Gilas celebra victoria ante Jordania y teme por Carl Tamayo
Gilas Pilipinas salió vivo de un final de infarto ante Jordania, 82-81, para abrir la segunda ronda de las Clasificatorias Asiáticas al Mundial FIBA 2027. La victoria tuvo sabor a gesta. También dejó un nudo en la garganta.
Porque en medio del pulso del partido, Carl Tamayo se desplomó.
Una torcedura que silenció el juego
Faltaban 7:58 en el tercer cuarto cuando el ala-pívot de 2.03 m pisó el pie de un defensor jordano. Un paso en falso, un giro del tobillo y, de inmediato, el gesto de dolor. Tamayo cayó, se retorció brevemente, apretó los dientes y luego se levantó para caminar directo hacia el banquillo de Gilas.
No volvió a la cancha.
Hasta ese momento, estaba firmando una actuación sólida, de esas que construyen confianza en un jugador joven en el escenario internacional: ocho puntos, incluido un triple sobre la bocina al descanso que había encendido al equipo y al banco filipino. Su salida cortó de golpe ese impulso personal y dejó a Gilas con una preocupación añadida en un partido ya de por sí tenso.
El tobillo se hinchó. El ánimo, por un momento, también.
Heroísmo en el cierre, preocupación en el vestuario
El partido, sin embargo, no esperó a nadie. Con Tamayo fuera, otros dieron un paso al frente. CJ Perez, Kevin Quiambao y Kai Sotto cargaron con el peso del cierre, encadenando acciones clave para sostener la mínima ventaja hasta la bocina final.
El marcador final, 82-81, habla de un “escape” más que de una victoria cómoda. Gilas rozó el peligro, pero encontró respuestas cuando más quemaba el balón. El único borrón de la noche fue la imagen de Tamayo cojeando hacia el banco.
En la sala de prensa, la euforia por el triunfo convivió con la cautela.
El entrenador Tim Cone explicó que se trata de un esguince de tobillo y que el cuerpo técnico y médico irá día a día con la evolución del jugador. Señaló que Tamayo puede caminar, pero el tobillo está hinchado y necesitará tratamiento continuo antes de tomar una decisión de cara al próximo compromiso.
“Le daremos tratamiento esta noche y mañana, y veremos cómo está en ese punto”, indicó el técnico, dejando claro que no forzarán tiempos.
Irán en el horizonte y un plan de contingencia
El calendario no concede tregua. El próximo duelo, ante Irán el domingo, asoma ya en el horizonte mientras el equipo cruza los dedos por su ala-pívot de 25 años.
Si Tamayo no llega a tiempo, Cone no piensa improvisar: el plan ya está trazado. En la lista siguen los nombres de Justin Arana y RJ Abarrientos, los dos últimos descartes de la convocatoria definitiva, listos para ser activados si el cuerpo técnico lo considera necesario.
“Esos dos pueden cubrir la baja de Carl, si hace falta. Ojalá no sea necesario”, subrayó el entrenador.
Entre la épica del triunfo y la inquietud por la lesión, Gilas camina ahora una delgada línea: sostener el impulso competitivo sin perder a una pieza que empezaba a ganar peso en la rotación. La respuesta llegará muy pronto, cuando el balón vuelva a botar frente a Irán y se sepa si Carl Tamayo está listo para seguir en la pelea o si será el turno de que otros tomen su lugar.




