Protesta en el hotel del Pakistan Under-19 por un bulo sobre migrantes
Un grupo de protesta irrumpe en el hotel del Pakistan Under-19 tras un bulo sobre migrantes
Lo que empezó como un rumor malintencionado en redes terminó golpeando de lleno a un equipo juvenil de cricket que solo estaba de gira. La selección Pakistan under-19 se vio envuelta en una escena tan absurda como inquietante en el Marriot Hotel de Cosham, en Portsmouth, cuando decenas de personas acudieron al lugar convencidas de que allí se alojaban migrantes recién llegados en autobús.
Según el Pakistan Cricket Board (PCB), entre 30 y 40 personas se congregaron el martes por la tarde-noche a las puertas del hotel después de que circulara el falso mensaje de que un autocar con migrantes había arribado al establecimiento. El grupo llegó incluso a subir a la planta donde descansaban los jóvenes jugadores.
Algunos miembros del equipo escucharon golpes en las puertas de sus habitaciones. No era una bienvenida. Era una confusión alimentada por la desinformación. Sumair Syed, director de operaciones del PCB, explicó que los chicos mantuvieron la calma en todo momento, evitaron responder a las provocaciones y no contribuyeron a que la situación se desbordara. “Se comportaron de forma responsable y no escalaron la situación”, trasladó el dirigente.
La policía de Hampshire acudió al lugar, comprobó lo ocurrido y concluyó que no se había cometido ningún delito. La concentración se disolvió alrededor de las 21:00 BST. El susto quedó ahí. Al día siguiente, el Pakistan under-19 saltó al campo y disputó el partido programado, como si nada hubiera pasado, aunque el eco del incidente seguía flotando en el ambiente.
Seguridad reforzada y una advertencia al deporte
Syed calificó el episodio de “desafortunado”, pero subrayó que el PCB está en contacto directo con la England and Wales Cricket Board (ECB). Desde la organización inglesa, según el propio directivo, han garantizado que se tomarán “todas las medidas posibles” para proteger al equipo y a su escolta durante la gira.
Para Syed, el mensaje va más allá de un solo partido o una sola noche tensa en un hotel de Portsmouth: “Es responsabilidad de todo el deporte garantizar la seguridad, la protección y el bienestar del equipo visitante”. Un recordatorio claro de que el entorno debe estar a la altura del esfuerzo que realizan estos jóvenes al representar a su país.
El error que encendió la chispa
En el centro de la escena aparece también George Madgwick, concejal del partido Reform en el condado, que se desplazó hasta el hotel cuando comenzaron a circular los mensajes. Allí, el personal del Marriot le mostró “pruebas” de que los huéspedes señalados eran, en realidad, la selección juvenil de Pakistan de cricket de gira por Inglaterra.
Madgwick asegura que, una vez informado, trató de frenar la bola de nieve y pidió públicamente que la gente no acudiera al hotel. Hablando para la BBC, relató el origen del bulo: “Alguien vio en internet a un grupo de lo que parecían ser extranjeros bajando del autobús, publicó la foto y de ahí arrancó todo”. Una chispa. Una suposición. Y, a partir de ahí, una reacción en cadena.
“Fue mera especulación, no se basaba en la verdad ni en hechos”, admitió el concejal, que no dudó en calificar lo sucedido como “un grave error, un grave fallo”.
Debate incómodo sobre la imagen de la ciudad
Las críticas no tardaron en llegar. En su propia página de Facebook, Madgwick tuvo que responder a comentarios que acusaban a los asistentes de actuar movidos por prejuicios raciales. El concejal rechazó que la reacción ante la llegada de los cricketers fuera racista como tal, y trató de explicarlo como un fenómeno de imitación: “Creo que una persona hizo la suposición y todos los demás siguieron esa suposición”.
El matiz no borra la imagen que ha dejado la noche en Cosham. El propio Madgwick lo reconoció: “No es un buen reflejo de nuestra ciudad. No es algo por lo que quiero que se nos conozca”.
Mientras tanto, el Pakistan under-19 sigue con su gira, tratando de que el ruido exterior no interfiera en el terreno de juego. Viajan para competir, para aprender, para crecer. No para convertirse, por un rumor infundado, en el centro de una polémica sobre migración y prejuicios. Y sin embargo, esa es la realidad que les ha tocado encarar en pleno tour por Inglaterra.




