Liam Lawson logra tercer lugar en clasificación en Interlagos
Liam Lawson se gana un lugar en la primera fila de la élite: tercero en una caótica clasificación en Interlagos
En un Interlagos empapado y traicionero, Liam Lawson volvió a golpear la puerta de la élite de la Fórmula 1. El neozelandés saldrá tercero en el Gran Premio de São Paulo del lunes, igualando su mejor posición de clasificación y enviando otro mensaje nítido a Racing Bulls en plena batalla por su futuro asiento.
Durante la Q3, con el asfalto al límite de la adherencia, Lawson se había colocado quinto. Parecía un buen botín en un día de supervivencia. La lluvia iba y venía, las nubes se abrían a ratos, y cada cambio de neumáticos se convertía en una apuesta a ciegas. Pero la parrilla de salida se terminó de escribir en los despachos.
Las penalizaciones por cambios de unidad de potencia alteraron el orden y empujaron hacia atrás a nombres pesados como George Russell y Charles Leclerc, que habían acabado segundo y cuarto. Lawson, uno de los grandes beneficiados, se encontró ascendido hasta la tercera posición de salida. Un premio a la solidez y, también, al oportunismo en un campeonato donde cada detalle cuenta.
Un mensaje directo a Racing Bulls
El resultado no es solo estadística: iguala lo logrado en Azerbaiyán el año pasado y refuerza el argumento de Lawson como hombre de futuro. Racing Bulls aún no ha confirmado su asiento para 2027, pero el piloto kiwi lleva semanas construyendo su propio alegato en pista.
Noveno en el campeonato de pilotos, llega a São Paulo con una racha en juego: está bien colocado para sumar puntos por quinto Gran Premio consecutivo. No es un destello aislado; es una tendencia. Y en un paddock que no perdona la inconsistencia, Lawson se está convirtiendo en sinónimo de fiabilidad y calma bajo presión.
Norris, amo de Interlagos; Antonelli, heredero al acecho
En la lucha por la pole, Lando Norris volvió a hacer suyo el circuito brasileño. El piloto de McLaren marcó el mejor tiempo con una ventaja de 0.204 segundos y saldrá primero por primera vez desde el Gran Premio de Madrid en septiembre. Es su tercera pole consecutiva en Interlagos, una relación especial con un trazado que premia a los valientes.
A su lado partirá el nuevo campeón del mundo, Kimi Antonelli. El italiano había quedado por detrás de su compañero de Mercedes, George Russell, pero la sanción de cinco puestos al británico por montar nuevos componentes en su unidad de potencia le abrió la puerta de la primera fila.
La sesión fue una prueba de nervios. Cambios constantes de neumáticos, pista en transición, decisiones al límite. Norris lo resumió sin adornos: sientes que quieres empujar mucho más, pero no puedes. El talento tiene que convivir con la prudencia cuando el muro sabe que un error se paga carísimo.
Una parrilla desfigurada por las sanciones
La lista de penalizaciones dibuja una parrilla extraña para el lunes. Red Bull, Ferrari y Cadillac también se vieron atrapados en la red de cambios de motor.
Max Verstappen afrontará una montaña: 30 puestos acumulados de sanción por un cambio completo de su unidad de potencia. Ya había terminado la clasificación en la 16ª posición, lejos de lo que acostumbra, y saldrá hundido en la parte trasera del grupo.
Ferrari tampoco se libró. Sus dos pilotos recibieron inicialmente 10 puestos de penalización por superar el límite de motores de combustión interna en la temporada. Más tarde, Lewis Hamilton añadió más componentes nuevos a su unidad de potencia, lo que le empujará aún más atrás en la parrilla. Un castigo doble: rendimiento condicionado y carrera a contracorriente.
Sergio Pérez, con Cadillac, también partirá desde el fondo tras equipar nuevos elementos en su coche. La zona trasera de la parrilla, lejos de ser un cementerio de opciones, se ha convertido en un pequeño club de campeones y candidatos obligados a remontar.
Interlagos, tierra de remontadas imposibles
Salir desde atrás en São Paulo no equivale a rendirse. La historia reciente lo demuestra. Hamilton firmó en 2021 una de las remontadas más recordadas de la era moderna, y Verstappen transformó un 17º puesto en la parrilla en una victoria espectacular en 2024. Interlagos invita al caos, castiga la pasividad y recompensa al que se atreve.
Antes del baile de sanciones y de la locura de la clasificación, Verstappen había marcado el mejor tiempo en la última sesión de entrenamientos libres, apenas 0.025 segundos por delante de Antonelli. Norris fue tercero, Russell cuarto. Hamilton, en cambio, solo pudo ser 12º, a más de un segundo del neerlandés.
La foto final del sábado deja una parrilla partida en dos: delante, un Norris en estado de gracia, un Antonelli ya coronado campeón y un Lawson que se ha ganado, con lluvia y nervios, un lugar en la primera línea de la conversación. Detrás, campeones mundiales y aspirantes obligados a abrirse paso a codazos.
Interlagos ya ha elegido su guion: Lawson saldrá desde la segunda fila con la oportunidad de su vida. La pregunta es si, en una pista que no perdona dudas, se conformará con impresionar… o se atreverá a ir a por mucho más.




