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NBA: Cambios clave en las franquicias para la nueva temporada

La NBA entra en una nueva era: Giannis en Miami, LeBron en Philadelphia, LaMelo en Minnesota. El mapa de poder ha cambiado de golpe y, detrás del gran ruido, quedan rotaciones abiertas, minutos por repartir y oportunidades de fantasía escondidas. En ligas tipo High Score, donde solo cuenta tu mejor noche semanal, esos huecos valen oro.

A continuación, cinco situaciones clave que pueden decidir semanas… y temporadas.

Milwaukee Bucks: un nuevo perímetro para una nueva era

Sin Giannis Antetokounmpo, los Bucks han dejado de ser el proyecto continuista del Este para convertirse en un laboratorio. El traspaso con Miami les entregó juventud, salario y un nuevo foco ofensivo: Tyler Herro.

Herro debería liderar al equipo en uso y arrancar como escolta titular. Tendrá balón, volumen de tiro y licencia para fallar. Eso, en un formato que solo premia la explosión de una noche, es dinamita.

A su lado, Ryan Rollins apunta a dueño del puesto de base. Viene de una temporada en la que se ganó el cartel de historia revelación: 17,3 puntos, 4,6 rebotes, 5,6 asistencias, 1,5 robos y 2,5 triples con solo 24 años. Encaja con la línea temporal del proyecto y con la necesidad de Milwaukee de encontrar un nuevo motor.

Detrás de ellos, el caos… del bueno. Kevin Porter Jr. sigue siendo ese perfil capaz de firmar 30 puntos cualquier noche gracias a un uso del 24,3% y un juego que pide balón. Es irregular, sí, pero en High Score no se castiga la mala semana: solo se premia la mejor.

Brayden Burries, elegido en el número 10 del draft, llega con etiqueta de piedra angular. Eso suele traducirse en minutos, paciencia y margen para equivocarse. Kasparas Jakučionis, pick 20 un año antes y también llegado en el traspaso con los Heat, añade más talento y competencia.

Si hay que elegir solo un suplente para la parte baja del draft, Burries es el nombre lógico: reconstrucción, apuesta de franquicia y una pista despejada para crecer. Porter, en cambio, es la jugada de techo: menos estable, pero con noches capaces de ganarte una semana él solo.

Milwaukee ya no tiene a Giannis. Tiene algo distinto: un perímetro abierto, con puntos y riesgo, perfecto para el fantasy más agresivo.

Boston Celtics: dos torres, un solo centro

Boston sobrevivió a la lesión de Aquiles de Jayson Tatum y terminó con uno de los mejores registros del Este. Lo hizo sin un plan claro para el cinco, hasta que Neemias Queta se adueñó del puesto y cumplió con nota.

La llegada de Nikola Vučević en el cierre del mercado no terminó de cuajar y el experimento duró poco. Vučević ya no está. En su lugar, los Celtics han apostado por Mitchell Robinson, robado a los Knicks para reforzar el aro con rebote y protección de élite.

Robinson llega con historial probado… y con manual de uso. New York encontró la fórmula: menos de 20 minutos por noche en las dos últimas temporadas para mantenerlo fresco y explosivo. Boston podría copiar esa receta, incluso sacándolo desde el banquillo para dosificarlo a lo largo del curso.

Aun así, un salto hacia los 25 minutos por partido parece razonable. Y con Robinson, 25 minutos son más que suficientes: un partido de 14 rebotes y 3 tapones ya son 23 puntos de High Score antes de que anote un solo tiro. Es uno de los valores más rentables del tablero en este formato.

Queta, por su parte, no desaparece. Ha demostrado que puede sostener la posición, y en plantillas de diez jugadores puedes convivir con uno de los dos y rotar al otro en la plaza de Utility según rachas, rivales y calendario.

Boston no tiene un solo pívot. Tiene un tándem. Y en ligas donde una sola noche marca la diferencia, eso multiplica las opciones.

Charlotte Hornets: cuatro hombres grandes, un rompecabezas

Charlotte sorprendió el curso pasado colándose en el Play-In con una base joven formada por LaMelo Ball, Brandon Miller y Kon Knueppel. La reacción del front office no fue conservadora: traspaso de Ball a Minnesota, Miles Bridges a Phoenix y reconstrucción acelerada.

En medio de ese terremoto, el puesto de cinco se ha convertido en uno de los más interesantes de la liga. Moussa Diabaté fue una de las grandes historias interiores del año: energía constante, rebote feroz, impacto inmediato. Pero los Hornets querían más puntos por dentro. Y los encontraron en Naz Reid.

Reid llegó desde Minnesota en el traspaso de Ball y ofrece algo que Charlotte no tenía: un interior capaz de jugar de ala-pívot y de pívot, abrir la pista con el triple y crear sus propios tiros. Todo apunta a que será titular como cuatro, deslizándose al cinco en quintetos pequeños. Para fantasy, es un titular de frontcourt casi automático.

El draft añadió otra pieza clave: Hannes Steinbach, número 14, después de promediar 18,5 puntos, 11,8 rebotes y 1,2 tapones en Washington. Sus números universitarios gritan producción. Ryan Kalkbrenner, segunda ronda de 2025, sigue en la rotación y añade más tamaño.

El mensaje es claro: Reid va a jugar mucho. Diabaté verá sus minutos bailar mientras el cuerpo técnico prueba combinaciones. Steinbach es el nombre de futuro, el que hay que marcar para rondas finales. Si se asienta por encima de los 20 minutos, puede rendir en ligas de 12 equipos o más, y su mejor noche semanal puede parecerse bastante a la de un titular consolidado.

Charlotte ha cambiado de columna vertebral. El centro de su pintura, en cambio, se ha llenado de opciones. Y ahí es donde se esconden los chollos.

Memphis Grizzlies: una batalla total en el perímetro

Ja Morant ya no está. Portland es su nuevo hogar tras un traspaso que llevó a Jerami Grant y Kris Murray a Memphis, reforzando la delantera con puntos contrastados y un alero versátil. El futuro, sin embargo, mira hacia otro lado: Cameron Boozer, número 3 del Draft 2026.

Con Boozer y Zach Edey como pilares interiores, el ruido se traslada al perímetro. La pelea por los minutos en el backcourt será dura. Scotty Pippen Jr. y Ty Jerome competirán por la dirección, con Jerome también entrando en la rotación de escolta junto a Cedric Coward y Walter Clayton Jr. Cam Spencer, tras una temporada de 11,1 puntos y 5,6 asistencias en 24 minutos, no se queda fuera de la conversación.

Los Grizzlies invirtieron el pick 11 de 2025 en Coward. Esa inversión suele traducirse en oportunidades: todo indica que le darán cada opción posible de consolidarse como escolta titular. Spencer brilló el año pasado cuando las lesiones limitaron a Pippen a solo 10 partidos, asumiendo la organización del juego. Pippen debería recuperar ahora el rol de base inicial, con Jerome como principal recambio en ambas posiciones exteriores.

Aquí el formato lo cambia todo. En ligas estándar, una rotación de cinco hombres por dos puestos, con todos por debajo de 30 minutos, limita el techo de cada uno. En High Score, solo necesitas que uno explote una vez a la semana. Con tanto talento rotando, casi siempre habrá alguien firmando una línea grande.

Spencer, sin ir más lejos, convirtió esas 5,6 asistencias en más de 11 puntos de High Score por noche. Los cinco son objetivos razonables para las últimas rondas, pero en este formato valen mucho más que en cualquier liga tradicional. No se trata de quién será más constante, sino de quién puede romper una semana con un solo partido.

New Orleans Pelicans: tres opciones para un solo ancla

New Orleans salió de una temporada 2025-26 complicada sin apretar el botón rojo. Mantuvieron el núcleo, sumaron a Bennedict Mathurin y cruzaron los dedos por un año completo y sano de Dejounte Murray. DeAndre Jordan renovó por dos años y 7,9 millones, una apuesta más por su peso en el vestuario que por su impacto en pista.

En el cinco, en cambio, no faltan alternativas. Derik Queen dejó destellos muy serios cuando tuvo minutos largos. Yves Missi sigue plenamente en la pelea. Y Herbert Jones, un alero por físico y rol, acabó asumiendo el puesto de pívot titular en el tramo final del curso.

Jones no vive del volumen de puntos, pero cambia partidos desde la defensa. Casi dos robos y un tapón de media significan nueve puntos de High Score solo desde la estadística defensiva. Es un lujo silencioso.

Mirando al futuro, tiene todo el sentido empezar con Queen junto a Zion Williamson. La franquicia necesita saber si esa pareja puede crecer junta y devolver a los Pelicans a la pelea seria por los playoffs. Que Jones vuelva a arrancar como cinco es una opción real, y Missi debería encontrar su hueco en la rotación, juegue quien juegue de inicio.

Queen es el que más techo ofrece y el objetivo principal en fantasy. Pero los minutos se repartirán, y eso obliga a tratarlos a los tres como apuestas de última ronda. Justo el tipo de apuesta que cobra valor en un formato donde basta con una gran noche para cambiar una semana.

La NBA ha cambiado de caras y de ciudades. Las estrellas ya han elegido destino. Ahora les toca a los entrenadores dibujar rotaciones… y a los jugadores de fantasy detectar antes que nadie dónde se esconde la próxima explosión.