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Elena Rybakina conquista su primer US Open

Elena Rybakina ya tiene su US Open. Y lo ganó a lo grande, en una final de nervios, golpes descomunales y cambios de guion ante Aryna Sabalenka, a la que derrotó por 6-4, 5-7 y 6-2 para coronarse en Nueva York.

Pocos días después de arrebatarle a la bielorrusa el número 1 de la WTA, la kazaja volvió a imponerse en el escenario más ruidoso del circuito. Esta vez, con un título de Grand Slam en juego y con toda la presión sobre su raqueta.

Una número 1 que no se encoge

Rybakina llegaba con un dato que casi nadie recordaba: su mejor resultado en el US Open hasta este año era apenas unos octavos de final. De pronto, se presentaba en Flushing Meadows como nueva número 1 del mundo, con el foco sobre ella y con la exigencia de demostrar por qué manda en el ranking.

Lo hizo con autoridad. Y con una resiliencia que marcó la final.

Se llevó el primer set por 6-4, manejando mejor los intercambios largos y castigando el segundo servicio de Sabalenka. Parecía tener el control del partido, pero la bielorrusa, orgullosa y poderosa desde el fondo, encontró respuesta en el segundo parcial. Ajustó, arriesgó más con el resto y terminó forzando el tercer set al cerrar 7-5, después de quebrar el servicio de Rybakina en un momento clave.

Ahí, en ese tramo final del segundo set, muchas jugadoras se desmoronan. Rybakina, no.

El giro en el tercer set

El comienzo del tercer set fue el punto de inflexión. La kazaja salió como si nada hubiera pasado, como si no hubiera dejado escapar el segundo parcial con su saque. Volvió a golpear primero, subió una marcha en agresividad y empezó a atacar sin descanso el servicio de Sabalenka.

Marion Bartoli, campeona de Wimbledon en 2013, lo resumió con admiración en declaraciones recogidas por Sky Sports Tennis. Destacó que, teniendo en cuenta que su techo en Nueva York había sido hasta ahora la cuarta ronda, lo que hizo Rybakina “es extraordinario”: llegar con el peso del número 1 del mundo y, aun así, conquistar el título.

Bartoli subrayó especialmente la reacción de la kazaja al inicio del tercer set. Para la francesa, la forma en que Rybakina se recompuso tras perder su saque al final del segundo parcial fue “absolutamente extraordinaria”. Como si hubiera borrado de la memoria ese mal juego, volvió a avanzar, a tomar la iniciativa, a plantarse dentro de pista para restar y a someter una y otra vez el servicio de Sabalenka.

La ex campeona de Wimbledon quedó fascinada por la potencia y la limpieza de los golpes de Rybakina. Habló de una jugadora capaz de hacer “cualquier cosa” en la pista, de una pegadora diferente, con una calidad de impacto que marca la diferencia en la élite.

Tres grandes y un reto pendiente

Con este título, Elena Rybakina suma ya tres coronas de Grand Slam: Wimbledon 2022, Australian Open este mismo año y ahora el US Open. Un registro que la instala definitivamente en la aristocracia del circuito.

Solo le falta Roland Garros para completar el Grand Slam de carrera. Nada menor para una jugadora que, a sus 27 años, parece haber encontrado el equilibrio perfecto entre potencia y consistencia, entre frialdad competitiva y ambición.

Su recorrido en Nueva York también entra en los libros de historia. En la Era Abierta, se convierte en la primera campeona del US Open que gana partidos a tres sets en cuartos de final, semifinales y final. Una maratón competitiva que habla de su fortaleza física y, sobre todo, de su dureza mental.

En un circuito cada vez más exigente, Rybakina se muestra como una de las jugadoras más completas y mejor preparadas del momento. Resiste, golpea, aguanta la presión y responde en las noches grandes.

Ahora llegará el descanso, merecido, después de un verano que la consolida como referencia del tenis femenino. Le esperan celebraciones, desconexión y algo de silencio lejos del ruido de Nueva York.

La pregunta ya no es si pertenece a la cima. La verdadera incógnita es cuántos grandes más va a añadir a este palmarés que no deja de crecer.

Elena Rybakina conquista su primer US Open