¿Está desapareciendo el fútbol de posesión en la Premier League?
¿Se está acabando el fútbol de posesión en la Premier League?
Esta temporada, solo el 36% de los equipos que han tenido más del 60% de la posesión han logrado ganar en la Premier League. BBC Sport analiza las razones detrás de este fenómeno.
El cambio de paradigma en la Premier League
A principios de los 2000, las defensas intentaban reducir el espacio del campo para dificultar que los rivales anotaran. Los entrenadores alentaban a sus atacantes a jugar rápido, aprovechando espacios libres donde enfrentaban menos defensores. Esta lógica parecía clara.
Con Pep Guardiola, esta idea dio un giro radical en la última década. Sus equipos del Manchester City buscaban empujar al rival hacia una defensa compacta, aparentemente más difícil de romper. Pero el contraargumento era que forzaban a los adversarios a un desafío conocido y preparado.
Los defensores de City cubrían grandes espacios, a menudo en la línea media, pero para Guardiola esto no era preocupante si mantenían el balón cerca del área rival el mayor tiempo posible. Si tienes el balón, el rival no puede marcar.
¿Por qué hoy dominar la posesión no garantiza la victoria?
En los primeros 50 partidos de esta temporada, solo el 36.4% de los equipos con al menos 60% de posesión ganaron, comparado con el 53.5% de la temporada 2023-24.
¿Significa esto que el fútbol de posesión está en declive? No es tan simple. ¿Ganan los equipos porque tienen menos posesión o tienen menos posesión porque se adelantan temprano en el marcador? Puede haber algo de verdad en ambas.
Menos posesión, más eficacia: el caso del Chelsea de Xabi Alonso
El Chelsea ganó sus primeros partidos contra Fulham y Brighton (3-2 y 4-3) con menos posesión, mientras que luego empató y perdió partidos a pesar de tener más el balón.
- Contra Brighton: 25.6% de posesión y 146 pases exitosos, cifras históricamente bajas desde 2003-04.
- Pese a ello, anotaron cuatro goles con transiciones rápidas desde saques de banda y contraataques, explotando la intención de Brighton de dominar la posesión.
Jugadores como Joao Pedro, Cole Palmer, Pedro Neto y Morgan Rogers destacan en un fútbol basado en transiciones rápidas, sacando ventaja de un estilo con poca posesión.
La filosofía y el estigma del contraataque en equipos grandes
El contraataque suele asociarse a equipos modestos como Hull, mientras que los grandes deben controlar el partido con el balón. Esto dificulta mantener un estilo de baja posesión a largo plazo, incluso si es efectivo.
Este desfase entre habilidades y táctica podría explicar algunos puntos perdidos. Por ejemplo, Manchester United promedia 1.5 puntos por partido con más del 50% de posesión, pero 2.6 puntos cuando tienen menos balón bajo Michael Carrick.
Equipos sin presión de controlar el juego, como Brentford, Leeds y Hull, construyen plantillas para ceder la posesión, combinando defensas sólidas, contraataques peligrosos y especialistas en jugadas a balón parado.
La evolución táctica y sus consecuencias
En los últimos años, la presión individual ha aumentado, complicando la salida limpia desde atrás. Muchos optan por pases largos o avanzar con el balón, ejemplos claros son Nico O'Reilly (City) y Declan Rice (Arsenal).
Estos métodos funcionan, pero requieren jugadores físicos capaces de controlar largos desplazamientos o romper líneas, lo que puede limitar el juego fino necesario para superar defensas cerradas, algo común en equipos con alta posesión.
Para dominar en 2026, un equipo necesita alternativas para jugar tanto en espacios reducidos como abiertos. Además, las defensas hombre a hombre cerca del área complican encontrar jugadores libres, base del juego posicional de Guardiola.
Esto obliga a confiar en duelos individuales y habilidades de regate, cualidades que algunos equipos carecen según su construcción reciente.
El papel decisivo de los jugadores en el estilo de juego
La posesión promedio oculta cómo cambia la estrategia según el marcador. El Chelsea, tras anotar en los primeros minutos, se repliega para defender la ventaja y explotar los espacios que deja el rival.
- Posesión promedio cuando están iguales: 51.4%
- Cuando están adelante: 34.5%
- Cuando van perdiendo: 67.2%
Proteger la ventaja permitió a sus atacantes jugar con intuición y velocidad, mientras que cuando buscaban el empate tenían más posesión pero menos soluciones frente a defensas compactas.
Arsenal demuestra la importancia de dominar ambos aspectos. La combinación de regate de Bukayo Saka y Max Dowman con los pases de Martin Odegaard, Martin Zubimendi, Bruno Guimaraes y Christos Tzolis les da opciones constantes para romper defensas cerradas, además de ser letales a balón parado.
Cuando Arsenal va adelante, su posesión baja ligeramente de 60.4% a 56.6%, señalando intención de controlar sin necesidad absoluta de dominar el balón.
Manchester City mantiene su posesión alta (64.9%) incluso al frente, protegiendo la ventaja con control total, estrategia heredada y adaptada por Enzo Maresca desde Guardiola.
La clave está en imponer el ritmo y estilo propio
El objetivo común en los ejemplos exitosos es jugar de manera que favorezca a los propios jugadores y complique al rival. Andoni Iraola, entrenador del Liverpool en 2025, afirmó:
"Si eres valiente, obligas al rival a jugar un partido que no es el suyo".
Bournemouth, entonces dirigido por Iraola, era conocido por ganar con menos posesión ante grandes equipos.
La realidad es que pocos equipos cuentan con jugadores o tácticas para superar defensas evolucionadas y encontrar espacios grandes donde atacar. El paso de sobrevivir sin balón a dominarlo tomará tiempo para muchos, aunque en la élite esa paciencia escasea.




