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La controversia de la lesión de Imam-ul-Haq en Pakistán

La derrota por 194 carreras ante Inglaterra en el segundo test en Lord’s no solo dejó a Pakistán contra las cuerdas en lo deportivo. Abrió, además, una grieta incómoda dentro del propio sistema. En el centro de la polémica, el opener Imam-ul-Haq y la forma en que se gestionó su lesión en la pantorrilla.

Aaqib Javed, miembro destacado del comité de selección del Pakistan Cricket Board, no se guardó nada. En una entrevista con el canal privado Geo TV, lanzó una acusación directa contra los protocolos médicos y la actitud mostrada en el célebre escenario londinense.

«Se llevará a cabo una investigación sobre este asunto», advirtió Javed, dejando claro que el caso no quedará en una simple anécdota del tour.

Imam se lesionó el primer día en el campo, en plena faena defensiva, y no volvió a participar en el resto del test. No salió a batear en ninguna de las dos entradas durante una derrota contundente que dejó al equipo expuesto y sin margen de error.

Para Javed, la situación es inaceptable. «¿Cómo es posible que no salgas a batear en ambas entradas después de tirarte un músculo?», cuestionó. Y fue más allá, apelando a la historia y al código no escrito del cricket internacional: «Las lesiones ocurren y hemos visto casos en el pasado donde jugadores —incluso con yesos— han salido y han hecho el esfuerzo. Esta situación es diferente. Es un asunto de gran preocupación y se tomarán medidas al respecto».

Las palabras de Javed encontraron eco rápido. El ex jefe de selección Mohammad Wasim también expresó su preocupación en los medios paquistaníes, alimentando la sensación de que el caso de Imam va mucho más allá de un simple parte médico.

Bajo presión, el propio Imam reapareció en el outfield antes del inicio del cuarto día, el domingo. Cojeaba de forma visible, con la pantorrilla izquierda fuertemente vendada, mientras hacía gestos de bateo en la sombra. La imagen, lejos de calmar los ánimos, abrió otra pregunta incómoda: si estaba en condiciones de moverse y simular golpes, ¿por qué nunca se valoró seriamente su salida al crease en un test que se escapaba sin resistencia?

El PCB reaccionó con contundencia en otro frente. Imam fue uno de los siete jugadores llamados de vuelta desde Inglaterra, junto con el entrenador de bolos Umar Gul y el seleccionador principal Sarfaraz Ahmed, después de las derrotas en Headingley y Lord’s. Un corte profundo en plena gira, síntoma de que el descontento en las altas esferas ya había superado el límite.

El giro en el banquillo también fue drástico: el entrenador de formato corto Mike Hesson y el entrenador de bolos Ashley Noffke tomarán las riendas del equipo para el test final, que comenzará en Birmingham el 9 de septiembre. Sobre el campo, los selectores han apostado por una sacudida: cinco debutantes y dos openers, Saim Ayub y Abdullah Fazal, con apenas 10 tests combinados entre ambos. Un riesgo calculado o una señal de desesperación, según se mire.

Las tensiones, sin embargo, no se limitan al departamento médico ni a la lista de convocados. En el corazón del conflicto aparece también la alineación elegida para Lord’s. Según los informes, existen diferencias serias entre la dirección del equipo y Aaqib Javed sobre el XI que saltó al campo en el segundo test, hasta el punto de forzar cambios en pleno tour.

Javed defendió una apuesta más agresiva. Quería que el seleccionador principal y el capitán Babar Azam incluyeran a un allrounder de ritmo, al lanzador rápido Ubaid Shah y al wicketkeeper-batter Ghazi Ghori, sacrificando a Mohammad Rizwan para el test de Lord’s. El cuerpo técnico, sin embargo, solo decidió prescindir de Salman Ali Agha, que había capitaneado en el primer test ante la baja por lesión de Babar.

«No podemos seguir esperando», sentenció Javed. «Hablé con el capitán y con el entrenador después del primer test, sugiriendo que incluyeran a Ubaid, que lanza a 140 km/h. Agha fue descansado con razón, Ghazi Ghori estaba disponible en la gira y debería haber jugado en lugar de Rizwan».

El mensaje es claro: para una parte influyente del aparato de selección, Pakistán no solo perdió en Lord’s por falta de ejecución, sino por decisiones de fondo, de vestuario y de gestión de recursos.

Ahora, con una investigación anunciada sobre la lesión de Imam, un cuerpo técnico reconfigurado y un grupo renovado repleto de caras poco probadas, Pakistán llega al test de Birmingham bajo el microscopio. El resultado ya no medirá solo el marcador. Medirá, sobre todo, quién manda realmente en el cricket paquistaní y qué tipo de equipo quiere ser en el momento más crítico de su gira por Inglaterra.