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Damian Jones, nuevo pilar del Real Madrid: de la NBA a la Euroliga

El Real Madrid vuelve a golpear el mercado interior con nombre propio: Damian Jones. Pívot, ex primera ronda del Draft, dos veces campeón con Golden State Warriors y recién coronado en Puerto Rico, aterriza en la capital para reforzar un vestuario que ya asusta en la antesala de la Euroliga 2026-27.

No es un fichaje cualquiera. Es la apuesta por un cinco físico, atlético, con experiencia en vestuarios de élite y acostumbrado a convivir con la presión del anillo.

De la Bahía a Madrid, con escala en Puerto Rico

Golden State eligió a Jones con el número 30 del Draft de 2016 tras tres temporadas en Vanderbilt. Llegó a la NBA como proyecto de pívot moderno: grande, móvil, finalizador por encima del aro. En sus dos primeros cursos apenas tuvo hueco: 25 partidos y 1,8 puntos de media, pero con un dato revelador, 50% en tiros de campo.

Su momento de mayor protagonismo con los Warriors llegó en la 2018-19. Steve Kerr le dio la titularidad en 22 de 24 encuentros y Jones respondió con 5,4 puntos y 3,1 rebotes, rozando la perfección en el tiro: 71,6% de acierto. Era el típico interior de sistema: bloqueos duros, continuación al aro y eficiencia máxima cerca del tablero.

Después empezó el carrusel. Atlanta Hawks en 2019-20, con números similares a su último año en la Bahía. Más tarde, minutos repartidos entre Phoenix Suns, Los Angeles Lakers, Sacramento Kings y Utah Jazz. Un pívot útil, de rotación, pero sin llegar a consolidarse como pieza intocable.

Su última parada en la NBA fue Cleveland Cavaliers, en la temporada 2023-24: 39 partidos, 2,7 puntos y 1,6 rebotes con un sólido 59,6% en tiros. Correcto, pero lejos de los focos. Dos anillos en el currículum, sí, aunque sin el rol protagonista que muchos esperaban cuando salió de la universidad.

El giro llegó fuera del radar estadounidense. Jones se marchó a Puerto Rico y con Bayamón Cowboys volvió a saborear el título. Campeón de la liga puertorriqueña y con algo más que un trofeo bajo el brazo: confianza, ritmo competitivo y la sensación de haber encontrado de nuevo su sitio en la pista.

Ese es el jugador que ficha ahora el Real Madrid.

Un gigante para un vestuario lleno de nombres

El club blanco lo anunció con la contundencia habitual: acuerdo hasta el final de la temporada 2026-27, tras superar el reconocimiento médico en el Hospital Universitario Sanitas La Moraleja. Trámite superado, firma estampada y nuevo pívot para Chus Mateo.

Jones aterriza en un juego interior ya cargado de talento, pero con un rol muy claro: todo apunta a que será el pívot titular. Un contrato de un año, una oportunidad enorme. Madrid le ofrece escaparate, minutos de peso y la posibilidad de pelear por la Euroliga en una de las estructuras más potentes del baloncesto FIBA.

En el vestuario se encontrará con otros viejos conocidos del baloncesto estadounidense. Facundo Campazzo, cerebro y ritmo. Max Shulga, Theo Maledon y otros jugadores con pasado reciente en la NBA. Un ecosistema ideal para alguien que conoce ese idioma competitivo y que ahora debe traducirlo al juego europeo.

Un perfil NBA para el baloncesto FIBA

Jones no llega a Madrid como estrella ofensiva, sino como especialista. Un cinco de trabajo sucio, de intimidación, de juego por encima del aro. Su historial en la NBA habla de un jugador extremadamente eficiente cerca del aro, acostumbrado a finalizar bloqueos directos y a castigar en transición.

En Euroliga, donde cada posesión pesa, un pívot que no necesita muchos tiros para producir y que puede proteger el aro tiene un valor enorme. El reto estará en adaptarse a la lectura táctica, a los contactos más duros en la pintura y al ritmo cambiante de las defensas europeas. Pero el físico ya lo tiene. La experiencia, también.

El Real Madrid, por su parte, suma otro nombre con pedigrí NBA a una plantilla que no deja de crecer en profundidad. En un verano de movimientos constantes, el club blanco no se ha limitado a retoques: ha incorporado piezas para seguir siendo candidato a todo.

Un nuevo capítulo mientras la Bahía mira al futuro

Mientras Jones cambia la Bahía de San Francisco por la de Madrid, su antiguo equipo, Golden State Warriors, vive un momento de incertidumbre. El futuro de Stephen Curry en los últimos años de su carrera abre interrogantes sobre el próximo gran proyecto de la franquicia que marcó una era.

Jones, en cambio, ya ha cerrado esa página. Dejó atrás el rol de secundario itinerante en la NBA y llega a Europa con algo diferente entre manos: la opción de ser importante, de tener balón en momentos clave, de escuchar su nombre retumbar en un WiZink Center lleno.

Dos anillos NBA, un título en Puerto Rico y ahora el reto de conquistar la Euroliga con el Real Madrid. El recorrido es largo, variado, casi improbable. Pero hay trayectorias que solo se entienden cuando el balón vuelve a caer en las manos correctas.

La próxima temporada dirá si Madrid es, por fin, el lugar donde Damian Jones deja de ser “ex de los Warriors” para convertirse en el pívot que siempre prometió ser.