Caroline Dubois acelera hacia el título indiscutible: "Necesito enseñarle algo a Baumgardner"
Caroline Dubois no quiere esperar. No quiere “dejar que las cosas se den”. La campeona unificada del peso ligero, dueña de los cinturones WBC y WBO en las 135 libras, ha trazado su ruta y pisa el acelerador: primero Stephanie Han, después Alycia Baumgardner. Y en su mente, todo desemboca en un único destino: el título indiscutible.
Mientras tanto, el siguiente movimiento clave no depende de ella.
Baumgardner se jugará el título mundial IBF del peso ligero frente a Elif Nur Turhan, en un combate que definirá a la tercera pieza del rompecabezas. Dubois, que ya mira desde su trono parcial de la división, espera que de ahí salga la rival que le permita cerrar el círculo.
Un plan sin pausa: Han antes que Baumgardner
Dubois no está dispuesta a pasar meses en la grada esperando que el tablero se acomode. Quiere sumar otro cinturón antes de ese gran choque con Baumgardner y apunta con claridad hacia la campeona WBA, Stephanie Han.
“Quiero ser indiscutible y quiero estar en peleas relevantes. Unificar la división es mi sueño ahora mismo. La única otra campeona disponible es Han y tendremos que ver si puedo hacer esa pelea antes de final de año. Si no, habrá que ir a principios del próximo”, explicó en declaraciones a Sky Sports.
Su hoja de ruta es nítida: cerrar 2024 —o abrir 2025— como campeona unificada de tres organismos, “a un cinturón” de ser indiscutible. No hay margen para pasos atrás ni para defensas de trámite. Todo se orienta hacia la historia.
De Birmingham al fuego cruzado con Baumgardner
El impulso deportivo de Dubois viene respaldado por resultados. El mes pasado defendió con éxito sus títulos ante Amelia Moore en Birmingham. Cumplió en el ring y, al bajar de él, encendió la mecha.
Nada más terminar la pelea, encaró verbalmente a Baumgardner. No fue un cruce amable. Fue una declaración de guerra.
“Ella está claramente intimidada por mí. Está asustada de lo que llevo a la mesa. Cuando me mira, sé que ve a una boxeadora más joven, mejor, más fuerte, más talentosa, más todo que ella. Todo lo que hago es mejor que lo que hace ella. Siento que eso la amenaza”, lanzó Dubois, sin filtro.
Su discurso no se quedó ahí. Subrayó la diferencia de trayectorias, de ritmos, de ascenso.
“Todo lo que ella ha tenido que trabajar tan duro para conseguir, yo lo he tenido y lo he logrado en tan poco tiempo. Está amenazada, está celosa. Está sintiendo muchas emociones y lo único que puedo decir es que espero que se concentre, que consiga esa victoria ante Turhan y podamos descubrir quién es la mejor”.
“Si no gana, me voy a enfadar”
Dubois no oculta que necesita a Baumgardner. No solo por el cinturón, también por el significado del combate. Por eso mira con especial atención a la pelea contra Turhan.
“Espero que gane la pelea. Me voy a enfadar de verdad si no gana porque necesito enseñarle algo”, advirtió.
El duelo entre Elif Turhan, la campeona, y Alycia Baumgardner, la aspirante, puede reordenar el mapa del peso ligero. Para Dubois, es la pieza que falta para completar un cuadro perfecto: un choque por el título indiscutible con una rival con la que ya existe tensión, narrativa y cuentas pendientes.
“Quiero a la ganadora. Lo he dejado muy claro. He sido muy vocal con el hecho de que quiero ser indiscutible. El camino se me ha revelado. El camino se ha aclarado ahora… Tan cerca, pero tan lejos”.
La campeona ya ve la meta. Ahora solo falta que las demás la alcancen.



