logo

Racing Santander sancionado por mechero lanzado en partido

La visita del Real Madrid a Santander dejó algo más que polémica arbitral y debate futbolístico. También dejó una multa. El Comité de Competición de la Real Federación Española de Fútbol ha castigado al Racing Santander después de que un aficionado arrojara un mechero desde la grada durante el encuentro del pasado domingo.

El incidente se produjo en la segunda parte, en un tramo caliente del partido. Según el acta del colegiado José Luis Munuera Montero, en el minuto 78 “se activó la primera fase del protocolo de lanzamiento de objetos, debido al lanzamiento de un mechero desde la grada, que cayó cerca del árbitro asistente número dos sin llegar a golpearle”. Ese protocolo obliga a detener el juego y a emitir un aviso por megafonía al público del estadio.

La sanción, sin embargo, se ha quedado en el escalón más bajo. El Comité ha considerado lo sucedido como “infracción leve del orden del encuentro” y ha impuesto al club cántabro una multa de 301 euros, exactamente la mitad del máximo previsto para este tipo de casos.

El fallo se apoya en el artículo 117 del Código Disciplinario, que regula las “infracciones leves del orden del partido” cuando se producen hechos encuadrables en el artículo 15 y el órgano disciplinario los califica como leves. En ese supuesto, el club responsable se enfrenta a una sanción económica de hasta 602 euros. El Racing queda, por tanto, en el mínimo del grado medio dentro de esa horquilla.

Todo ocurrió en un partido ya marcado por otra decisión arbitral. El propio comité técnico de árbitros reconoció que el colegiado se equivocó al señalar un penalti a favor de Kylian Mbappé frente al Racing. Según publicó el diario “Mundo Deportivo”, esa pena máxima llegó después de una acción anterior en la que Munuera Montero sí acudió al monitor a pie de campo para revisar un posible penalti por mano de Tchouaméni dentro del área, que finalmente decidió no conceder.

Entre la tensión en el césped por las decisiones arbitrales y el clima en la grada, el mechero voló desde la tribuna y encendió las alarmas disciplinarias. Esta vez la factura para el Racing es casi simbólica. La próxima, si la chispa vuelve a saltar desde la grada, puede salir mucho más cara.