Corea del Sur busca medallas en Japón: esgrima, natación, tiro, MMA y vóley
Corea del Sur afronta este martes una jornada cargada de opciones de podio en los Juegos Asiáticos de Japón. No es solo un día más de competición: hay títulos que defender, estrenos históricos y cuentas pendientes con el oro.
Song Se-ra, al frente de una espada que quiere repetir historia
En esgrima, el foco apunta directamente al equipo femenino de espada. Lideradas por Song Se-ra, las surcoreanas persiguen su segundo título consecutivo en la especialidad por equipos, después del oro logrado en los anteriores Juegos Asiáticos en Hangzhou, un triunfo que rompió una sequía de casi 20 años para el país en esta disciplina.
Song no llega como una más. Hace tres años se colgó la plata en la prueba individual y fue pieza clave del cuarteto campeón. Ahora, Corea del Sur se presenta con la presión de la favorita… y el recuerdo fresco de aquella gesta que devolvió a la espada femenina surcoreana a la élite continental.
Hwang Sun-woo y Kim Young-beom, a por otra medalla en el agua
En la piscina, el guion también invita al optimismo. Hwang Sun-woo y Kim Young-beom vuelven a lanzarse al agua con una meta clara: sumar una segunda medalla en estos Juegos, esta vez en el relevo 4×100 metros estilos masculino.
La víspera ya dejaron huella. Hwang y Kim formaron parte del relevo 4×200 metros libre que se llevó el bronce, un podio que confirmó el buen momento de la natación surcoreana. A su lado estuvo también Kim Woo-min, integrante de ese mismo cuarteto, que ahora se medirá a los 1.500 metros libre, una prueba larga, exigente, en la que la resistencia y la cabeza pesan tanto como las brazadas.
La natación surcoreana llega con confianza. El reto, ahora, es transformar esa inercia en más metal.
El tiro busca su primer oro: Ban Hyo-jin y Park Ha-jun, bajo la lupa
En el tiro deportivo, la palabra pendiente es clara: oro. Corea del Sur suma ya dos bronces en estos Juegos, pero todavía no ha tocado la cima del podio. La oportunidad más inmediata llega con la prueba mixta de rifle de aire a 10 metros.
Allí competirán Ban Hyo-jin y Park Ha-jun, dos tiradores que ya saben lo que es subirse al podio en Japón. Ban terminó tercera en la prueba individual femenina, mientras que Park se colgó el bronce con el equipo masculino. Ahora unen fuerzas en el formato mixto, una modalidad que exige sincronía, templanza y una gestión del pulso casi quirúrgica.
El escenario es perfecto: dos medallistas, una final abierta y un país entero esperando que por fin suene el himno en el polígono de tiro.
MMA, estreno con pegada: Choi Eun-seok toma el relevo
El tatami también ofrece un capítulo especial. Las artes marciales mixtas, en su versión moderna, debutan como disciplina en estos Juegos Asiáticos, y Corea del Sur ya ha dejado su marca: Lee Bo-mi se llevó el bronce en la categoría femenina de menos de 54 kilos.
Ahora le toca el turno a Choi Eun-seok, que competirá en la categoría masculina de menos de 71 kilos. No hay tradición previa en el palmarés asiático porque la disciplina es nueva, pero precisamente por eso cada combate cuenta doble: por la medalla y por la historia. Corea del Sur ya sabe que puede subir al podio en este deporte. Falta comprobar hasta dónde puede escalar Choi.
La selección femenina de vóley, a pelear por el bronce
El cierre de la jornada tendrá un tono distinto, más colectivo, pero igual de cargado de tensión. La selección femenina de voleibol de Corea del Sur se jugará el bronce ante Tailandia.
No es el partido que soñaban al inicio del torneo, pero sí uno que puede marcar el balance final de la campaña. Una medalla de bronce no borra las derrotas previas, pero sí cambia la narrativa: de la decepción al orgullo resistente. El rival, Tailandia, llega con un bloque sólido y muy trabajado, lo que promete un duelo duro, de largos intercambios y margen mínimo para el error.
Esgrima, natación, tiro, MMA, voleibol. En un solo día, Corea del Sur se asoma a cinco frentes distintos con una misma idea en la cabeza: transformar opciones en medallas y convertir un buen torneo en uno memorable. La cuestión es cuántas veces escuchará su himno antes de que caiga la noche en Japón.




