Cristiano Ronaldo y su legado en la selección de Portugal
Cristiano Ronaldo y Portugal: lágrimas, goles y una despedida sin Copa del Mundo
El debut, Figo al lado y un llanto que marcó a una generación
20 de agosto de 2003. Un chico de 18 años, recién salido del Sporting y recién aterrizado en el Manchester United, se pone la camiseta de Portugal para un amistoso ante Kazajistán. Cristiano Ronaldo entra en un vestuario donde manda gente como Luís Figo. Luiz Felipe Scolari le abre la puerta. El resultado, un 1-0 discreto. El impacto, enorme: Portugal presenta al mundo a su próximo símbolo.
Menos de un año después, el escenario ya es otro. Eurocopa 2004, en casa. En el partido inaugural contra Grecia, Ronaldo aparece en el descuento con un cabezazo que estrena su cuenta con la selección. El gol no basta: 1-2 y un primer aviso de que su historia internacional no sería un camino recto hacia la gloria.
Portugal avanza, empujada por el talento de su nueva estrella. En semifinales, ante Países Bajos, Ronaldo abre el marcador y lanza a su equipo a la primera gran final de su historia. El país sueña.
La noche decisiva, frente a la misma Grecia del debut, se convierte en trauma nacional. Un 0-1 seco, cruel, que apaga el estadio y rompe al joven delantero. Cristiano llora sobre el césped, desolado, en una imagen que quedará como la postal de su primera gran derrota con la camiseta de Portugal.
Solna, Ibrahimovic y el día en que un solo hombre clasificó a un país
Camino al Mundial 2014, Portugal se complica. No hay billete directo, toca jugarse la vida en una repesca contra Suecia. El duelo tiene un cartel de boxeo: Cristiano Ronaldo contra Zlatan Ibrahimovic.
En Lisboa, Portugal golpea primero: 1-0, gol de Ronaldo. La vuelta, en Solna, se convierte en un pulso entre dos gigantes. Cristiano abre el marcador en la segunda parte y acerca a Portugal a Brasil. Ibrahimovic responde con dos tantos que incendian el Friends Arena y ponen a Suecia 2-1 arriba.
Ahí aparece la versión más salvaje de Ronaldo. Ataca los espacios, define con frialdad, firma dos goles más y completa un hat-trick descomunal. 3-2 en el partido, clasificación asegurada y un dato demoledor: los cuatro goles de Portugal en la eliminatoria llevan su firma. Una repesca convertida en monólogo.
De las lágrimas de 2004 a la cima de Europa
Euro 2016 arranca torcida para Portugal. Tres empates en la fase de grupos, dudas, críticas, sensación de equipo inacabado. En el último partido, contra Hungría, el caos se apodera del marcador: los húngaros se adelantan tres veces. Ronaldo se niega a caer. Marca dos goles, fuerza un 3-3 y mantiene viva la campaña.
El equipo crece a golpes. En semifinales, frente a Gales, Cristiano vuelve a aparecer donde siempre se le espera: en el área. Un cabezazo abre el 2-0 que lleva a Portugal a otra final continental.
La cita decisiva, esta vez contra Francia, parece repetir viejos fantasmas. Minuto 25, Ronaldo cae lesionado. Se marcha del campo entre lágrimas, con la sensación de que el título se le escapa otra vez. Pero su selección aguanta, resiste, se aferra al partido.
En la prórroga, Éder saca un disparo lejano que cambia la historia del fútbol portugués. Gol, 0-1, y el primer gran título internacional del país. Cristiano, vestido de capitán y líder desde la banda, termina levantando el trofeo que se le negó en 2004. Las lágrimas, por fin, son de alegría. Portugal ya tiene su Eurocopa.
Rusia 2018: un hat-trick contra España a los 33
15 de junio de 2018, Sochi. Portugal llega al Mundial de Rusia como campeona de Europa. El debut, nada menos que contra España. El partido se convierte en un escenario perfecto para el capitán.
A los cuatro minutos, Cristiano fuerza un penalti y lo transforma. Antes del descanso, vuelve a golpear tras un error de David de Gea. Portugal manda, España responde. La selección española remonta y se pone 3-2 en la segunda parte. El partido parece escaparse.
Quedan dos minutos cuando Ronaldo acomoda el balón para un tiro libre. Respira, mira la barrera y dibuja un golpeo que supera a todos y se cuela en la escuadra. Hat-trick, 3-3 y un nuevo capítulo en su colección de noches memorables. Con 33 años, se convierte en el jugador de más edad en firmar un triplete en un Mundial.
Qatar 2022: récord histórico y un banquillo inesperado
En 2022, en Qatar, Cristiano añade otro registro a su lista: se convierte en el primer futbolista en marcar en cinco Copas del Mundo masculinas. Es otro hito en una carrera de números casi inalcanzables.
Sin embargo, el torneo da un giro brusco. Antes del duelo de octavos de final contra Suiza, el seleccionador Fernando Santos decide sentar a su capitán, molesto por su reacción al ser sustituido en el partido anterior. En su lugar entra Gonçalo Ramos.
La apuesta estalla en el marcador: Ramos firma un hat-trick en el 6-1 y Ronaldo entra solo en la parte final. En cuartos, ante Marruecos, la escena se repite. Cristiano vuelve a empezar en el banquillo, entra pronto en la segunda mitad, pero no logra evitar el 0-1 que elimina a Portugal. Se marcha del torneo otra vez entre lágrimas, con la sensación de que el tiempo ya juega en su contra.
Títulos, récords y una relación única con el gol
Más allá de la Eurocopa, el palmarés de Cristiano con Portugal se amplía en la UEFA Nations League. En 2019, firma un hat-trick en semifinales contra Suiza y abre el camino hacia la victoria final ante Países Bajos por 1-0. Portugal se convierte en el primer campeón del torneo.
Seis años después, ya con 40 años, vuelve a aparecer en otra final de Nations League, esta vez frente a España. Con 2-1 en contra, marca en el minuto 61 el gol del 2-2. El título se decide en los penaltis, y Portugal vuelve a coronarse.
Entre esos dos trofeos, llega un hito personal mayúsculo. En septiembre de 2021, contra Irlanda, Cristiano marca dos goles en los minutos finales y supera los 109 tantos del iraní Ali Daei. Desde ese día, es oficialmente el máximo goleador de la historia del fútbol masculino de selecciones.
Sexto Mundial, conflicto y adiós
El Mundial 2026 se convierte en su sexta participación en la gran cita. Otro récord: nadie antes había marcado en seis Copas del Mundo. Pero el sueño de levantar el trofeo se queda, una vez más, incompleto. Portugal cae en octavos de final ante España por 0-1. La última oportunidad se esfuma.
Los meses posteriores no traen calma. La relación con el seleccionador Jorge Jesus se rompe. Cristiano abandona una concentración en septiembre antes de tiempo y acusa públicamente al técnico de haber incumplido promesas. El ruido se instala alrededor de su figura en el tramo final de su carrera internacional.
El 5 de noviembre, el propio Ronaldo publica un vídeo y anuncia su retirada de la selección. Habla del honor y la responsabilidad de llevar el dorsal 7 durante 23 años. Reconoce que ha llegado el momento de pasar el testigo.
Su legado queda escrito con números que parecen de ficción: 234 partidos, 146 goles, tres grandes títulos internacionales y una Copa del Mundo que siempre se le resistió. Portugal seguirá adelante. La pregunta es cómo se llena el vacío que deja un jugador que convirtió cada concentración en un capítulo de historia.




