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Boxeo en noviembre: Títulos Mundiales y Combates Imperdibles

Noviembre cuelga los disfraces de Halloween en el perchero y abre la puerta a un mes cargado de boxeo serio. Se acortan los días, baja el termómetro, pero el ring se calienta: títulos mundiales WBC en el peso supermedio y pesado, una guerra por el cinturón ligero IBF femenino y una triple cartelera en Tokio que promete ruido.

Cinco peleas. Cinco historias. Y muchas cuentas pendientes.

5. Agit Kabayel vs. Nelson Hysa

12 asaltos, título mundial WBC del peso pesado – 28 de noviembre

Agit Kabayel llega a final de 2026 con una misión clara: que dejen de hablar de Oleksandr Usyk y Daniel Dubois cada vez que se menciona la cima del peso pesado… y empiecen a hablar de él.

Desde que fue elevado a campeón absoluto WBC, el alemán ha vivido a la sombra de los grandes focos. Se le ha tratado como “el tercero en discordia” en la división reina, como si su cinturón pesara un poco menos que el resto. Su respuesta: un récord impecable y una constancia que no admite reproches.

Kabayel (27-0, 19 KO) apenas ha dado un paso en falso en su escalada por la división más rica del boxeo. Ahora tiene delante una oportunidad perfecta: un invicto, Nelson Hysa (25-0, 23 KO), y una grada entregada en Düsseldorf dispuesta a empujarle hacia un 2027 mucho más grande. Una victoria contundente no solo defendería su corona; abriría de par en par la puerta de las súper peleas.

Hysa llega con números que imponen respeto: muchos nocauts, cero derrotas y un ritmo alto de actividad, moviéndose entre carteleras en Albania, Alemania y Reino Unido. Tiene pegada, tiene confianza… pero nunca ha compartido ring con un peso pesado tan completo y maduro como Kabayel.

Incluso si el campeón resuelve la defensa sin sobresaltos, el combate ofrece algo más: una mirada al futuro del peso pesado en Alemania. Un país que sueña con revivir las noches doradas de la era Klitschko y que podría haber encontrado en Kabayel a su nuevo rostro para las grandes veladas.

4. Alycia Baumgardner vs. Elif Nur Turhan

10 asaltos, título mundial ligero IBF femenino – 8 de noviembre

Alycia Baumgardner sube a un nuevo territorio con una idea fija: convertirse en campeona del mundo en dos divisiones. El reto es mayúsculo. Al otro lado del ring, una de las pegadoras más temidas del boxeo femenino actual.

La ex campeona indiscutida del superpluma se mide este domingo en Arlington, Texas, a la invicta campeona ligera IBF, Elif Nur Turhan. No es un simple paso de categoría; es un salto directo a la boca del lobo.

Baumgardner (18-1, 7 KO) ha ido puliendo su boxeo a medida que subía el nivel de sus rivales. Se mueve con soltura arriba, combina con precisión y sabe navegar las noches grandes. Pero Turhan (14-0, 8 KO) plantea un examen distinto: es una peleadora incansable, de manos pesadas, que viene lanzada tras noquear a la campeona olímpica Beatriz Ferreira para coronarse.

Sobre el papel, Baumgardner tiene las herramientas finas: mejor técnica, manos más rápidas, experiencia en escenarios de máxima presión. Turhan, en cambio, buscará arrastrar la pelea al barro, hacerla física, sucia, incómoda para la estadounidense.

El botín va mucho más allá de un cinturón. Si Baumgardner gana, se coloca directamente en la autopista hacia uno de los mayores combates posibles en el boxeo femenino: un choque de alto voltaje con la británica Caroline Dubois y otra oportunidad de reinar como campeona indiscutida.

Antes de soñar con eso, deberá superar a la “Golden Turkish Warrior”. Y ese, sobre todo en este peso, es un obstáculo que no se derriba solo con reputación.

3. Riku Masuda vs. Seiya Tsutsumi 2

12 asaltos, título mundial gallo WBA “Regular” – 29 de noviembre

Tokio se prepara para una revancha que lleva tres años cociéndose a fuego lento. Riku Masuda y Seiya Tsutsumi vuelven a encontrarse, esta vez con un cinturón mundial sobre la mesa y viejas heridas todavía abiertas.

En agosto de 2023, Tsutsumi le dio a Masuda la única derrota de su carrera profesional, una decisión unánime que dejó claro quién mandaba entonces. Desde aquella noche, el zurdo japonés ha cambiado de piel.

Masuda (11-1, 9 KO), de 29 años, se ha transformado en uno de los gallos más peligrosos de Japón. Noqueó a una leyenda como Nonito Donaire y después superó por la mínima a Daigo Higa para conquistar el título WBA “Regular”. Esa evolución le ha llevado hasta aquí: primera defensa, y precisamente contra el hombre que ya sabe cómo ganarle.

Tsutsumi (13-0-3, 8 KO) tampoco ha perdido el tiempo. El invicto de 30 años ha firmado victorias de enorme peso ante el actual campeón WBC Takuma Inoue y el propio Donaire, consolidándose como una fuerza seria en las 118 libras.

El cruce de estilos promete fuegos artificiales. Masuda aporta potencia explosiva desde guardia zurda y una ventaja de alcance que puede marcar diferencias. Tsutsumi responde con una presión constante, cambios de guardia y una capacidad especial para forzar intercambios en los que muchos se derrumban.

Aquí no solo se discute un título. Tsutsumi se sigue viendo como el auténtico número uno de la categoría y quiere demostrar que el cinturón le pertenece por derecho. Masuda, por su parte, necesita probar que aquella primera pelea no fue un mapa perfecto para repetir la historia.

Tokio tendrá su revancha. Y esta vez, el margen de error será mínimo.

2. David Jimenez vs. Seigo Yuri Akui

12 asaltos, título mundial supermosca WBA – 29 de noviembre

David Jimenez viaja desde Costa Rica hasta Tokio con una idea clavada en la cabeza: demostrar que su ascenso a campeón mundial no fue un regalo del despacho, sino el resultado legítimo de su trabajo en el ring.

El tico (18-1, 12 KO) expone su cinturón supermosca WBA ante el japonés Seigo Yuri Akui (23-3, 13 KO), un ex campeón mundial que persigue su segunda corona en una división distinta.

Jimenez, de 34 años, fue elevado a campeón absoluto en junio, después de que Jesse “Bam” Rodriguez dejara vacante el título. Antes ya había levantado el cinturón interino al vencer a John Ramirez. Su trayectoria reciente habla de ambición: cuatro peleas en cuatro países distintos entre 2024 y 2025. Luego, un parón de 14 meses que ahora añade una incógnita: ¿llegará oxidado o fresco?

Akui sabe bien lo que significa pelear en la élite. Fue campeón mundial mosca WBA hasta que Kenshiro Teraji le arrebató el cinturón en una unificación. Desde entonces ha reconstruido su camino con dos victorias consecutivas y ahora encara la oportunidad de sumar otro título mundial a su vitrina.

En el ring, la dinámica parece clara. Jimenez buscará imponer un ritmo alto, avanzar sin descanso y bombardear con combinaciones para desbordar al japonés. Akui ofrecerá lo contrario: calma, orden, un jab incisivo, contragolpes precisos y una derecha pesada que puede cambiar la noche en un segundo.

Las carteleras de Tokio suelen pasar más silenciosas para el gran público internacional. Pero cuando suena la campana, rara vez fallan. Esta no tiene pinta de ser la excepción.

1. Joshua Buatsi vs. Willy Hutchinson 2

12 asaltos, título mundial semipesado WBC vacante – 7 de noviembre

La primera vez dejó demasiadas dudas. Por eso vuelven.

Joshua Buatsi y Willy Hutchinson se miran de nuevo a los ojos, listos para empezar en el asalto 13 una historia que quedó a medias en 2024. Entonces no estaba en juego un título mundial. Ahora sí, y no uno cualquiera: el cinturón WBC del peso semipesado.

Buatsi (20-1, 13 KO) se llevó aquella noche una victoria por decisión dividida en un combate feroz, con Hutchinson visitando la lona dos veces. El escocés terminó furioso con el veredicto. El inglés, lejos de celebrarlo como una obra maestra, supo que había dejado dudas.

Dos años después, no queda espacio para interpretaciones. El ganador se convertirá en el quinto campeón mundial masculino británico del momento. El perdedor tendrá que tragar una derrota que puede marcarle durante años.

Hutchinson llega con viento a favor: dos triunfos seguidos, ante Ezra Taylor y Mark Jeffers, que le han devuelto confianza y ritmo. El camino de Buatsi ha sido más áspero: una derrota dura, pero valiente, frente a Callum Smith y una victoria ajustada ante Zach Parker que no disipó del todo las preguntas sobre su techo real.

Ambos cargan con algo que demostrar. Buatsi quiere certificar que sigue siendo la gran apuesta británica en el semipesado. Hutchinson pretende corregir el “error” que, en su mente, supuso la primera decisión.

No hay favorito claro. No hay red de seguridad. Solo un cinturón WBC esperando a ver quién impone su verdad cuando suene la campana. Y, quizá, el nacimiento de un nuevo rey en una de las divisiones más salvajes del boxeo actual.