logo

Gambhir planifica el regreso de Hardik y el ascenso de Nitish a un año del Mundial

Hardik Pandya no juega con India desde la final del T20 World Cup en marzo. Y Gautam Gambhir no tiene ninguna intención de saltarse etapas, por mucho que el reloj del Mundial de 2027 en formato ODI marque ya sus últimos 12 meses de cuenta atrás.

Tras la tercera victoria en la serie T20I ante Afganistán, el seleccionador dio la radiografía más clara hasta ahora sobre el estado del todoterreno más determinante del país. El mensaje, entre líneas, fue sencillo: paciencia.

Hardik, castigado por las lesiones y con muy poco cricket a sus espaldas desde la última temporada de IPL, ha sido incluido en la serie de India A contra Australia A. Pero aún está lejos de poder asumir el esfuerzo completo de un ODI.

«Hardik en este momento no puede lanzar 10 overs y no ha jugado mucho cricket desde la IPL. No queremos empujarlo al cricket internacional porque puede ser extremadamente duro para el cuerpo», explicó Gambhir.

El camino de regreso pasa, sí o sí, por el escalón intermedio.

«Si juega esa serie con India A tendrá algo de tiempo de juego. Ese fue el mensaje claro para él: que dispute esa serie y, si todo va bien, pueda volver y formar parte tanto del equipo de T20 como del de One Day», añadió el técnico.

Hardik marca el paso… y Nitish se abre camino

La situación de Hardik condiciona directamente la hoja de ruta con Nitish Reddy. El joven allrounder, que también regresaba de una lesión, se ha ganado un lugar en la conversación con seis wickets en la serie T20I frente a Afganistán. No es un detalle menor: India lo sacó de la lista para los Asian Games en T20 para darle rodaje en ODI.

Es una decisión estratégica. A un año de un Mundial en África, el equipo quiere que sus piezas clave lleguen con kilómetros competitivos, no solo con talento.

Gambhir no lo escondió:

«Desde el punto de vista de Nitish es algo muy bueno que haya sido retirado del formato T20 y que tenga tiempo de juego contra West Indies. Sabemos lo importantes que serán los seam bowling all-rounders cuando vayamos a South Africa dentro de un año. Y cuando Hardik vuelva, obviamente será bueno. A veces incluso podríamos jugar con los dos en el XI».

La idea es clara: no se trata solo de tapar el hueco de Hardik, sino de construir una estructura en la que él y Nitish puedan convivir y, llegado el momento, dominar.

En esta serie, Nitish ha ofrecido exactamente lo que el cuerpo técnico buscaba.

«Ha sido un enorme plus para nosotros porque queremos exponerlo al máximo nivel internacional. Sabemos lo importante que es, tanto en el formato de 50 overs como, más adelante, en T20, porque no hay muchos jugadores que puedan lanzar y batear en el middle order. Es un positivo enorme la forma en que ha lanzado en esta serie», subrayó Gambhir.

Un calendario incómodo y un capitán que necesita estabilidad

Mientras Nitish ajusta su cuerpo y su juego al ritmo del cricket de 50 overs, India encara otro problema: no podrá alinear su mejor equipo frente a West Indies. El calendario choca de frente con los Asian Games, que se disputan en Japón, y varios habituales del ODI estarán allí.

A poco más de un año del Mundial, el timing es todo menos ideal.

Gambhir no lo maquilló:

«No es lo ideal. Sabemos que no es lo ideal cuando nos preparamos para un World Cup que está a un año. Pero la selección para los Asian Games se hizo hace tiempo».

El seleccionador fue más allá y puso el foco en Shubman Gill, el joven capitán que intenta consolidar su liderazgo en medio de este rompecabezas.

«Quieres que tus mejores jugadores jueguen lo máximo posible porque el próximo World Cup es de 50 overs. Y, más importante aún, no es justo para un capitán joven si no tiene al mejor equipo jugando de forma constante y regular, sin estar en el mismo camino todo el tiempo. Tengo que ser totalmente honesto: es importante para Shubman tener al mejor equipo tantas veces como sea posible, tanto en red ball como en white ball».

Oportunidades en medio del sacrificio

El seleccionador también admitió la otra cara de la moneda: la de los que esperan su turno. Si los titulares viajan a los Asian Games, el hueco se abre para quienes pugnan por un sitio.

«A veces es difícil para los selectores cuando tienen que armar la mejor plantilla. Siempre supimos que, si el mejor equipo iba, los jugadores de primera línea irían a los Asian Games», explicó.

La consecuencia es directa:

«Obviamente tendremos que comprometer un poco esta serie de one-day contra West Indies. Pero también da oportunidades a otros. En una serie como esta tenemos a chicos jóvenes como Naman Dhir, Auqib Nabi, que reciben esas oportunidades en la plantilla. Así pueden mostrar lo que aportan en el white ball».

India camina, así, en una fina línea: proteger el físico de Hardik, acelerar el crecimiento de Nitish, darle estabilidad a Shubman Gill y, al mismo tiempo, no perder terreno en la carrera hacia un Mundial de 50 overs que no espera a nadie. La pregunta es si este delicado equilibrio aguantará cuando la presión del torneo empiece a apretar de verdad.

Gambhir planifica el regreso de Hardik y el ascenso de Nitish a un año del Mundial