Clark y Mitchell lideran a las Fever en victoria sobre las Sun
La noche en Indianápolis tuvo dueñas claras. Caitlin Clark y Kelsey Mitchell convirtieron un partido delicado, frente a un rival de playoff, en una exhibición ofensiva que dejó sin respuesta a Connecticut Sun: 111-91 para unas Indiana Fever que ya no se conforman con entrar en postemporada, quieren rango alto en el cuadro.
Las casas de apuestas ya las veían muy por encima —17,5 puntos de favoritismo según FanDuel Sportsbook— y el equipo respondió sin titubeos. Clark firmó una actuación de estrella absoluta: doble-doble con 34 puntos, 12 asistencias y un acierto demoledor desde el perímetro, con un 50% en triples. Mandó en el ritmo, en el marcador y en la narrativa del encuentro.
Mitchell no se quedó atrás. Castigó a la defensa de las Sun una y otra vez, hasta cerrar también con 34 puntos, esta vez con un 63% de acierto en tiros de campo. Cada vez que Connecticut amagaba con reaccionar, aparecía ella con una penetración, un tiro a media distancia o un triple que volvía a congelar cualquier intento de remontada.
El partido se rompió muy pronto, pero no desde el inicio. Tras un primer cuarto más parejo, llegó la avalancha. En el segundo parcial, Indiana desbordó por completo a Connecticut con un parcial de 39-15 que cambió el tono de la noche. A partir de ahí, todo fue remar contracorriente para las visitantes.
Al descanso, el 58-43 ya reflejaba la tormenta. Clark se marchó a vestuarios con 18 puntos y siete asistencias, manejando el balón como si el partido fuese suyo desde hace años. Mitchell sumaba 17 puntos y un nivel de confianza que se notaba en cada lanzamiento. Enfrente, Diamond Miller sostenía como podía a las Sun con 17 puntos, tres rebotes y dos asistencias antes del entretiempo, pero sin apoyo suficiente para frenar el vendaval.
Connecticut, eso sí, no se rindió. Con orgullo y algo más de orden defensivo, logró recortar la diferencia hasta los 11 puntos cuando restaban 4:39 para el final del último cuarto. Parecía el momento de tensión, la posible ventana para un final apretado. Pero el agujero del segundo cuarto pesó como una losa. Indiana gestionó la renta con madurez, sin precipitarse, seleccionando bien sus tiros y cerrando el duelo sin sobresaltos.
Hasta las actuaciones más discretas tuvieron su impacto. Sophie Cunningham apenas dejó huella en ataque, pero sumó dos rebotes, un robo y un tapón, aportando en esas pequeñas acciones que no siempre brillan en el boxscore pero ayudan a sostener la estructura defensiva.
La victoria tiene un valor que va más allá del marcador abultado. Con el campo de la postemporada ya definido, las Fever se han metido de lleno en la pelea por un puesto de privilegio. Con un balance de 26-14, ocupan la cuarta plaza de la liga y miran de frente a la zona noble. El primer puesto parece ya demasiado lejos, pero las posiciones 2 y 3 están al alcance de la mano.
En esa batalla aparecen nombres pesados: Dream, Las Vegas Aces, Golden State Valkyries y Minnesota Lynx. Un escalón donde cada victoria pesa doble y cada tropiezo puede cambiar cruces, viajes y aspiraciones.
Indiana, impulsada por la sociedad Clark-Mitchell, ha enviado un mensaje claro al resto de la liga: no solo llega al playoff, llega con intención de mandar. La pregunta ya no es si están preparadas para la postemporada, sino cuán alto se atreven a apuntar.




