logo

Jessica Pegula se baja de Singapur tras su actuación en el US Open

Jessica Pegula no estará en el WTA 500 de Singapur, previsto para comenzar el 21 de septiembre. La noticia, en frío, sorprende por el peso de su nombre en el circuito. Pero quienes vieron su semifinal del US Open ante Aryna Sabalenka difícilmente se lleven las manos a la cabeza.

Aquella noche en Nueva York, Pegula no fue Pegula. Sin chispa, sin la intensidad habitual, con un lenguaje corporal apagado que contrastó con la potencia desatada de Sabalenka. Para algunos, fue simplemente el ciclón de la bielorrusa el que la arrasó. Para otros, había algo más detrás de esa versión tan plana de la número 3 del mundo.

Las vendas que nadie explicó

Las pistas estaban ahí, a la vista de todos, durante su carrera en Flushing Meadows. Pegula apareció en varios partidos con vendajes que llamaron la atención y que nunca tuvieron explicación pública.

En cuartos de final, una venda en la espinilla. En semifinales, otra en la parte alta de la pierna, cerca del cuádriceps. Detalles pequeños, pero imposibles de ignorar en una jugadora que acostumbra a transmitir solidez física. Nadie en su entorno los relacionó oficialmente con molestias serias, y tampoco hay confirmación de que su renuncia a Singapur tenga que ver con esas zonas protegidas. Aun así, el patrón deja preguntas abiertas.

La imagen de Pegula, fotografiada en pleno primer set ante Sabalenka el 10 de septiembre en Nueva York, resume el momento: gesto serio, piernas cargadas, sensaciones extrañas para una tenista que ha hecho del orden y la consistencia su seña de identidad.

Un calendario que no perdona

La decisión de saltarse Singapur llega en un tramo clave de la temporada. El circuito aprieta, las semanas se encadenan y el margen de maniobra es mínimo para quienes pelean por el WTA Finals de Indian Wells, que arranca el 8 de noviembre.

Pegula, eso sí, parte desde una posición privilegiada. Es la número 3 del mundo y, a día de hoy, su presencia en la cita de maestras parece bien encaminada. No está en modo supervivencia; está defendiendo un estatus de élite.

Coco Gauff, cuarta del ranking, y Pegula son las dos únicas estadounidenses que se mantienen dentro de la zona de clasificación. Detrás, Amanda Anisimova mira desde fuera, en el puesto 11, obligada a firmar semanas casi perfectas si quiere meterse en la pelea.

Quedan dos meses de tenis intenso, de viajes, de pistas rápidas y decisiones complicadas. Renunciar a Singapur puede ser una señal de prudencia, un intento de reset físico antes del sprint final hacia Indian Wells.

O puede ser el primer aviso de que el cuerpo de Pegula empieza a pasar factura a un calendario implacable.

La respuesta llegará en las próximas semanas, cuando se sepa si esta retirada es solo una pausa estratégica o el preludio de un problema mayor en el tramo decisivo del año.