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Investigación federal sobre los Clippers por el tope salarial

La franquicia de Los Angeles Clippers vuelve a quedar bajo el microscopio, esta vez a un nivel mucho más alto. Según publicó The New York Times, la organización angelina está siendo objeto de una investigación federal por presuntamente haber burlado el tope salarial de la NBA para compensar a Kawhi Leonard.

La pesquisa, dirigida por la oficina del fiscal federal del distrito este de Nueva York, se encuentra en una fase inicial. Es un movimiento inusual: un asunto que comenzó como un caso de disciplina interna de la liga ha escalado hasta el terreno penal.

Por ahora, el silencio es casi total. Un portavoz de la oficina del fiscal no respondió a la solicitud de comentarios de ESPN, del mismo modo que guardaron silencio los portavoces de los Clippers y de la propia NBA. Pero el simple hecho de que el caso haya llegado a la justicia federal marca un punto de inflexión en la historia reciente de la liga.

La investigación penal se apoya en el trabajo previo de la NBA. Durante casi un año, el despacho Wachtell, Lipton, Rosen & Katz analizó a fondo las operaciones de los Clippers y concluyó que la franquicia había incurrido en “un patrón de mala conducta y múltiples violaciones significativas de las reglas” relativas a la elusión del tope salarial, subrayando que se trataba de un reincidente en este tipo de prácticas.

La respuesta de la liga fue demoledora: pérdida de cinco futuras elecciones de primera ronda del draft, una multa de 30 millones de dólares y la suspensión durante un año del propietario Steve Ballmer. Un castigo de los que dejan cicatriz en cualquier organización, por poderosa que sea.

Ahora, el asunto ha cruzado una nueva línea. De acuerdo con la información del Times, los fiscales federales ya han emitido al menos una citación judicial en el marco del caso. Es la segunda vez que un organismo gubernamental se interesa por las finanzas vinculadas a Leonard y su relación con los Clippers.

El propio jugador también figura en el expediente disciplinario de la liga: deberá abonar 700.000 dólares a la NBA como parte de su sanción. Su nombre, inevitablemente, se ha convertido en el eje de una trama que mezcla contratos, patrocinios y el siempre delicado equilibrio del tope salarial.

El 2 de septiembre, el mismo día en que la NBA hizo públicas sus conclusiones y el castigo para la franquicia y Leonard, surgió otro frente. Un directivo de la empresa Daktronics, especializada en marcadores electrónicos, reveló durante una llamada de resultados trimestrales que la compañía había sido contactada por la Securities and Exchange Commission (SEC) por sus negocios con Leonard. El ejecutivo se limitó a señalar que Daktronics estaba cooperando y que no haría más comentarios.

El informe del 2 de septiembre firmado por Wachtell Lipton detallaba el núcleo del supuesto ardid. Según los investigadores de la liga, los Clippers habrían dirigido una “comisión” derivada de un contrato multimillonario de marcadores para el Intuit Dome hacia Leonard, disfrazada como un acuerdo de patrocinio. No solo eso: el propio club habría fijado los términos de un contrato multianual valorado en varios millones de dólares.

El caso ya no se limita a una infracción deportiva. Afecta a la credibilidad del sistema de tope salarial, al modelo competitivo de la NBA y a la forma en que las franquicias más ricas intentan ganar ventaja en los márgenes del reglamento. Ahora, con fiscales federales y reguladores financieros implicados, la pregunta es otra: ¿hasta dónde llegará este escándalo en torno a los Clippers y qué precio real tendrá para la liga y para Kawhi Leonard?