Jos Buttler supera a Rohit Sharma en la historia del T20I
En Southampton, bajo un cielo que invitaba al bateo agresivo, Jos Buttler volvió a colocar su nombre en la historia del cricket T20I. El guardián de los guantes de Inglaterra superó a Rohit Sharma y se convirtió en el segundo máximo anotador de carreras en la historia del formato masculino, en una noche en la que su equipo arrasó a Sri Lanka con una victoria de 119 carreras y se adelantó 1-0 en la serie de tres partidos.
Un récord que cae a base de golpes
Buttler llegaba al primer T20I necesitando recortar la distancia con los 4.231 runs de Rohit. No se limitó a alcanzarlo: lo dejó atrás con autoridad. Terminó con 80 carreras de 44 bolas, para elevar su total a 4.292 en 161 encuentros.
Fue una entrada con sello propio: ocho fours, tres sixes, y un medio siglo levantado en apenas 29 entregas. Desde el inicio marcó el tono del partido, acelerando el ritmo y obligando a Sri Lanka a jugar siempre a la defensiva.
Su nuevo registro se sostiene en una hoja de servicio imponente: promedio de 34,33, dos centuries y 29 fifties. Por delante de él, en la tabla histórica masculina, solo queda Babar Azam, que lidera con 4.596 carreras en 145 partidos y un promedio de 38,94. Buttler ya está en la persecución directa.
Asociación letal con Harry Brook
Cuando Sri Lanka empezaba a buscar aire, apareció la sociedad que está redefiniendo el tope del orden inglés. Buttler se unió al capitán Harry Brook y entre ambos aplastaron cualquier atisbo de resistencia.
Firmaron 128 carreras para el segundo wicket, prolongando la inercia de su monumental asociación de 233 runs contra India en el anterior T20I de Inglaterra. La química entre los dos es evidente: Buttler marcó el ritmo, Brook lo llevó al extremo.
Buttler cayó finalmente por 80, pero para entonces el daño ya era profundo. Brook se encargó de rematar el trabajo con una entrada que definió el partido y la noche: 114* de 49 bolas, una actuación que le valió el premio al Jugador del Partido y que sostuvo la avalancha inglesa hasta el final de los 20 overs.
El marcador final, 254/4, fue tanto una declaración de poder como un recordatorio de que este equipo, cuando engrana, resulta casi inabordable.
Sri Lanka, desbordada desde el primer over
La respuesta de Sri Lanka nunca despegó. El inicio de la persecución fue una señal de lo que vendría: apenas seis carreras en los dos primeros overs, sin fluidez, sin control del ritmo, con la presión creciendo bola a bola.
Ahí entró en escena Sonny Baker. Con ritmo y precisión, el seamer inglés abrió la herida y no dejó que cicatrizara. Cerró su actuación con 3/12 en cuatro overs, cifras que reflejan tanto su impacto como el dominio colectivo del ataque local.
Jamie Overton y Liam Dawson se sumaron al castigo con dos wickets cada uno. Sri Lanka fue perdiendo piezas sin encontrar un patrón de reconstrucción claro y terminó derrumbándose por 135 en 19 overs.
Dunith Wellalage ofreció el único tramo de resistencia reconocible, un cameo de 33 carreras que maquilló ligeramente el resultado pero no cambió el guion: Inglaterra mandó en el marcador, en el ritmo y en la sensación de control de principio a fin.
Una racha que se alarga y un trono a la vista
Con este triunfo, Inglaterra estira a 13 su racha de victorias consecutivas frente a Sri Lanka en T20Is. Es dominio sostenido, respaldado por datos y por la sensación, cada vez más clara, de que la brecha entre ambos equipos en el formato corto se ha ampliado.
Brook se llevó el reconocimiento oficial con su 114* demoledor. Sin embargo, la noche tuvo un brillo doble. Fue también la noche en la que Buttler dejó atrás a Rohit Sharma y se asentó, en solitario, en el segundo escalón del podio histórico de anotadores.
Queda una pregunta flotando tras la exhibición de Southampton: si este Buttler, arropado por un Brook en pleno ascenso, mantiene este nivel, ¿cuánto tardará en ir a la caza definitiva de Babar Azam en la cima del T20I?




