Finn Allen: fichaje récord en la BBL para Melbourne Stars
El mercado de la Big Bash League acaba de cambiar de escala. Finn Allen, el explosivo abridor de los Black Caps, se ha convertido, según los reportes, en el jugador mejor pagado en la historia del cricket T20 australiano tras firmar un contrato de tres años con Melbourne Stars.
El movimiento rompe su vínculo con Perth Scorchers y lo sitúa en el corazón de un proyecto ambicioso. El acuerdo, valorado en torno a 740.000 dólares neozelandeses, lo coloca junto a Glenn Maxwell y Marcus Stoinis en una alineación que apunta sin disimulo al primer título de la franquicia en la BBL.
“Los Stars son un equipo poderoso en esta competición, así que va a ser muy divertido jugar para ellos”, declaró Allen en el comunicado del club. No son palabras vacías. El contexto deportivo lo respalda.
Una estrella en pleno auge
Allen llega a Melbourne tras una campaña 2025/26 abrasadora. Fue el máximo anotador de la BBL con 466 carreras y firmó 38 seisers, un récord para el torneo. Cifras que no solo decoran una hoja estadística: dibujan el perfil de uno de los bateadores de orden alto más temidos del circuito.
Su impacto no se quedó en el ámbito doméstico. Con la misma agresividad trasladó su forma a la escena internacional, coronada por un siglo récord ante South Africa que impulsó a los Black Caps hasta la final del Twenty20 World Cup en India. Ese tipo de actuaciones convierten un fichaje caro en una apuesta casi obligada para cualquier franquicia que aspire a mandar.
Para los Stars, el encaje es evidente. Un abridor que puede destrozar ataques en el powerplay, en un estadio como el MCG, se convierte en arma táctica y en imán comercial. Allen lo sabe y lo disfruta: “Tienen ya una base de aficionados enorme y no deja de crecer, y estoy deseando ser parte de eso. Creo que a todos los cricketers les encanta jugar en el MCG, así que poder llamarlo ahora mi casa es realmente emocionante”.
El efecto dominó kiwi en Australia
Allen no es el único neozelandés que cruza el Tasman en busca de nuevos retos dentro de la BBL. El movimiento del abridor se enmarca en una pequeña oleada de cambios con acento de Black Caps.
- Tim Seifert ha sellado un contrato de un año para dejar Melbourne Renegades y unirse a Sydney Sixers, otro club con aspiraciones constantes al título.
- Mark Chapman, por su parte, se encamina a Adelaide Strikers, en una operación que aún se espera que se concrete.
La liga australiana, siempre ávida de potencia de fuego en la parte alta del orden, se alimenta así de un núcleo de jugadores neozelandeses en plena madurez competitiva. Pero ninguno llega con el foco que acompaña a Allen.
Ahora, todas las miradas apuntan al MCG. Si el bateador mantiene la forma que lo llevó a pulverizar ataques en la última temporada y en el escenario mundial, Melbourne Stars no solo habrá roto el mercado: puede que haya cambiado el equilibrio de poder de toda la BBL.




