar un centenar de alta escuela y Hampshire arrolló a Surrey por 194 carreras para meterse, por segundo año consecutivo, en la final de la Metro Bank Women's One-Day Cup.

Hampshire 303-5 en sus 50 overs, Surrey 109 en apenas 27,3. El marcador cuenta la historia de una paliza. El cómo, lo puso Bouchier.

Tres cientos en septiembre, y contando

La bateadora de Hampshire vive un septiembre de ensueño. Tras los 118 ante The Blaze, respondió con un 117* deslumbrante, su tercer centenar del mes y el quinto de 2026. Ya es la máxima anotadora del torneo: 721 carreras en 11 entradas. Números de estrella absoluta.

Esta vez no caminó sola. Primero se asoció con Freya Kemp, luego con Abi Norgrove. Dos asociaciones de tres cifras que destrozaron la resistencia de Surrey y convirtieron una semifinal en un ejercicio de dominio.

Kemp entró con el marcador en 50-2 y cambió el tono del partido. Su 77 de 63 bolas fue puro ataque, castigando una y otra vez el mid-wicket, sin miedo, sin pausa. Mientras ella golpeaba, Bouchier marcaba el ritmo, sumando con frialdad en un stand de 110 que inclinó definitivamente el duelo.

Cuando Kemp y Rhianna Southby cayeron con sendos caught and bowled, el impulso ya era de Hampshire. Norgrove recogió el testigo como si fuera lo más natural del mundo.

Norgrove se suma al festival

Abi Norgrove atraviesa también un torneo de altísimo nivel. Volvió del The Hundred y, desde entonces, suma tres cincuentas en cinco entradas en este formato de 50 overs. Ante Surrey añadió otra más: 60 valiosos en una asociación de 109 con Bouchier que llevó el total más allá de las 300.

Entre ambas no solo acumularon carreras, desgastaron la moral rival. Golpe tras golpe, hicieron que el objetivo de 304 pareciera una montaña imposible.

Bouchier, a la que Surrey perdonó una vida en 62, no desaprovechó el regalo. Siguió encontrando los huecos, especialmente por las coberturas y recto, con una facilidad que rozó lo insultante. Terminó invicta en 117*, anclando la entrada de Hampshire y llevando su cuenta del verano a un asombroso total de 1.680 carreras entre club y selección.

Norgrove fue run out en la última bola del innings, pero solo después de dejar su sello con esos 60 que apuntalaron el 303-5.

El colapso de Surrey ante el giro

La respuesta de Surrey nunca despegó. Rachel King ofreció un inicio sólido, pero el objetivo de 304 en un campo bueno, aunque ya cansado, exigía algo más que solidez. Exigía una entrada perfecta. No llegó.

Daisy Gibb abrió la puerta del derrumbe con el wicket clave de Sophia Dunkley. A partir de ahí, el spin se adueñó del escenario y no soltó la presa.

Amanda-Jade Wellington firmó una actuación demoledora: 5-19, su segundo five-for en la competición, y ya 37 wickets en 2026. Cada vez que Hampshire necesitó un golpe, apareció su giro.

Sune Luus cayó intentando forzar, Jemima Spence fue bowled al avanzar, Phoebe Franklin encontró manos en el lado derecho, Alice Davidson-Richards se fue con un edge a slip, King terminó run out, y tanto Ryana Macdonald-Gay como Alice Monaghan fueron limpiadas por el spin. Una procesión.

Wellington cerró el trámite con Kira Chathli stumped, poniendo punto final a una entrada que se desmoronó en 109.

Una revancha en el mismo escenario

La victoria coloca a Hampshire de nuevo en la final de la Metro Bank Women's One-Day Cup, otra vez en el Utilita Bowl. Enfrente estará The Blaze, el sábado, en un duelo con aroma de revancha: el año pasado, en este mismo torneo, la derrota ante Lancashire dejó una herida abierta.

Hoy, con Bouchier en este estado de forma, con Norgrove y Kemp sumando poder y con Wellington dictando sentencia con la bola, Hampshire llega a la cita con algo más que confianza.

Llega con la sensación de que, si alguien quiere arrebatarle el trofeo, tendrá que encontrar la forma de detener a la jugadora más imparable del verano.