Guards que pueden romper tu liga de fantasy
La temporada regular de la NBA asoma a poco más de un mes y los drafts ya están al rojo vivo. Este año, la verdadera línea divisoria en fantasy pasa por los guards: su precio y su proyección se han separado como pocas veces, y el tablero está lleno de gangas para quien se atreva a mirar más allá de los titulares de la primavera pasada.
Aquí no se trata de nombres de moda, sino de volumen real, salud razonable y contextos ofensivos que apuntan directo a la pelota en las manos.
Guards en subida
Darius Garland, LAC: el nuevo eje de los Clippers
Darius Garland entra en una etapa distinta con Los Angeles Clippers. Sin James Harden ni Ivica Zubac, traspasados en el último cierre de mercado, y con Kawhi Leonard encaminado a salir, la ofensiva se queda prácticamente en sus manos. Justo lo que quieres en fantasy.
Su cuerpo de trabajo es sólido y largo: en las últimas cinco temporadas promedia 20,1 puntos, 2,8 rebotes, 7,3 asistencias, 1,2 robos y 2,6 triples en 33 minutos, con un 46% de acierto en tiros de campo, 39% desde el perímetro y 87% desde la línea. Eso es una línea élite en formatos 9-cat, sin adornos.
Y lo mejor está en el contexto actual. Cuando Leonard no estuvo en pista la pasada campaña, Garland se disparó a 27,5 puntos, 2,2 rebotes, 8,5 asistencias y 1,2 robos por cada 75 posesiones, con un uso del 34%. Ese volumen de asistencias pesa en cualquier liga, pero en formatos como High Score, donde cada asistencia vale dos puntos, se convierte en un arma central. Si buscas un base que combine techo y estabilidad, aquí hay uno.
Dejounte Murray, NOP: el regreso del pick de primera línea
Dejounte Murray ha pasado dos años complicados, apenas 45 partidos mientras dejaba atrás una rotura de Aquiles. El tramo final de la última temporada, sin embargo, cambió la conversación: volvió a parecerse al jugador que fue un día un pick Top-25 en fantasy.
Desde la 2021-22, sus números globales hablan por él: 20,7 puntos, 6,2 rebotes, 7,1 asistencias, 1,7 robos y 1,9 triples. No ha cumplido 30 años y las recuperaciones de Aquiles ya no son la condena que eran hace una década.
Sus últimos 13 encuentros son la pista clave: 17 puntos, 5,6 rebotes, 6,6 asistencias y 1,7 robos en unos 28 minutos por noche, calcando su producción de cinco años… en seis minutos menos. Eso es eficiencia. En New Orleans, rodeado de Jeremiah Fears, Jordan Poole y anotadores como Zion Williamson y Trey Murphy III, el camino hacia un rol protagonista está despejado. En High Score, solo sus robos ya se convierten en más de cinco puntos por noche. Eso marca diferencias.
Fred VanVleet, HOU: un Top-50 escondido al fondo del draft
Fred VanVleet ha sido un fijo del Top-50 fantasy durante la mayor parte de su carrera. Aun así, este año se está yendo al final de los drafts, con un puesto de base titular de 35 minutos prácticamente asegurado en Houston.
Se rompió el ligamento cruzado en septiembre de 2025, pero los informes lo señalan ya completamente recuperado. Sus últimos seis años lo respaldan: 18,1 puntos, 4,0 rebotes, 6,8 asistencias, 1,7 robos, 0,6 tapones y 3,1 triples de media. Incluso si solo se mantiene en su línea de las dos campañas con los Rockets —15,9 puntos, 3,8 rebotes, 6,9 asistencias, 1,5 robos y 0,6 tapones con buenos porcentajes—, el precio actual es un regalo.
Los playoffs dejaron claro cuánto echó de menos Houston su manejo de balón y su liderazgo. Si su rodilla responde, es el típico pick que parece aburrido en el momento… hasta que miras la clasificación en enero.
Sleepers que pueden cambiar tu temporada
De’Aaron Fox, SAS: el descuento por un mal mes
El valor de De’Aaron Fox este año no se explica por su rendimiento, sino por el ruido alrededor de San Antonio. Dylan Harper y Stephon Castle brillaron en los playoffs, Fox arrastraba un esguince de tobillo importante y su juego depende de la velocidad. Mala combinación para la narrativa. Buena noticia para tu draft.
Ni siquiera en su “año flojo” se cayó del mapa: 18,6 puntos, 3,8 rebotes, 6,2 asistencias y 1,2 robos, números muy sólidos para un jugador que está saliendo alrededor del pick 85. Y todo indica que eso está más cerca de su suelo que de su techo, a la vista de su media en los seis cursos anteriores: 24,3 puntos, 4,2 rebotes, 6,2 asistencias y 1,5 robos.
Hay otro detalle que pesa en fantasy: la disponibilidad. Ha disputado al menos 72 partidos en tres de las últimas cuatro temporadas. Sus noches explosivas, cuando solo cuenta un partido por semana como en High Score, deciden enfrentamientos por sí solas. Que tenga 29 años recién cumplidos justo antes de Navidad ayuda a confiar en que aún queda mucha gasolina.
Immanuel Quickley, TOR: la versión “Garland” a precio rebajado
Immanuel Quickley se parece mucho a Garland en el perfil fantasy. La diferencia de casi 40 picks entre uno y otro tiene más que ver con la profundidad de la rotación de Toronto que con su talento.
En dos temporadas completas con los Raptors ha firmado 16,6 puntos, 3,9 rebotes, 5,9 asistencias, 1,1 robos y 2,6 triples, con casi un 44% en tiros de campo, 38% en triples y 84% en libres. Todo eso en apenas 30,6 minutos por noche. Y este año, 30 minutos parecen su suelo, con solo Jamal Shead y Ja’Kobe Walter por detrás.
Scottie Barnes es el tipo de generador que eleva a quienes comparten pista con él, especialmente a un base titular con tiro y lectura de juego. Quickley, además, ha jugado al menos 64 partidos en cinco de sus seis campañas NBA. No es solo un sleeper de nombre atractivo: es un perfil estadístico que encaja en cualquier construcción de plantilla.
Scotty Pippen Jr., MEM: el hueco perfecto tras la salida de Ja Morant
Memphis abre la temporada con una incógnita en el puesto de base tras el traspaso de Ja Morant. Para Scotty Pippen Jr., esa duda es una oportunidad clara. Cada vez que ha recibido el rol, ha producido.
En tres años con los Grizzlies promedia 10,6 puntos, 3,2 rebotes, 4,5 asistencias, 1,4 robos y 1,2 triples en 22 minutos. Cuando le tocó ser titular hace dos temporadas, sustituyendo a Morant durante 21 partidos, subió a 14,2 puntos, 4,5 rebotes y 5,7 asistencias. El curso pasado apenas disputó 10 encuentros, pero terminó la temporada en el quinteto inicial.
La combinación de antecedentes, encaje en la plantilla y un ADP en torno al 155 lo convierte en una de las mejores gangas del draft. No necesitas que sea una estrella: con que se quede con el puesto y juegue 28-30 minutos, ya habrás ganado el pick.
Keon Ellis, BKN: defensa de impacto desde el fondo del tablero
Keon Ellis es ese nombre que casi nadie menciona en el draft, pero que puede acabar siendo clave en ligas profundas. Fuera del Top 200, entra en el radar por un motivo muy concreto: defensa de élite y una situación en Brooklyn que por fin le abre una autopista hacia los 30 minutos.
La rotación exterior de los Nets está abierta de par en par. Si Ellis se asienta, no necesita mucho más para ser útil en fantasy. Hasta ahora ha promediado justo por debajo de 20 minutos por partido en su carrera, con 1,2 robos y 0,6 tapones por noche. Esos números, con un simple aumento de minutos, ya justifican un hueco en tu plantilla.
En ligas donde los robos y tapones se pagan a tres puntos, como High Score, su perfil defensivo deja de ser un complemento para convertirse en una posible ventaja competitiva. No es un pick para presumir en redes. Es un pick para ganar semanas.
La temporada se acerca, los drafts se aceleran y el margen de error se estrecha. Entre tanto hype por los nombres de siempre, la diferencia estará en quién sepa leer el contexto de estos guards y se atreva a ir a por ellos una o dos rondas antes de que el resto despierte. ¿Quién se quedará con ese valor cuando empiece a contar cada estadística?




