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Preparación olímpica de Raygun: la ausencia de su seleccionador

La preparación olímpica de Raygun, la breaker australiana que acaparó titulares en París, estuvo marcada por una ausencia clave: la de su propio seleccionador.

El presidente de la Australian Breaking Association, Lowe Napalan, que también ejercía como entrenador principal, admitió que las obligaciones administrativas ligadas a la campaña olímpica de Australia le impidieron dedicarle tiempo de calidad a su deportista, según recoge el Daily Mail.

“Estaba haciendo mucho más trabajo administrativo. En cuanto al entrenamiento de Raygun específicamente, solo estuve allí ayudando unas cuantas veces”, explicó Napalan, que calcula haber asistido a menos de diez sesiones.

En los meses finales antes de los Juegos, el contacto entre ambos fue mínimo. Napalan reveló que no vio la rutina completa de Raygun hasta muy poco antes de que ella saliera a competir. Cuando por fin la presenció, ya en la recta final, la sorpresa le golpeó de lleno. En el documental, reconoce que le costó contener la reacción mientras observaba desde el lateral del escenario.

Durante buena parte del ciclo, el peso del trabajo diario recayó en el entorno más cercano de la atleta. Gran parte del entrenamiento de Raygun estuvo supervisado por su marido, el también breaker Samuel Free.

Tras los Juegos, la pareja quedó en el centro de la tormenta. Las redes se cebaron con ambos: se cuestionaron sus credenciales, se les acusó de no estar a la altura y aparecieron teorías conspirativas que sugerían que habían manipulado el proceso de clasificación, siempre según el Daily Mail. En el documental, los dos rechazan de forma tajante esas acusaciones.

Raygun, por su parte, asume sin rodeos sus limitaciones técnicas frente a la élite mundial del breaking. Sabía, antes de llegar a París, que no estaba al nivel de las mejores. Aun así, asegura que renunciar nunca fue una opción real. Sentía que bajarse del escenario antes de tiempo le pesaría más que cualquier crítica.

“No me gusta tener remordimientos y creo que, en el fondo, sabía que si me marchaba lo habría lamentado más”, confiesa.

El ruido no ha conseguido apartarla del camino. Pese al aluvión de críticas, Raygun afirma que sigue plenamente comprometida con el breaking y que piensa continuar compitiendo. La polémica pasará; su decisión, no.