Pakistán Sub-19 derrota a Inglaterra Sub-19 2-0 en Woodbridge Road
El marcador lo dice todo, pero no cuenta la mitad de la historia: Pakistán Sub-19 derrotó a Inglaterra Sub-19 por 122 carreras en Woodbridge Road y se colocó 2-0 arriba en la serie de cuatro partidos. Un triunfo amplio, construido a base de poder, carácter y una entrada que difícilmente olvidará esta generación.
La obra maestra de Abdul Qadir
El corazón del partido tuvo un nombre claro: Abdul Qadir. Entró pronto bajo presión, salió como dueño absoluto del escenario. Firmó 146 carreras de apenas 100 bolas, una entrada demoledora por ritmo y por peso en el encuentro.
Su medio siglo llegó tras 46 envíos. El centenar, en 80. Desde ahí, aceleró sin contemplaciones. En total, 11 cuatros y 12 seis —una tormenta que desbordó por completo a la joven Inglaterra.
Pakistán no empezó cómodo. El abridor Usman Khan cayó por solo 3 carreras, dejando el marcador tembloroso y la responsabilidad sobre la zona media. Qadir aceptó el reto. Junto a Ahmed Hussain, tejió una asociación de más de cien carreras por el cuarto wicket que cambió la noche. Donde antes había dudas, apareció control. Donde había contención, llegó castigo.
Cuando la sociedad se rompió y Qadir terminó su exhibición, el marcador se resintió. Pakistán perdió tres wickets por apenas 46 carreras y se encontró de repente en 244-7. El impulso parecía romperse justo antes del cierre.
Hamza Zahoor lleva el total más allá de 300
En ese momento apareció otra figura clave: el wicketkeeper-batter Hamza Zahoor. No necesitó grandes alardes para imponer su sello, solo claridad y decisión en cada golpe. Sumó 55 carreras de 49 bolas, con siete cuatros y dos seis, y llevó a Pakistán más allá de la barrera psicológica de las 300.
A su alrededor, Hayam Khan había aportado antes 37 de 27 bolas, mientras que Ahmed Hussain añadió 28, contribuciones que redondearon un total final de 308 en 49 overs y 2 bolas. Un objetivo grande, exigente, que obligaba a Inglaterra a jugar casi perfecto.
Nunca estuvo cerca.
Inglaterra, sin ritmo ante una batería implacable
La persecución inglesa se deshilachó desde el inicio. No hubo base, no hubo asociaciones largas, no hubo sensación real de control. Cada pequeño intento de reconstrucción se topó con una respuesta inmediata de los lanzadores paquistaníes.
Nikab Shafiq marcó el tono al deshacerse del capitán Isaac Mohammed por solo 5 carreras. Un golpe temprano que dejó a Inglaterra sin su referente en la parte alta de la alineación.
Mohammad Sayyam tomó el relevo y abrió aún más la herida: se llevó los wickets de Harry Wallace y Leo Selvey-Clinton. Rizwanullah se sumó al festín con las eliminaciones de Luke Simington y Jack Nelson. De pronto, el marcador mostraba 76-5 y la montaña parecía ya demasiado alta.
El intento de rebelión de Robbie Bowman
En medio del derrumbe, Robbie Bowman decidió que no se iría en silencio. Golpeó con valentía, rápido y fuerte: 67 carreras de 43 bolas, con cuatro cuatros y siete seis. Durante unos overs, su bateo pareció cambiar el tono del partido. Cada impacto profundo encendía una chispa de esperanza.
Pero Sayyam volvió a aparecer en el momento justo para cortar la rebelión y eliminar a Bowman. Con él se fue la última gran resistencia inglesa. El resto fue cuestión de trámite: Inglaterra terminó con 186 en 37 overs y 1 bola, muy lejos del objetivo y sin margen para maquillajes finales.
En el reparto de wickets, Sayyam y Rizwanullah cerraron con tres cada uno, mientras que Ahmed Hussain y Nikab Shafiq sumaron dos por cabeza. Una actuación coral con la bola que respaldó la exhibición con el bate.
Ventaja clara y presión máxima para Inglaterra
El 2-0 en la serie coloca a Pakistán Sub-19 en una posición de dominio absoluto antes del tercer encuentro, programado para el lunes en Wormsley. Inglaterra ya no tiene margen: cada error cuenta doble, cada sobre perdido pesa como una losa.
Pakistán, en cambio, llega con confianza desatada, un bateo que intimida y un ataque que no perdona. Si mantienen este nivel, la verdadera incógnita ya no es si ganarán la serie, sino con cuánta autoridad la van a cerrar.




